Golf / Entrevista

«Es muy importante incluir el golf en los centros escolares»

06/05/2017

El director de la escuela del Real Club de Golf de Las Palmas, Iván Guerra, repasa su trayectoria profesional y destaca el nivel de las promesas que cada día se preparan en las instalaciones de la histórica entidad isleña. Considera primordial incorporar este deporte en las escuelas para captar

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— ¿Cuáles son los mejores recuerdos que conserva en el golf durante su etapa juvenil?

— Tengo recuerdos y vivencias inigualables, como que un niño de Telde, de clase media, pueda llegar a competir en Japón, en América y en algunos de los campeonatos mas importantes para menores de 15 años merced al apoyo de mi club y de la Federación Canaria de Golf. Tuve mucha suerte de pertenecer a un grupo de jóvenes que buscaban la excelencia, trabajando duro diariamente, pero que siempre fue gratamente recompensado.

— ¿Y su mejor año?

— Mi mejor momento a nivel de resultados fue en 1993, ya que conquisté la medalla de bronce en el Doral (Miami), fue sexto en la Copa del Mundo en San Diego, con lo que tuve acceso a la final del Internacional en Japón, donde finalice en la sexta plaza, sin desmerecer el décimo puesto en el Topolino, el mundial oficioso para infantiles. De todos modos, igual de importante fue 1994, porque, con 15 años, pasé el corte y terminé bien clasificado en el Torneo Challenge Tour de profesionales que se celebró en mi campo, bajé a hándicap cero y fui seleccionado por el comité masculino de la Federación Española para formar parte del combinado nacional júnior, compartiendo equipo con Sergio García, Carlos del Corral y José Manuel Lara.

— ¿Qué supuso en su vinculación con este deporte haber formado parte del equipo nacional?

— Estos buenos resultados con la selección y la propuesta que presentó la Federación Canaria supuso que fuera admitido en la escuela nacional de alto rendimiento Blume, formando parte de la segunda generación. A nivel de club, obtuve muchos torneos sociales y patrocinados, y, además, tengo el honor de haber ganado la Copa Blandy y la Copa Gran Canaria, los campeonatos del Real Club de Golf Las Palmas, disputados a match play y a medal play en 1995, 1996 y 1997.

— ¿Por qué se hizo profesional tan joven?

— El paso era el lógico, había estado jugando y estudiando becado por el golf y creí que era la decisión correcta. Pude participar en seis torneos, en los que lo hice bien, aunque el nivel de mis rivales era muy alto, pero la presión de obtener buenos resultados para ganar dinero que me diera la posibilidad de acudir a las siguientes pruebas fue enorme. Para empezar a competir como profesional se necesita un buen colchón que te asegure los costes de los torneos, como los viajes, los hoteles o la inscripción durante años. Pero la sensación cuando lo haces sin patrocinador es como si te tiraran a los leones. Por otro lado, empiezo a tener muchos alumnos pues la entrada a El Cortijo de nuevos jugadores es elevada y nacen las ganas de enseñar.

— ¿Qué le aporta la enseñanza?

— Es una actividad apasionante. He tenido que formarme como educador, con los cursos de TPI para titularme y he ido adaptando las nuevas formulas a mis conocimientos de la alta competición. Aprendí en las clases colectivas con Chicho Peñate, Felipe Santana y, a partir de los 12 años, con Emilio Perera. De este último tengo una de las claves mas importantes para mi trabajo, que es respetar al alumno, independientemente de su nivel.

— ¿Y qué es lo más difícil?

— Hay muchos tipos de alumnos y cada uno de ellos aporta una nueva situación a resolver. Lo mejor es poder hacer un trabajo a largo plazo con el jugador de golf y ver sus capacidades y conocer sus limitaciones. Los adultos necesitan soluciones rápidas, resolver el problema concreto y no están dispuestos a hacer grandes cambios en sus swings, solo unos parches que les haga mejorar y conseguir que la cara del palo llegue mejor al momento del impacto con la bola.

— ¿Cómo es la escuela del Real Club de Golf de Las Palmas?

— Dirijo la escuela de golf junto a un equipo de profesionales con amplia experiencia. El club posee un enorme vivero de jugadores. Considero que para proseguir potenciando el golf es muy importante poder incluirlo en las actividades escolares, tanto a nivel curricular o como en las actividad extraescolar en los colegios. Es la gran meta.