Novak Djokovic. / Asanka Brendon Ratnayake (Reuters)

Djokovic pone en duda su participación en Australia

El serbio, que no desvelará si se ha vacunado o no, siembra la incertidumbre sobre su presencia en el primer Grand Slam de la temporada

ENRIC GARDINER MADRID

Novak Djokovic ha ganado nueve veces el Abierto de Australia, pero podría declinar jugar la próxima edición del torneo. Así lo ha deslizado en una entrevista con el medio serbio Blic, en el que no se ha mostrado muy optimista de cara a las condiciones que impondrá el país oceánico.

«Aún no sé si iré a Melbourne», dijo Djokovic, al tiempo que el estado de Victoria anima a los jugadores a vacunarse para poder evitar cuarentenas y jugar el torneo.

Las autoridades y la organización del primer Grand Slam del año aún no han tomado una decisión sobre si las vacunas serán obligatorias, pero ya han dejado caer que, de no haber recibido las dos dosis, habrá que someterse a una cuarentena estricta de dos semanas, como ya ocurrió con todos los tenistas el año pasado.

«No creo que un jugador que no se vacune vaya a conseguir un visado para venir a este país», dijo Daniel Andrews, el gobernador del estado de Victoria, donde se disputa el torneo. «Incluso si consiguen el visado, tendrán que hacer cuarentena durante unas dos semanas», añadió.

Djokovic, que aspira en Australia a superar el récord de Grand Slams de Roger Federer y Rafa Nadal, se opuso desde el primer momento a la vacuna y medio año después aún no ha revelado si ha recibido las dosis o no.

«No voy a decir si estoy vacunado o no. Es un asunto privado y una pregunta inapropiada. La gente está yendo muy lejos hoy en día tomándose la libertad de hacer ciertas preguntas y juzgar a una persona», dijo Djokovic, a quien Andrews también lanzó un dardo.

«Al virus no le importa cuál es tu ranking o cuántos Grand Slams has ganado. Es completamente irrelevante. Necesitas estar vacunado para mantenerte seguro y para que los demás estén seguros también», apuntó el político.

Se estima que en las próximas dos semanas se conozcan las condiciones en las que los tenistas podrán disputar el Abierto de Australia. La organización, con Craig Tiley a la cabeza, confía en que las cuarentenas que haya que hacer se hagan en burbujas controladas y no en hoteles, pero aún no se ha tomado una decisión en claro.

Escepticismo en el circuito

El Gobierno australiano reabrirá las fronteras para los residentes y ciudadanos australianos a partir del 1 de noviembre, pero aún no se ha pronunciado sobre aquellos extranjeros que pretendan entrar al país con un visado temporal, como sería el caso de los tenistas.

«Australia es el Grand Slam en el que más éxitos he tenido. Por supuesto que me gustaría jugar, me encanta competir, amo este deporte y estoy motivado. Por ahora estoy siguiendo toda la situación de la covid en Australia y entiendo que se tomará una decisión pronto. Creo que habrá muchas restricciones, igual que este año», dijo Djokovic.

Tampoco Federer y Nadal se han pronunciado aún sobre su participación en Australia, pero sí se han mostrado a favor del uso de la vacuna. El español se vacunó antes de los Juegos Olímpicos, mientras que el suizo lo hizo en mayo, antes de jugar en Ginebra. Sin embargo, el escepticismo en torno a la vacuna es grande en el circuito, y el porcentaje de tenistas vacunados es ligeramente superior al 50% en estos momentos, según datos del 'New York Times'.

Pese a que algunas grandes figuras como Simona Halep y Andy Murray fueron de las primeras en recibir el pinchazo, otras como Stefanos Tsitsipas (que más tarde rectificó), Elina Svitolina, Aryna Sabalenka y Andrey Rublev (que también ha terminado dando marcha atrás) se mostraron en contra por la falta de tiempo para el desarrollo del fármaco.