Pablo Carreño celebra el triunfo frente a Emilio Gómez. / AFP

Copa Davis

España cumple sufriendo

El combinado de Sergi Bruguera se lleva los tres puntos contra Ecuador y se jugará el pase a cuartos de final contra Rusia

ENRIC GARDINER Madrid

La eliminatoria de Copa Davis contra Ecuador se presentaba como un trámite, por el ránking de los rivales, pero terminó siendo un cruce envenenado. Primero, por el golpe anímico de perder a Roberto Bautista en los entrenamientos previos al comienzo del torneo y, segundo, por la baja de Carlos Alcaraz a menos de 24 horas de arrancar la competición. Sergi Bruguera tuvo que llamar de urgencia a Pedro Martínez y alinear para el primer encuentro a Feliciano López que, en principio, solo iba a disputar el dobles.

Con la necesidad de lograr el 3-0 en la eliminatoria para ir con más opciones contra la favorita Rusia el domingo, España cumplió con el objetivo. Sufriendo mucho, pero lo logró, gracias a los triunfos de Feliciano, que a sus 40 años dejó patente su compromiso con el equipo, Pablo Carreño, que estuvo cinco horas en pista en total, y al dobles, donde volvió a hacer acto de presencia el asturiano junto a Marcel Granollers.

El toledano, a sus 40 años, se sacó de la chistera un partido perfecto, pese a lo inesperado de su elección. «Para mí es un regalo de la vida estar aquí otra vez», dijo Feliciano, que abrió la eliminatoria contra Roberto Quiroz, número 291 del mundo.

Era un partido muy importante para 'Feli', que no ganaba en individuales en la Davis desde 2016 contra la débil India, pero, pese a unos compases iniciales donde Quiroz tuvo oportunidades, dominó con su saque y sus 14 'aces'.

El servicio de Feliciano, la gran arma por la que su alineación para este cruce era clave, le permitió imponerse (6-3 y 6-3) a un Quiroz que se fue desinflando a medida que avanzaba el encuentro y se desnudaban sus carencias.

Pero las emociones fuertes vinieron a continuación, con un Pablo Carreño que nunca ha destacado en la Davis y que se medía a Emilio Gómez, número 149 del mundo. Una piedra de toque para el medallista olímpico, que empezó muy nervioso y cedió el primer parcial con una doble falta. El encuentro cogió un color oscuro, sobre todo cuando el asturiano se enfrentó a una pelota de 'break' que, de haberla convertido, hubiera puesto a Gómez 7-5 y 4-2 arriba con saque a favor. Resurgió el asturiano, que se apuntó nueve de los siguientes once juegos.

Lo tenía en la mano Carreño, que, sin embargo, no supo cerrar. Tuvo dos bolas de partido con el saque de Gómez, pero no las aprovechó. El ecuatoriano igualó desde 5-2 abajo y forzó el 'tie break'. Terreno peligroso para un Carreño que no ganaba en la Davis desde 2017.

Era una prueba de fuego para el español, que desperdició una ventaja inicial de 3-1 y al que Gómez hizo un favor enorme con una doble falta con 5-4 que entregó dos nuevos puntos de partido al español. El primero también se fue al limbo, pero el segundo consagró a Carreño en el Madrid Arena con un triunfo clave (5-7, 6-3 y 7-6 (5)) para mantener intactas todas las opciones de pasar a cuartos.

Y es que España necesitaba el 3-0 para aspirar, no solo al primer puesto del grupo, sino también, como segunda opción, pasar como uno de los dos mejores segundos a cuartos de final.

La tarea la remataron Carreño y Granollers en el dobles, pero con otro parto ante Gonzalo Escobar y Diego Hidalgo (6-4, 6-7 (5) y 7-6 (2)). Los ecuatorianos llegaron a ir 5-4 y 30-0 al saque en el último parcial, pero España resurgió de sus cenizas para firmar una victoria que amplía las opciones de estar en cuartos.

«Fue una locura, estuvimos muy cerca de perder», apuntó Granollers.

Ahora a España solo le queda pensar en Rusia, una de las favoritas al título, a la que se enfrentará el domingo. Daniil Medvedev y Andrey Rublev, ambos recién llegados de la Copa de Maestros, son las grandes estrellas de un combinado que flaquea en el dobles, sin especialistas puros. En caso de ceder la eliminatoria, para España será vital sumar un punto para optar a ser uno de los mejores segundos y pasar a la siguiente fase.