Cuartos de final

Alcaraz toca la sinfonía de su vida

El murciano se clasifica en el US Open para sus primeras semifinales de un Grand Slam y roza el número uno después de uno de los mejores partidos del año

ENRIC GARDINER

Carlos Alcaraz puede ser número uno del mundo. Y campeón del US Open. Y el más joven en toda la historia en liderar la ATP. Y todo lo que quiera y se proponga, porque el murciano, en el día que tocaba vengarse de su rival contemporáneo, el italiano Jannik Sinner, firmó uno de los mejores partidos del año. Una barbaridad que entra directa en la historia del deporte, para remontar un punto de partido y clasificarse para sus primeras semifinales de un Grand Slam , con una victoria en cinco horas y quince minutos por 6-3, 6-7 (7), 6-7 (0), 7-5 y 6-3.

El español destrozó los cimientos de la Arthur Ashe, con una actuación que no se veía desde hace mucho tiempo en Nueva York. Un duelo que puede competir con los mejores de la década y del siglo, con un Sinner magnífico y un Alcaraz combativo y que no le perdió la cara al encuentro ni cuando estuvo con punto de partido en contra. Alcaraz, que rozó la catástrofe tras dejar irse dos sets que tuvo en la palma de la mano, renació y sigue en la carrera por ser el número uno más joven de la historia. Lo será si Casper Ruud pierde contra Karen Khachanov y él gana a Frances Tiafoe este viernes en semifinales. Lo será si, ocurra lo que ocurra, gana el torneo.

Y eso que el US Open estuvo perdido, que Sinner volvía a ser villano, némesis y bestia negra. El italiano, en la misma inercia que le llevó a ganar a Alcaraz en Wimbledon y Umag, le comió la moral al español, que ganó la primera manga, dispuso de cinco puntos de set en la segunda, uno de ellos cantado a media pista para ponerse 2-0, y fue dos veces con 'break' a favor en la tercera. Llegó a sacar para ganar el parcial, pero Sinner siempre resurgió. Forzó dos 'tie breaks', se llevó ambos, el segundo con un intachable 7-0, y con un 5-3 dejó el partido visto para sentencia.

Alcaraz no entendía lo que pasaba. Se quejaba de su táctica, de su saque: «¿A dónde saco?», le gritó a su banquillo. Tiró una pelota al público, se encogió de hombros. No sabía qué hacer, pero solo necesitó unas dudas de Sinner para volver al encuentro. El italiano desperdició una pelota de partido y permitió que Alcaraz ganara cuatro juegos seguidos. Salió de su tumba y miró de forma desafiante a su gente, como diciendo: «Aquí sigo; no me voy a ir».

Su victoria más épica

Detrás quedaban cuatro horas de golpes por detrás de la espalda, de contraataques de Sinner, de pelotas de rotura perdidas, de intercambios de ensueño. En el quinto set, el partido se convirtió, pasadas las 02:26 de la madrugada, hora de Nueva York, en el más tardío en la historia del torneo.

Alcaraz venía de dar un mazazo psicológico, pero no sacó ventaja suficiente de sus minutos de superioridad. Sinner sobrevivió hasta el 2-2 y quebró el saque del español. Con 3-2 a favor, tuvo tres pelotas para el 4-2, pero el transalpino estaba fundido y sin confianza en sus golpes. O ganaba el punto al saque, o adiós. Y Alcaraz devolvió la rotura, chocó la mano con dos aficionados del público y supo que el show era suyo.

Era impensable que se le escapara un partido dibujado para su hazaña. Estaba escrito que era su victoria. Era su territorio. Desde el 3-1 a favor de Sinner, Alcaraz no perdió un juego más. Arrasó con todo y logró la victoria más épica de su carrera deportiva. En semifinales, Alcaraz se enfrentará este viernes a Tiafoe, verdugo de Andrey Rublev, por 7-6 (3), 7-6 (0) y 6-4. Será el segundo choque entre el español y el estadounidense, después de la victoria en Barcelona 2021 de Tiafoe.

También quedaron este jueves definidas las semifinales femeninas. La polaca Iga Swiatek derrotó a la estadounidense Jessica Pegula por 6-3 y 7-6 (4) y se enfrentará por un puesto en la final a la bielorrusa Aryna Sabalenka, que pudo con la checa Karolina Pliskova por 6-1 y 7-6 (4). La otra semifinal la disputarán la francesa Caroline García y la tunecina Ons Jabeur. Una de estas cuatro tenistas se convertirá por primera vez en campeona del US Open.