Carlos Alcaraz será una de las sensaciones de España en la Davis.

España defiende la Copa Davis más difícil

El combinado de Sergi Bruguera se encomienda a Carlos Alcaraz para suplir las bajas de Rafael Nadal y de Roberto Bautista

ENRIC GARDINER

La odisea de España de revalidar el título de la Copa Davis sufrió su último varapalo cuando Roberto Bautista, el número uno del combinado español, sufrió un pinchazo abdominal que le apartó de la competición. El castellonense, héroe en 2019 por saltar a la pista tras el fallecimiento de su padre, no podrá estar en la cita que arranca este jueves en la Caja Mágica. Le sustituye a última hora Albert Ramos, que en 2021 ha perdido los tres partidos que ha disputado en pista 'indoor'.

La baja de Bautista se suma a la ya conocida de Rafael Nadal desde hace meses. El balear, la clave para que España levantara el título en Madrid hace dos años con pleno de victorias, se encuentra recuperándose de una lesión en el pie que le tiene fuera desde agosto. Su reaparición está planeada para mediados de diciembre, con la vista puesta en el Abierto de Australia. «Estar sin Nadal es una gran desventaja porque es nuestro número uno y el mejor jugador de la historia de la Davis, pero tenemos un gran equipo. Es diferente, pero seguimos siendo un equipo a batir», dijo Sergi Bruguera, el capitán español.

Esto deja la Davis, la posible séptima ensaladera, en manos de Pablo Carreño, Carlos Alcaraz, Feliciano López, Marcel Granollers y Albert Ramos, un quinteto que aúna experiencia y juventud. Si no hay contratiempos de última hora, Carreño y Alcaraz, que debuta en esta competición, serán los encargados del individual, mientras que Granollers, que llega directamente de disputar la Copa de Maestros en Turín, y Feliciano, se reservarían para el dobles, disciplina en la que Carreño también puede participar. El asturiano llegó a jugar la final del Abierto de los Estados Unidos en 2016.

La gran ilusión es la de Alcaraz, que culminó su excepcional temporada hace escasos días en Milán con el título de joven maestro. «Carlos es un chico increíble, con una gran educación y se está adaptando muy bien al equipo porque ya se conocían de este último año en el circuito. Está feliz y nos aporta mucho aire fresco», apuntó Bruguera.

Estreno el viernes ante Ecuador

La mayor amenaza de España será una fase de grupos de vértigo, con una Ecuador que parece asequible, pero una Rusia que es favorita, junto a la Serbia de Novak Djokovic, al título de campeón. España debutará el viernes contra Ecuador, con el formato de dos partidos individuales primero y un dobles más tarde si fuera necesario, y contra Rusia el domingo. Acceden a cuartos los seis primeros de los seis grupos y los dos mejores segundos, por lo que cada partido es vital. «No soy de hacer cábalas. Pasará lo que tenga que pasar. Lo único que depende de nosotros es dar el máximo ante Ecuador y Rusia», manifestó Bruguera.

Ecuador es una de las selecciones más débiles de la competición, con su máxima estrella en Emilio Gómez, número 149 del mundo, seguido de Roberto Quiroz, número 291, pero Rusia es uno de los huesos duros de roer del campeonato. Entrenados por Shamil Tarpischev, la Federación Rusa compite con Daniil Medvedev, número dos mundial, campeón del US Open y reciente finalista en Turín, con Andrey Rublev, presente también en la cita de maestros y ganador de 49 partidos este año, además de Aslan Karatsev, semifinalista en Australia, y Karen Khachanov. Los rusos únicamente tienen un agujero explotable en el dobles, donde no cuentan con especialistas puros. «Tienen al dos, al cinco, al 11 y al 30 del mundo. Ya llegaron a semifinales en 2019 con Rublev y Kachanov, y ahora tienen a Karatsev y Medvedev, que posiblemente es el jugador más en forma», explicó el capitán español.

Pese a la triple sede de Madrid, Turín e Innsbruck, España jugará todas sus eliminatorias en casa, en una Caja Mágica que cambiará la tierra del torneo de mayo por el cemento y que se cubrirá con techo en todas sus pistas.