Marin Cilic se despide de Pablo Carreño tras sellar el pase de Croacia a semifinales. / Thomas Coex (Afp)

Cuartos de final

España se va a las primeras de cambio

Ni Bautista ni Carreño pudieron dar una alegría al combinado de Sergi Bruguera en la Copa Davis

ENRIC GARDINER MADRID

La Copa Davis más amarga para España. En Málaga, en el Martín Carpena, y con una afición entregada, pero ni con esas. La España de Sergi Bruguera echó de menos a Carlos Alcaraz y a Rafa Nadal y quedó eliminada a las primeras de cambio contra Croacia (2-0). No hizo falta ni disputar el dobles. Los partidos individuales fueron suficientes para cercenar las opciones de España, que no luchará por una ensaladera más y que no estará tampoco entre las cuatro mejores de la competición.

Ni Roberto Bautista contra Borna Coric (6-4 y 7-6), ni Pablo Carreño contra Marin Cilic (7-5, 3-6 y 7-6) opusieron resistencia a una maquinaria croata que se mueve como pez en el agua en estas condiciones. Avisó Bruguera que la pista era demasiada rápida y los cañones balcánicos respondieron. Victoria sin paliativos y semifinales contra Australia, que eliminó, también por la vía rápida, a Países Bajos.

La derrota española la abrió un Bautista peleón, pero falto de fuelle y fuerza para presionar a un Coric que se hizo demasiado fuerte con los 27 golpes ganadores que conectó. El croata, campeón del pasado Masters 1.000 de Cincinnati, recuperó su mejor nivel en una competición que es propensa para ello y desplazó a un Bautista que apenas se generó una pelota de 'break' a favor en todo el partido y que además se vio afectado por dos espontáneos que invadieron la pista en el segundo set en forma de protesta.

«Pues sí que me afectó. No me había pasado nunca, no recuerdo algo así. Es lamentable. No estoy acostumbrado a que pase esto en una pista de tenis y en un deporte tan bonito como este, con los valores que tiene», dijo Bautista, que perdió en un 'tie break' del segundo set en el que no tuvo ninguna opción.

Carreño da la cara, sin suerte

Con muchísima presión en sus hombros, Carreño dio la cara. El asturiano sabía que el partido era a vida o muerte contra Cilic, el número uno croata, y no defraudó. Se fue con la cabeza bien alta tras un partidazo que se fue más allá de las tres horas y cuartos y que Cilic solo pudo definir en el desempate final.

Carreño, tras un primer set lleno de entrega y pelea y en el que sus restos forzaron hasta siete dobles faltas de su rival, se desfondó en el segundo parcial y mitad del tercero. Cilic se puso 4-2 arriba en el set definitivo y con un saque que le había valido 20 saques directos en el partido, amenazaba con sentenciar. Carreño resurgió tímidamente y llegó a estar a dos puntos de la victoria. Incluso se colocó 1-4 arriba en el 'tie break' final.

Un espejismo, puesto que Cilic, desde ese punto, ya solo perdió un punto más. El de Medjugorjo puso punto y final al encuentro y terminó con las opciones españoles, provocando la desilusión a un Martín Carpena que esperaba volver a ver una fiesta como la de la sexta ensaladera en la Manolo Santana en 2019. Este milagro tendrá que esperar. Croacia será la que se mida a Australia en las semifinales de la Copa Davis.