Balonmano: Rocasa Gran Canaria

«No nos queda otra que levantarnos»

15/05/2018

Sayna Mbengue, lateral derecho del Rocasa Gran Canaria, analiza la derrota en la final de la EHF Challenge Cup en Polonia y se muestra «orgullosa» por la actuación de su equipo. Quiere la segunda plaza de la Liga Guerreras y promete «luchar hasta el final».

Tras esfumarse el sueño del Rocasa de conseguir su segunda EHF Callenge Cup y vivir un viaje tortuoso de vuelta a casa, no hay tregua para el conjunto teldense. A primera hora de la mañana, por fin llegaba la expedición isleña a Gran Canaria, después de pasar todo el día en el aeropuerto de Varsovia y toda la noche en el de Barcelona. Un poco de descanso en sus respectivas camas, y de vuelta a la rutina porque este miércoles hay partido de Liga. Ese tormento, una permuta constante entre tiempo y distancia, no afloja.

En el Pabellón Rita Hernández, en Telde (20.00 horas), la escuadra de Las Remudas se medirá a Guardés en una batalla directa por la segunda plaza de la tabla clasificatoria. Y Sayna Mbengue, jugadora franquicia del equipo insular, lo tiene claro. Su juventud, que impregna hambre y ambición al Rocasa, no entiende de fatigas y cansancio. «No nos hemos podido llevar ningún título, pero pelearemos por el segundo puesto de liga. Queremos acabar la temporada con buen sabor de boca», expone la joven promesa.

Cuestiona la decisión del entrenador rival: «Las celebraciones se hacen cuando acaba el partido»

Y tras analizar lo que ocurrió en la final, donde se cayó con orgullo, la lateral derecho reconoce que «han sido unos días duros» en los que toda la plantilla está «un poco baja de moral», y quieren mirar al frente para cerrar el curso de la mejor forma posible. «No nos queda otra que levantarnos y seguir luchando», afirma Sayna con determinación.

Al mismo tiempo, todavía con la vuelta de la final en la cabeza, la jugadora de Escaleritas reconoce haberse sentido humillada. Y es que corría el reloj, restaban unos 30 segundos para que concluyera el partido, el Lublin ya tenía el título en sus manos y el entrenador, Robert Lis, actuó como no se debe hacer en el deporte. Tiempo muerto, las chicas de Las Remudas, destrozadas, y el conjunto polaco, celebrando la Copa antes de que acabase el encuentro.

Mbengue, contundente pese a sus 19 años, cuestiona la actitud del rival y apela al respeto: «Hay cosas que sobran, tenía el partido ganado y no hacía falta que hiciera un tiempo muerto para celebrarlo. Creo que la persona que cometió este acto, que no estuvo nada bien, es consciente de lo que ha hecho y espero que se dé cuenta. Faltaban treinta segundos para que acabase el partido, nosotras ya estábamos bastante mal como para que hiciera ese tiempo muerto y celebrarlo. Yo creo que cualquier equipo se hubiera sentido menospreciado».

«Las celebraciones se hacen cuando el árbitro pita el final», matiza la internacional con la selección española. Además, como hiciera Silvia Navarro en la sala de prensa tras concluir el choque, insiste en que «hay niños mirando» y que lo que debe primar siempre es «la deportividad y el juego limpio».

Sin embargo, y aunque el trofeo no se facturase hacia Gran Canaria, Mbengue reitera el sentir de la plantilla: «Lo dejamos todo en la cancha y estoy muy orgullosa de mis compañeras y de mi equipo», asevera. Y ya pensando en lo que está por venir, la lateral derecho enseña los dientes: «Quiero darle lo máximo a este equipo la temporada que viene. Lucharé con mis compañeras por todos los títulos. Rocasa va a estar luchando por todas las competiciones», promete Sayna.

La selección, un premio

En tanto en cuanto a su nueva convocatoria con la selección española absoluta, premio a su crecimiento y al nivel ofrecido este curso, Sayna se sincera: “Ha sido una sorpresa, no esperaba ir con el primer equipo. Pensaba que iría con la junior, que era lo que me tocaba ahora. Es un regalo que intentaré aprovechar al máximo para aprender de las mejores. Este año me estoy sintiendo muy cómoda después de una lesión grave y estoy con mucha confianza”.