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Djokovic admite sus errores

El serbio confiesa haber concedido una entrevista presencial pese a que sabía que tenía la covid

ENRIC GARDINER

Después de varios días de incertidumbre, llegaron las primeras explicaciones de Novak Djokovic. El serbio admitió los errores en sus documentos de llegada a Australia, aunque le echó la culpa a su agente, y reconoció que asistió a una entrevista con el periódico francés L'Equipe pese a que sabía que estaba contagiado de la covid. Djokovic respondió de esta manera a varias de las incógnitas que se le han presentado en los últimos días y que el Gobierno de Australia está estudiando para revocarle el visado de nuevo.

En una publicación en Instagram, Djokovic tildó de «desinformación» lo que se ha publicado estos días y dijo que él acudió a un partido de baloncesto el 14 de diciembre, en el que hubo varios casos positivos. Pese a no tener síntomas, decidió hacerse un test de antígenos que dio negativo el 16 de diciembre, además de una PCR el mismo día. Esto concuerda con los documentos que presentó para la concesión de su exención médica.

Al día siguiente, el 17, Djokovic estuvo presente en un acto de la federación de tenis serbia en Belgrado, rodeado de niños, en el que no hizo uso ni de la mascarilla ni de la distancia social. «Me hice un test de antígenos antes de ir y di negativo. Aún no tenía el resultado de la PCR. Me encontraba bien y sin síntomas». Esto, sin embargo, no concuerda con los datos del laboratorio que le hizo la PCR, que tenía listos los resultados apenas unas horas después de someterse al test.

«Al día siguiente, el 18 de diciembre, tuve una entrevista en mi centro de tenis en Belgrado. Cancelé el resto de compromisos que tenía menos esta entrevista. Me sentí obligado a hacerla porque no quería quedar mal con el periodista, pero guardé en todo momento la distancia social y solo me quité la mascarilla para la sesión fotográfica», apuntó Djokovic. El periodista que hizo la entrevista, Franck Ramella, ha confirmado esto, aunque ha asegurado que no sabía nada del positivo de Djokovic ni de su estado de vacunación, ya que le pidieron que no preguntara por ello.

«Cuando volví a casa, para aislarme, me di cuenta de que esto fue un error de cálculo y debería haber cambiado la fecha de la entrevista», añadió el tenista.

Según la legislación serbia, en el momento en el que Djokovic dio positivo debería haberse aislado durante catorce días, algo que incumplió y que podría tener consecuencias legales para él por haber puesto en peligro la salud pública.

Problemas con la documentación

Al mismo tiempo, Djokovic también confesó que los problemas en su documentación de entrada a Australia, en la que dijo no haber viajado en los últimos catorce días, pese a haberse trasladado de Belgrado a Marbella, fue rellenada por su agente. «Me disculpo por haber cometido este error, que fue humano y para nada un acto deliberado. Vivimos en una pandemia y estas cosas pueden pasar», añadió.

Djokovic disfruta de su tercer día de libertad en Melbourne, mientras las autoridades australianas continúan reuniendo pruebas para intentar su deportación. El ministro de inmigración, Alex Hawke, es la llave para ello y quien tiene que decidir. Posee el derecho personal de cancelar el visado del número uno del mundo, pese a que este ganara el juicio del pasado lunes. Sin embargo, su decisión se ha retrasado ya tres días, a la espera de que reúna suficientes argumentos a favor para que la deportación no se considere injusta por parte de la opinión pública.