Marc Márquez, antes de la salida en el circuito de Las Américas. / ep

Análisis

El plan de Márquez para recuperar la confianza

El hexacampeón mundial de MotoGP forzó su regreso a la competición en uno de sus escenarios predilectos y cumplió el objetivo de recuperar sensaciones tras la última lesión

BORJA GONZÁLEZ Austin (Estados Unidos)

Se puede decir que la actuación de Marc Márquez en la carrera del Gran Premio de Las Américas fue para la esperanza, con muchas señales positivas para poder pensar en recuperar la mejor versión del piloto español. Comenzó el fin de semana en modo prueba, con pocas vueltas rápidas y muchas a medio gas; lo continuó el sábado conservando energías por la mañana y poniendo ya el modo trabajo por la tarde, en el cuarto entrenamiento libre; y lo terminó el domingo haciendo sólo medio warm up y completando una carrera en la que se vio mucho del piloto que había firmado siete poles y siete victorias en las ocho visitas anteriores del Mundial al circuito de Las Américas. Una carrera espectacular, por el hecho de verse obligado a remontar. En la salida su Honda se quedó clavada y fue rebasada por el resto de motos de la parrilla, haciendo que el '93' pasase por la primera curva vigesimocuarto, es decir, último.

«Nunca me gusta decir 'si no hubiera tenido ningún problema, habría ganado...', pero el ritmo era para ganar, para pelear por la victoria o para estar en el podio seguro. Pero cuando se tiene que juntar, se junta todo. Hemos tenido un problema mecánico en la moto, que Honda está investigando, aunque ya más o menos saben lo que es. Estaba parado en la parrilla de salida, he visto un mensaje raro en la pantalla y de la salida a la primera curva la moto no iba bien. Luego ya, después de la primera curva, se ha puesto todo normal. Y a partir de ese punto he empezado otra carrera», explicaba el piloto de Cervera.

El seis veces campeón del mundo en MotoGP pasaba por meta tras el primer giro decimoctavo. Se había quitado de encima de una tacada a Raúl Fernández, Fabio Di Giannantonio, Remy Gardner, Darryn Binder, Marco Bezzecchi –los cinco novatos de la categoría– y a su hermano Álex, con el primero por entonces, Jack Miller, a 4.3 segundos de distancia. «Para mí ha sido como una carrera al esprint donde lo he dado todo. He pensado, voy a darlo todo. Sabía que rodar al cien por cien todas las vueltas iba a ser imposible, pero he dado todo lo que tenía», analizaba.

Después el trabajo se le fue acumulando, lo que le dejó al paso por la quinta vuelta a 5.3 segundos del líder, una diferencia que a partir de ese momento empezó a decrecer, señal de que su paso estaba siendo más ligero que el de todos los pilotos que tenía por delante, once en aquel momento de la carrera. «Cuando faltaban seis vueltas mi cuerpo ha dicho basta y a partir de ahí he tratado de acabar la carrera. El resultado no es lo que habíamos esperado, pero si vemos dónde estábamos en la primera curva creo que salimos con mucha confianza», señalaba.

Un Mundial abierto

Una confianza reconstruida, el objetivo que se había marcado desde el jueves, en un escenario perfecto, un circuito que domina a las mil maravillas. «Terminar la carrera de esta manera es muy bueno. Sabía que para mí este es el mejor circuito para recuperar la confianza, por eso empujé para volver aquí, porque era un buen circuito para empezar otra vez. Ahora tenemos que entender dónde está nuestro nivel en los circuitos europeos, porque no creo que pueda luchar por las victorias todas las carreras. Otra cosa importante es que en un circuito que conozco muy bien, he visto muchos puntos débiles de mi moto y he podido empujar la moto y ha funcionado», añadía.

Márquez encara ahora el periplo europeo, que empieza en Portugal el fin de semana del 24 de abril, con la confianza restaurada e información sobre cómo mejorar sus sensaciones con esta nueva Honda. Y en una situación en la general no mala después de sus dos ceros, y tras cuatro carreras. «Lo que he aprendido es que con este campeonato, con estas motos, no puedes predecir un gran premio. No puedes llegar a una pista y decir 'en esta pista puedo ganar o puedo hacer top cinco'. No lo sabes. Durante el fin de semana necesitas aceptar dónde estás y si estás décimo, terminar décimo. Por supuesto, luego puedes asumir más riesgos porque mi objetivo es estar siempre en el podio», concluía. Y es que con este Mundial tan largo y que aún no tiene un dominador, los 40 puntos de desventaja respecto al nuevo líder, Enea Bastianini, no parecen ni mucho menos un hándicap insalvable para el campeón español, que parece haber salvado un momento complicado de este año.