Fútbol sala: Gran Canaria FS

Saúl: «Tenemos que reinventarnos, pero se puede lograr otra vez»

12/08/2017

Después de sufrir hasta el final el pasado curso, el Gran Canaria FS logró el hito de permanecer en la máxima categoría. Su capitán Saúl Jiménez está convencido de que, a pesar de las salidas en masa que ha sufrido el equipo, este año se puede volver a repetir la proeza de continuar entre los mejores.

Las Palmas de Gran Canaria

- Otro año en Primera, la cuarta campaña del Gran Canaria FS en esta categoría. Un hito para el club pero, como el curso pasado, habrá que sufrir para salvarse.

- Ya no somos tan novatos en Primera. Tenemos muchas ganas e ilusión de que empiece una nueva temporada, y estamos trabajando para llegar lo mejor posible al inicio de Liga. Para nosotros es todo un honor estar junto a los mejores. Sufrimos y disfrutamos a partes iguales. Tenemos uno de los presupuestos más bajos de la categoría y a priori tendremos que luchar por el objetivo de la permanencia. Somos conscientes de nuestras limitaciones pero también de nuestras virtudes y seguro que las aprovecharemos.

- Está siendo un verano con muchos movimientos en cuanto a bajas y altas ¿Cómo ve al equipo?

- Nadie apostaba a que fuéramos a lograr la permanencia y el hecho de que hiciéramos una gran temporada, hizo que muchos jugadores recibieran ofertas y salieran a equipos en teoría mejores. Este año el club se ha tenido que reinventar y hemos hecho una plantilla prácticamente nueva. Del curso pasado nos mantenemos apenas cuatro jugadores, pero estoy seguro de que hay mimbres suficientes como para luchar, competir e intentar lograr el objetivo.

- El que continúa, un año más, y ya van 40 en los banquillos, es Suso Méndez. Su figura siempre inspira tranquilidad y confianza.

- Suso Méndez y la palabra Gran Canaria o Gáldar antes van ligadas sí o sí. Él es perro viejo, lleva mucho en esto, 40 años que se dice pronto. Conoce bien la categoría, conoce bien al resto de los equipos y conoce bien a los jugadores que trae. Sabe que vamos a sufrir porque en Primera hay mucho nivel, pero también sabe y nos transmite que tenemos nuestras posibilidades y que las vamos a exprimir al máximo.

- Como capitán a usted también le tocará ejercer de líder e inculcar a los nuevos lo que significa el Gran Canaria FS.

- Hay que asumir esa responsabilidad. Enseñarles la dinámica del equipo, la idiosincrasia del club, como funcionamos aquí... Pero en estas dos semanas que llevamos se ve que la gente está muy comprometida, que es un grupo sacrificado. Sabemos que si estamos unidos fuera, eso se notará después en la cancha.

- Aún así, ¿echa de menos más continuidad con respecto a la plantilla del año pasado?

- Hubiera sido lo ideal. Teníamos una columna vertebral con 8 o 10 jugadores que llevábamos juntos varias temporadas y eso se nota. El año pasado se notó el hecho de que se mantuviera gran parte de la plantilla que había ascendido de Segunda a Primera. Ya teníamos mucho ganado, nos conocíamos, sabíamos perfectamente a lo que jugábamos, entendíamos todo lo que quería Suso... Ahora toca trabajar mucho en la pretemporada para que en estas cuatro o cinco semanas conjuntarnos lo mejor posible y llegar bien al inicio del curso.

- Comienza su 10ª temporada en el Gran Canaria FS ¿Qué significa para usted ser el capitán del equipo de su vida en Primera?

- Es muy bonito. Otros años ya he sido uno de los capitanes, pero en esta ocasión se ha dado la circunstancia de que seré el primer capitán. Es algo que me llena de ganas y de más responsabilidad. Ya tocaba coger la capitanía del equipo y ahora solo me queda hacerlo lo mejor posible, trabajar por y para el equipo, y sumar todo lo que pueda.

- Vivir y ser partícipe de los mejores años de la historia del club deber ser algo único.

- Yo me he criado en este club, he ido subiendo de categoría, pasito a pasito hasta llegar al primer equipo. Y ahora estar en Primera División codeándome con los mejores del mundo es algo impresionante. Puede que ahora no sea muy consciente porque vivo el día a día, pero seguro que en el futuro cuando me retire miraré hacía atrás y estaré orgulloso de todo lo que he hecho junto a mis compañeros.

- ¿Siente el cariño y el apoyo de la gente o nota que a la isla le falta afición por el fútbol sala en comparación con otros deportes?

- Las comparaciones son odiosas a veces y si lo hacemos con el baloncesto o el fútbol está claro que estamos un escalón por debajo. Pero el año pasado hubo un punto de inflexión y el CID tuvo mucho colorido. En campañas anteriores igual no hubo tanto apoyo, pero el curso pasado si que sentimos como la gente apretaba en el pabellón y que se ilusionó junto a nosotros. Queremos que esto no pare y que siga a más. Cuando uno trabaja bien es más fácil que la gente se enganche. Si ven un buen espectáculo y el equipo juega contra los mejores, pues todo eso trae consigo que venga más afición. Aún así también tenemos que mirarnos a nosotros y ver que podemos hacer para atraer más público, y creo que en ese sentido se está trabajando muy bien desde todos los sectores del club.

- Y en cuanto a las ayudas de instituciones públicas y privadas ¿se echa en falta más apoyo?

- Mi percepción es que hay bastantes ayudas desde los organismos públicos, tanto del Cabildo como del Gobierno de Canarias o del Instituto General de Deportes. Sin ese dinero que nos aportan sería prácticamente imposible mantener al equipo en categoría nacional. Lo que sí creo que se echa algo en falta es un poco más de apoyo de las instituciones privadas.

- ¿Qué mensaje le lanza a la afición para que esta temporada vuelva acompañar al equipo en su andadura en Primera División?

- Los que nos han seguido hasta ahora saben que lo vamos a dar todo y que trataremos de hacerlo lo mejor posible. Así que espero que todo el mundo se anime a ir al CID porque el fútbol sala es un deporte muy vivo y dinámico, y además por aquí van a pasar prácticamente los mejores jugadores del mundo, conjuntos muy potentes como el Barça, el Pozo o el Inter. Este año las plantillas se han reforzado de manera espectacular y tenemos la suerte en la isla de tener un equipo entre ellos. Hay que aprovecharlo.