Carlos Alcaraz besa el trofeo conquistado en Miami. / ERIK S. LESSER / efe

Alcaraz y Nadal, carreras paralelas

Los dos tenistas, expertos en batir registros de precocidad, convivieron con el éxito desde muy jóvenes

ENRIC GARDINER

«Muchas felicidades, Carlitos por tu triunfo HISTÓRICO en Miami. El primero de tantos que van a venir, ¡seguro!». Así pasaba el testigo Rafael Nadal a Carlos Alcaraz. Así reconocía el mejor tenista español de la historia el éxito del chico que a los 18 años ya ha conseguido una de esas pocas cosas que se le han escapado durante toda su carrera a Nadal: ganar el título en Miami. Hasta cinco finales perdió el balear en uno de los dos Masters 1.000 que todavía se le resisten junto al de París-Bercy.

Con un tímido «Muchas gracias» respondió Alcaraz, al que sobrepasaron las felicitaciones. Le llamó el rey Felipe, le escribió Paula Badosa, la cantante Aitana, su amigo y futbolista Gonzalo Villar, Enrique Iglesias, compañeros como Coco Gauff y Leylah Fernández... La nube en la que se encuentra Alcaraz la conoce muy bien Nadal. Tan bien que el manacorense es una de las dos únicas personas en el mundo que saben lo que es ganar un Masters 1.000 con menos edad que los 18 años y 11 meses con los que lo logró Alcaraz.

Nadal lo hizo con 20 días menos que Alcaraz, en Montecarlo 2005. Se impuso a Guillermo Coria, aún vigente campeón de Roland Garros, en cuatro sets, porque por entonces los Masters 1.000 se llamaban Masters Series y las finales se jugaban al mejor de cinco.

Para cuando Nadal triunfó en el Principado, ya era una estrella. Tenía otros tres títulos en su bolsillo y venía de perder la final de Miami ante Roger Federer, precisamente al que había ganado hacía un año. Aquella fue su primera victoria ante un número uno del mundo, uno de los retos pendientes de Alcaraz, que todavía no se ha enfrentado a Novak Djokovic y que cuando se ha medido ante Daniil Medvedev lo ha hecho con el ruso fuera del trono.

Nadal también superó a Alcaraz en precocidad a la hora de ganar el primer título ATP. Mientras que el murciano lo hizo el año pasado en la tierra batida de Umag (Croacia) con 18 años, dos meses y 20 días, Nadal lo consiguió con ocho años menos en Sopot (Polonia) 2004.

Y el balear mantiene muchos más registros ya inalcanzables para Alcaraz. Nadal ganó su primer Grand Slam en Roland Garros 2005 contra Mariano Puerta con 19 años y tres días. El de El Palmar ya no tiene tiempo para lograrlo, puesto que será el 8 de mayo cuando alcance los 19 años y la final de Roland Garros se disputa el 5 de junio.

El reto del 'top 10'

El balear también fue el más joven en meterse en el 'top 100' y es que lo logró con 16 años. Este récord es histórico y se sostiene a día de hoy. Cuando Alcaraz lo consiguió en mayo de 2021, con 18 años y 25 días, se convirtió en el más joven en ese momento de entre el centenar de mejores raquetas del mundo, pero el registró histórico estaba imposible.

Tampoco podrá ser el más joven entre los diez primeros del mundo, un honor que recae en Aaron Krickstein, que lo hizo con 17 años y 11 días. Nadal dejó su marca, la octava mejor de la historia, en 18 años, 10 meses y 22 días, y ahora Alcaraz está a las puertas de lograrlo. Apenas le separan 29 puntos del británico Cameron Norrie, que defiende la décima posición.

Es un reto mayúsculo, gigantesco, pero viendo su nivel en los últimos meses, nadie diría que imposible. Ser el número uno más joven de la historia está en el horizonte. Hay margen. La barrera la puso Lleyton Hewitt en los 20 años, 8 meses y 23 días. Es decir, Alcaraz tiene casi dos años para intentar batirlo. En comparación, Nadal se puso número uno en 2008 con 22 años, dos meses y 15 días. La distancia del murciano con el primer puesto es de 5.009 puntos.

Alcaraz, que por ahora ha perdido sus dos duelos contra Nadal, en Madrid 2021 y en las semifinales de Indian Wells, sí ha conseguido imponerse al balear en algunas estadísticas. Hizo sus primeros cuartos de final en un Grand más joven que Nadal, y consiguió en Río de Janeiro su primer ATP 500, mientras que Nadal necesitó algo más de tiempo hasta hacerlo en Acapulco 2005.