Golf

Emilio Perera: «Está cumpliendo sus sueños de niño»

17/07/2017

Rafa Cabrera es el hombre del momento. Su gran victoria en el Abierto de Escocia le ha situado en la primera plana internacional como figura emergente del golf mundial. Y es de justicia acordarse de una persona capital en su carrera deportiva. En tiempos de éxitos, Emilio Perera sonríe.

Perera conoce a Rafa desde niño y tutela sus progresos hoy en día todavía, a la distancia pero con un vínculo afectivo que permanece invariable. «Por fin lo ha logrado, lo tiene merecido, ha trabajado muy duro para conseguirlo, el domingo ha sido un día inolvidable. Rafa fue un niño con un ritmo excepcional y ese don lo juntó con un objetivo: llegar a ser un gran profesional. De pequeño, en edad alevín o infantil, después de ganar como cada año el Campeonato de España y ya le seleccionaban para jugar con la selección, teníamos dos sueños: jugar la Ryder y ganar un grande. El primero cumplido y le quedan muchos años», recuerda el prestigioso entrenador grancanario, uno de los más distinguidos del gremio.

Emilio Perera: «Está cumpliendo sus sueños de niño»

Perera recuerda el afán perfeccionista que, ya desde edad temprana, caracterizó al flamante campeón en Escocia: «Siempre estaba dispuesto para aprender cualquier golpe nuevo, a mejorar su forma de darle a la bola; a dominar los efectos, bolas bajas, altas, incluso a jugar desde el rought, entre los árboles, aunque a él le pareciera poco necesario, pues partía las calles en dos con su drive. Todavía me acuerdo cuando necesitó un golpe especial el cuarto día del Dubai Desert Clasic 2012 en el hoyo 16 en la Emirates Golf Club y pasó la bola entre las ramas de los árboles para dejarla en el antegreen... Ése fue un gran golpe que además le dio la victoria».

Emilio Perera: «Está cumpliendo sus sueños de niño»

A la hora de analizar la clave de su último éxito, Emilio Perera es claro y conciso: «Era y es incansable practicando, con inmejorables condiciones técnicas y físicas, y con una cabeza excepcional para plantear bien la forma de jugar cada hoyo de cada campo, pues para hacer pocas, es indispensable».

El paso del tiempo no ha variado la relación fraternal que mantienen alumno y profesor: «Hace pocas semanas estuvo en el Real Club de Golf de Las Palmas con su novia y practicamos juntos. Disfruté como siempre con su compañía pues es una gran persona. Tiró bolas durante casi tres horas, con todos los palos de la bolsa y comprobé muy de cerca su gran swing».