Fabio Quartararo. / Reuters

GP Francia

Quartararo golpea y Mir duda

El francés en MotoGP, Roberts en Moto2 y Masiá en la cilindrada pequeña firman las 'poles' en Le Mans

BORJA GONZÁLEZ

Fabio Quartararo dio un golpe sobre la mesa en el Gran Premio de Francia y se hizo con la 'pole' tras dominar por completo la segunda jornada, en un día en el que el mallorquín Joan Mir, a priori el gran rival ahora mismo del francés en la lucha por el título mundial de la gran cilindrada, s ufrió y no pasó del decimocuarto puesto en la parrilla de salida.

En el tercer entrenamiento libre de MotoGP, el primero de la segunda jornada, los pilotos clasificados entre el segundo y el duodécimo puestos, plaza ocupada por Joan Mir, terminaron separados entre cada uno de ellos por menos de una décima de segundo, mientras que el primero, Fabio Quartararo, le sacaba 130 milésimas al siguiente, Miguel Oliveira, en una clasificación que dejó a esos doce primeros en un margen de 0.473 segundos. Por lo tanto, 130 milésimas proporcionalmente terminan siendo un mundo en márgenes tan estrechos.

El francés, además, mostró un ritmo superior a la competencia, sobre un asfalto a muy baja temperatura, unos 10 grados centígrados. En el cuarto entrenamiento libre, con unos 22º, de nuevo volvió a mandar Quartararo, comandando al pelotón Yamaha (Franco Morbidelli segundo, Maverick Viñales tercero y Valentino Rossi cuarto).

«El domingo hay que arriesgar hasta el final pero con cabeza, es lo más importante, aunque el objetivo está claro, que es luchar por estar delante para ganar», explicaba el líder del Mundial y autor de la 'pole', sobre la oportunidad que se le presenta de lograr su cuarta victoria del año y de consolidarse al frente de la general. Algo que, en cierta medida, pasará por su gestión del inicio de la prueba, con los riesgos inherentes que tiene ese primer tramo, y sabiendo que tendrá a dos de las potentes Ducati, las de Jack Miller y Danilo Petrucci, en su misma línea.

«Será difícil llegar primero a la primera curva, pero tenemos que centrarnos. No estoy pensando mucho en la salida, aunque trataré de dar el máximo porque sabemos que en el primer sector voy muy bien», apuntaba el francés, que confesaba preferir no pensar en la situación de Mir, en estos momentos su principal adversario opr el título.

«No estoy pensando en que sale más rezagado, simplemente quiero disfrutar porque creo que tenemos un gran ritmo para mañana poder luchar por el podio y por la victoria; pienso más en eso que en el campeonato», insistió Quartararo, que podría convertirse en el primer francés en ganar en casa en la clase reina en 66 años (desde que Pierre Monneret lo lograse en el circuito de Reims en 500c) ante los 5.000 espectadores a los que se les permitirá presenciar en vivo una carrera que comenzará a las 13.00 horas.

Malas sensaciones

«No voy a mentir: no veo estar mañana en posiciones de podio», reconocía, por su parte, Mir, decimocuarto en la parrilla, y con muchas dudas por la falta de sensaciones con el neumático delantero, lo que le llevó a irse al suelo por la mañana y a no mostrar en ningún momento la solidez que le ha llevado hasta el segundo puesto de la general. «No lo veo porque no me encuentro con las mismas sensaciones de siempre. Normalmente a una vuelta me cuesta, pero el ritmo lo tengo, pero aquí no consigo calentar el neumático. No me siento bien y no voy. Tengo que mejorar si quiero luchar mañana por mejores posiciones, aunque nunca se puede descartar nada, porque pueden cambiar muchas cosas y a peor no vamos a ir», apuntaba el balear en la búsqueda de una esperanza para dar una vuelta a su situación justo en el momento en el que parecía ir lanzado en la pelea por el título.

«Prefiero no pensar, porque realmente estoy rodeado de todos los que salen mejor que nosotros. Me centro en salir y buscarme la vida en la primera curva como sea», explicaba el cuarto de la general, Viñales, con dudas por su posición en parrilla, quinto como en Montmeló, donde protagonizó un pésimo arranque que le hizo pasar en el puesto 15 en la primera vuelta, así como por unos problemas de estabilidad en su moto generados por el viento, aunque optimista por el buen ritmo que en general mostraron las M1. Los dos españoles tendrán la difícil papeleta de parar a un iluminado Quartararo para mantener intactas sus opciones de pelear por un campeonato al que, después de la de mañana, sólo le quedarán cinco carreras.

Otro que tendrá una buena oportunidad, como el francés, será Albert Arenas, que perdió por veinte milésimas la que podría haber sido su primera 'pole' en el Mundial, un puesto que ocupará en la parrilla de Moto3 Jaume Masiá (la prueba comenzará a las 11:20, en un día que cerrará Moto2 a las 14:30), pero que saldrá a correr sabiendo que el líder de la general, el japonés Ogura, que le saca tres puntos, lo hará desde una retrasada decimoctava plaza, un mal resultado más valioso de lo normal en un circuito como en el de Le Mans donde suele ser más complicado de lo habitual adelantar.