Rafa Nadal y Carlos Alcaraz se saludan tras el triunfo del balear en la semifinal de Indian Wells. / afp

Mutua Madrid Open

Nadal y Alcaraz, las atracciones de Madrid

Los mejores tenistas españoles avistan un duelo eléctrico en cuartos de final de un Masters 1.000 con muchos alicientes

ENRIC GARDINER

Se frotan las manos en Madrid con la posibilidad de que los dos mejores tenistas españoles del momento puedan cruzarse en los cuartos de final del Masters 1.000 de Madrid. El murciano Carlos Alcaraz, presente y futuro, y el manacorense Rafael Nadal, pasado esplendoroso y presente ilusionante, podrían disputar el tercer duelo de su carrera si los dos consiguen ganar sus dos primeros compromisos en la tierra batida madrileña.

La capital es un escenario bien diferente para el balear y para el murciano. A uno le sirve como plataforma de despegue para la trastocada gira de arcilla, mientras que para el otro es una consolidación, una llamada más de atención al tenis mundial y un golpe en la mesa ante su público, muy entusiasta y ávido de poder disfrutar de este duelo generacional.

Alcaraz viene de ganarse a la audiencia de Barcelona con una semana perfecta en la que mostró algunas de las características del que puede ser su rival en la Caja Mágica, salvando puntos de partido en su camino hacia el trofeo. Ya no es descabellado poner al de El Palmar entre los favoritos a ganar el torneo, porque de hecho su condición de cabeza de serie así se lo permite. El número nueve del mundo estará exento de jugar la primera ronda y debutará el martes contra el ganador del partido entre el georgiano Nikoloz Basilashvili y el italiano Fabio Fognini.

Esta, además, no será su primera experiencia en Madrid, donde ya jugó el año pasado, embolsándose su primer triunfo ante el francés Adrian Mannarino. El azar quiso que en segunda ronda se cruzara con Nadal en el día de su 18 cumpleaños. El encuentro tuvo un tono festivo, hubo tarta de cumpleaños y una paliza por parte del balear, que solo se dejó tres juegos en su camino a la victoria. Este año sería muy diferente. No solo porque Alcaraz ha avanzado incontables pasos desde entonces –ha pasado de ser el 120 al 9 del mundo–, sino porque Nadal llega a Madrid con las dudas de no haber competido en casi dos meses.

Estado físico

El balear sufrió una invalidante fisura de costilla en la final de Indian Wells, poniendo fin a una racha de 20 victorias seguidas, y tuvo que parar varias semanas para recuperarse de la dolencia en el pecho que le impidió redondear un inicio de año que le ha reportado los títulos de Australia, Melbourne y Acapulco.

Pese a que se ha entrenado desde hace dos semanas en su Academia de Manacor, Nadal, que jugará contra el ganador del partido entre Miomir Kecmanovic y Alexander Bublik, anunció su participación en Madrid poniendo una interrogación sobre su estado: «A pesar de llegar justo de preparación y ser difícil, tengo muchas ganas de jugar y jugar en casa ya que las oportunidades son pocas».

Este será el debut en arcilla del manacorense, que tuvo que renunciar a Montecarlo y Barcelona, donde defendía título, y se probará en Madrid antes de la prueba final de Roma, donde ganó el año pasado, y sobre todo Roland Garros. París sigue siendo el gran objetivo, pero Madrid siempre es un estímulo, por el público y por la oportunidad de sumar un quinto título con el que además igualaría al serbio Novak Djokovic con más Masters 1.000 en la historia (37).

Djokovic, una incógnita

Precisamente el balcánico es otro de los nombres propios del torneo. Nole sería el escollo en semifinales del ganador de esa hipotética partida entre Nadal y Alcaraz. Siempre y cuando el número uno sea capaz de escalar hasta esa ronda, porque sus últimas actuaciones no invitan al optimismo. Djokovic apenas ha jugado tres torneos esta temporada por su estado de no vacunado, y ha perdido antes de tiempo en dos ellos –en Dubái en cuartos y en Montecarlo en segunda ronda– y cayó en la final del último en Belgrado, pero dando una imagen irregular y perdiendo al menos un set en todos los encuentros.

Nunca había llegado el serbio con tan pocos partidos (ocho) a esta etapa de la temporada, un lastre que se tiene que quitar en Madrid si quiere estar en París con garantías de poder ganar el título. Su rival en la segunda ronda de Madrid será el ganador del duelo entre el francés Gael Monfils y Carlos Gimeno.