Toyota Yaris hybrid Vs Yaris WRC

La competición es el banco de pruebas más exigente, y aunque las necesidades de un coche de carreras son muy diferentes respecto a uno de serie, en ambos casos se persigue obtener el máximo rendimiento.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Los rallys sirven para demostrar hasta dónde pueden llegar las prestaciones de un vehículo de calle preparado para la competición. Frente a otras disciplinas deportivas, como la Fórmula 1, donde compiten auténticos prototipos ‘purasangre’ de carreras sin relación con los vehículos de producción, el World Rally Car se basa en modelos de calle.

La importancia de la aerodinámica

Yaris hybrid y Yaris WRC comparten la misma carrocería monocasco, que en la versión de carreras se refuerza con una jaula antivuelco de acero aeronáutico. A simple vista, las diferencias exteriores son notables, aunque el de competición recuerda inevitablemente al modelo de producción.

En el Toyota Yaris WRC se busca dar cabida a las anchas ruedas de competición y conseguir la máxima carga aerodinámica. Estos alerones, apéndices y grandes entradas de aire hacen que el rozamiento con el aire sea muy elevado: por la mayor superficie frontal del coche (el Toyota Yaris WRC mide 1.877 mm de anchura, por los 1 .695 mm del Yaris hybrid) y por su peor coeficiente de penetración aerodinámica.

En el Toyota Yaris hybrid se busca justo lo contrario: un coeficiente de penetración aerodinámica muy bajo, para gastar la mínima energía posible en ‘chocar’ contra el aire, por lo que su coeficiente aerodinámica es muy bajo, Cx: 0,28.

Dos estilos de vida a bordo

Casi desnudo por dentro, el habitáculo del Yaris WRC busca seguridad y ligereza: bacquets de carbono para piloto y copiloto, cinturones tipo arnés, instrumentación digital básica para el piloto, instrumentos de medición y cálculo para el copiloto, la rueda de repuesto y herramientas, todo ello dentro del enjambre de tubos de la jaula de seguridad.

Muy diferente es el amplio y confortable interior de Yaris hybrid, adecuadamente insonorizado, con cómodos asientos para cinco ocupantes, airbags, equipo de música, climatizador automático, pantalla digital, etc.

Mecánicas de campeonato

Bajo el capó delantero hay dos mecánicas campeonas. La del Yaris hybrid, por su bajo consumo al combinar un motor de gasolina de 75 CV con otro eléctrico de 61 CV. Gracias a ello se consigue un consumo medio de de 3,3 litros de gasolina a los 100 km y 75 gr/km de emisiones de CO2. El Yaris WRC presume de un sofisticado propulsor de 1.6 litros, con turbo e inyección que proporciona 380 CV de potencia.

Este brutal rendimiento tiene su contrapartida en un consumo de combustible que puede llegar a los 60 litros de gasolina cada 100 kilómetros en un tramo del Campeonato Mundial de Rallys. Y también se siente en las prestaciones: el Yaris hybrid acelera de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos, mientas que el WRC no tarda más de 3,9 en alcanzar la misma velocidad.

Chasis: en busca de la excelencia

Siguiendo con la misma tónica, el chasis de ambos modelos busca la excelencia en función de sus objetivos. Las suspensiones del Toyota Yaris WRC están diseñadas para ofrecer regulaciones (extensión, compresión, altura, dureza...) que permitan al coche adaptarse a los cambiantes terrenos y condiciones de cada tramo de un rally. Combinadas con los neumáticos de competición, el Yaris WRC presenta una velocidad de paso en curva muy superior al modelo de carretera.

Las suspensiones del Toyota Yaris hybrid han sido diseñadas para ofrecer seguridad y confort a sus ocupantes. En cuanto a los neumáticos, en medidas 175/65/15, se calcula que hasta un 20% del consumo depende de ellos, debido a la resistencia que ofrecen a la rodadura. Por ello, Toyota trabaja conjuntamente con los fabricantes de neumáticos para conseguir unas cubiertas que ayuden a sus modelos a ahorrar combustible sin que eso repercuta en su seguridad.

En lo que ambos coinciden es en la búsqueda del menor peso posible. En la versión de competición, para mejorar la dinámica; en la de calle, para reducir los consumos y emisiones. Un Yaris hybrid pesa 1.165 kilos, 35 menos que el Yaris WRC, cuyo peso mínimo está limitado por el reglamento a 1.200 kg..

Finalmente, el precio de un coche de la máxima categoría del WRC es muy difícil de calcular. En el caso del Toyota Yaris WRC, la única forma de hacerlo sería dividir el presupuesto total del programa de competición en su conjunto, y en todos sus años de duración, entre todas las unidades fabricadas; algo imposible de hacer a día de hoy, pues el programa no se ha completado.