Pablo Carreño golpea la bola. / EP

Copa Davis

España, eliminada en el último suspiro

El combinado de Sergi Bruguera cae en el último partido y se queda a un set de meterse en cuartos de final

ENRIC GARDINER MADRID

No pudo ser. España lo luchó hasta el último suspiro, pero cayó eliminada de la Copa Davis de la manera más cruel. Los de Sergi Bruguera cedieron la eliminatoria contra Rusia (2-1), tras perder el punto del dobles, y quedan fuera de la competición por el número de sets ganados. En lugar de España pasa la Serbia de Novak Djokovic a cuartos de final.

Tras 33 cruces consecutivos ganados en casa, España cedió. No lo hacía desde abril de 1999 contra Brasil. Fue además trágico. Con un Madrid Arena entregado, con la épica de Feliciano, con la pelea de Pablo Carreño y con un dobles que lo pareció tener en la mano. Pero lo cierto es que España llegó al último encuentro con la necesidad de ganar y no pudo.

La jornada comenzó de una manera inmejorable, con una remontada espectacular de un Feliciano López de otra época. El toledano, a sus 40 años, revivió el tenis de saque y volea para desarmar al número 5 del mundo, Andrey Rublev (2-6, 6-3 y 6-4) y conseguir su primera victoria en casi cuatro años ante un 'top ten'.

Se aprovechó de un ambiente espectacular, con 9.000 gargantas empujándole en la grada, y con un juego que Rublev no supo descifrar. Una victoria para enmarcar junto a la que consiguió ante Juan Martín del Potro en la final de Mar de Plata y la de Estados Unidos en 2011.

Feliciano dio un impulso brutal al equipo, que sabía que Rusia era prácticamente impenetrable. Y Daniil Medvedev demostró por qué. El moscovita le endosó en 20 minutos un 5-0 a Pablo Carreño. El asturiano estaba maniatado, pero comenzó a soltarse y se pudo llevar el segundo parcial al adelantarse por 3-0. Fue una montaña rusa, porque Medvedev hizo cinco juegos seguidos, tuvo dos puntos de partido y se desinfló. Volvió Carreño al encuentro, igualando la desventaja y mandando al desempate, pero ahí ya no hubo perdón. El número dos del mundo vengo la derrota de los Juegos Olímpicos (6-2 y 7-6 (3)) y dejó a España al filo de la navaja.

Le valía ganar. Solo eso. El único resquicio que tenían los de Bruguera era que les valía en dos sets o en tres, pero cualquier derrota terminaba con la andadura de los vigentes campeones.

El capitán colocó a los mejores doblistas posibles, Feliciano y Marcel Granollers, y no decepcionaron con su arranque. 6-4 para los españoles, que estaban mucho más crecidos que los rusos. Aslan Karatsev y Andrey Rublev no son especialistas en la modalidad, pero esta temporada han jugado tres torneos como preparación para esto y ganaron uno, Doha, y llegaron a la final de otro, Indian Wells. Y esa compenetración pronto comenzó a aflorar. Tirados por Karatsev, los rusos empezaron a comerse a 'Feli' y a Granollers.

Se llevaron el segundo set, lo que automáticamente les clasificaba, pero no frenaron ahí. Tenían la oportunidad de ganar y eliminar a España, lo que le supone un enfrentamiento más sencillo en cuartos y semis, o perder y quitarse de en medio a la serbia de Djokovic. No hubo especulación. Hubo una tensión asesina en Madrid, sin ninguna bola de rotura para ninguna de las dos parejas en los nueve primeros juegos.

La ventaja rusa de comenzar sacando fue decisiva, ya que cuando Feliciano sirvió para mantener a España viva, Rusia aprovechó su primera bola de partido para eliminar a los seis veces campeones (4-6, 6-2 y 6-4).

Rusia se enfrentará en cuartos de final a Suecia, como ganadora del Grupo A, mientras que Serbia pasa como mejor segundo a cuartos y se verá las caras con Kazajistán. España, 22 años después, cede en una eliminatoria en casa. La séptima ensaladera tendrá que esperar.