Zeus, Iván júnior e Iván sénior, fotografiados con su ropa de faena en la casa del piloto en Marzagán. / JUAN CARLOS ALONSO

La saga de la familia Armas: prestigio y honor desde Jinámar al volante y en el ring

Iván y su hijo brillan en el automovilismo, mientras que su hermano Zeus es boxeador profesional y aspira a ser campeón nacional

JUAN CARLOS DE FELIPE Las Palmas de Gran Canaria

En la familia Armas, el automovilismo y el boxeo son la línea diaria de conversación y discusión sana, ya que por un lado, Iván e hijo han empezado a competir este año con un Porsche 911 GT3 dentro del Campeonato de Las Palmas de Rallys. Y por otro lado, Zeus es un referente en el boxeo profesional, dado que desde que empezó ha ganado 13 combates y ahora opta al Campeonato de España del título ligero y que se disputará en junio.

Desde que pudo levantar una herramienta, Iván júnior está ayudando a su padre en su afición al automovilismo deportivo, es una cosa que ha «mamado» desde su nacimiento y que lleva en la sangre sin saber prácticamente el por qué.

Hace ya unos años, Iván padre le prometió a su hijo que, en cuanto cumpliera la edad mínima permitida para acompañarlo a la derecha, estaría con él en una competición. Esa circunstancia se dio el pasado 20 de marzo, en el transcurso del 37º Rally Villa de Santa Brígida, donde Iván junior debutaba a la derecha de su padre como copiloto en su Porsche 911 GT3 (997).

Tal ha sido la compenetración, que padre e hijo volvieron a repetir en el 45º Rally Ciudad de Telde, sumando, a estas alturas, dos segundos puestos, lo que los coloca segundos en el Campeonato Provincial de Las Palmas de Rallys 2021.

Sólo con dos competiciones juntos, un orgulloso padre se muestra ilusionado y a la vez asombrado del trabajo de su hijo; «Ya me dice lo que tengo que hacer, no solo cantándome la curvas, sino cosas como mete un cambio más, cuidado con las gomas, me he quedado sorprendido de lo que aprendido con sólo dos carreras», comenta Iván.

Las idea de Iván padre es claras: «Yo lo que quiero es que aprenda, para que algún día él pueda competir detrás del volante. Hablando mal y pronto lo que quiero es que coja mala idea ... jajajajaja. Estoy muy orgulloso de mi hijo Iván y de mi hermano».

Y fuera del asfalto, en el ring Zeus también da prestigio y abolengo a la saga, con raíz en Jinámar. «A mi hermano no le gusta que haga boxeo, sufre viéndome, no como me pasa con él, pues me encanta verle con mi sobrino en las distintas pruebas. Desde pequeño he tenido afición por el deporte y me siento muy orgulloso de lo que hace Iván. Somos cinco varones en casa, siempre con la actividad física muy presente. El mayor practicó kickboxing y fue el que me metió el gusanillo en el cuerpo», reconoce el púgil.

Con una brillante carrera a sus espaldas en el cuadrilátero, y aspirante a subir al primer peldaño del ránking nacional, reconoce que los consejos que se dan entre ambos «son muy valiosos» y les ayudan a mejorar: «Tenemos un pique sano y siempre orientado a que cada uno se supere. Me siento muy realizado por tener a Iván siempre ahí porque me ayuda, orienta y anima. Es un aliciente más para mí».

Temas

Boxeo