Marc Márquez, durante los entrenamientos. / Román Ríos (Efe)

MotoGP

Nueva pole para Quartararo mientras Márquez decide parar

El Gran Premio de Andalucía giraba alrededor de algo que parecía un imposible y que terminó siéndolo: el regreso a la acción del campeón cuatro días después de operarse de una fractura de húmero

BORJA GONZÁLEZ JEREZ

Como si diese igual lo que estuviese pasando en la pista, todos los ojos estaban puestos este sábado en el minuto a minuto de Marc Márquez en Jerez. En su decisión de competir tras pasar por el quirófano el martes, en su llegada al circuito el jueves, en su plan de ahorrarse el viernes para no acumular esfuerzos extras, y en su rendimiento en la pista el sábado.

Primero, desde la diez menos cinco de la mañana, en el tercer entrenamiento libre: decimonoveno, dieciocho vueltas completadas en cuatro tandas y con sólo cinco lanzadas, y con un mejor tiempo a 1,3 segundos de Maverick Viñales.

Tras esta primera toma de contacto, Márquez y su equipo decidieron afrontar la segunda, el cuarto libre, a la una y media de la tarde, a 35 grados de temperatura y con la pista a 57. Ahí le dio tiempo a acumular diez giros, para clasificarse decimosexto a un segundo de Takaaki Nakagami. Unas vueltas sumadas en dos salidas. Fue en la primera en la que se probó, con cinco giros a buen ritmo, aunque probablemente fue ahí cuando vio que la cosa iba a ser más complicada de lo esperado.

En el primer entrenamiento oficial, el campeón del mundo salió del box y sin terminar la vuelta tomó el camino de regreso a su garaje. Y sin pasar por su silla se fue directo a su camión. Fin de la historia.

«Esta tarde el plan era hacer una tanda más larga», explicaba el máximo responsable del Repsol Honda, Alberto Puig. «Esta mañana había que tomar contacto con la moto y lo ha hecho, y hemos visto que podía ir rápido. Por la tarde la idea era dar más vueltas, pero bien sea por el calor o por la fatiga de la mañana, se ha encontrado peor, con más dolor. Evidentemente, hemos comprendido que era mejor no tomar más riesgos. Era un poco lo que pensábamos. Hemos seguido el plan, no probar ayer y sí hacerlo hoy, rodar esta mañana y esta tarde, y en función de la situación, analizar. El equipo, el piloto y Honda hemos decidido que esto era lo que más convenía», agregaba.

Un final que, a toro pasado, sigue la senda de la lógica, en un intento de Márquez que rozaba lo imposible. El paddock del Mundial está acostumbrado a recuperaciones milagrosas, sí, aunque no a estos niveles, en un campeonato tan exigente, en unas condiciones tan extremas como las de Jerez que se exagerarán en carrera, y lidiando con una lesión tan seria y, sobre todo, tras el estrés al que el campeón había sometido a su cuerpo con la intervención del martes.

«Hay que escuchar al cuerpo»

«Con Honda pactamos probarnos el sábado», explicaba Márquez ya por la tarde. «Se lo pedí yo en todo momento, ellos nunca me han forzado. Cuando me he probado esta mañana lo veía factible. Me he encontrado bien, he hecho un buen tiempo. Me costaba más hacer un time-attack que mantener un ritmo. A partir de ahí todo iba bien, pero esta tarde, ya sea por el calor o por la fatiga de la mañana… He hecho una tanda larga en la que me he encontrado bien, he parado en boxes y cuando he salido he visto inmediatamente que algo pasaba: ya sea por la inflamación o por algo, me quedaba sin fuerzas. Ahí es cuando uno tiene que ser realista y, como le prometí a Honda al hablar de esto, hay que escuchar al cuerpo. He visto que podía ser peligroso, y cuando hay peligro por el medio es mejor apartarse. En la Q1 he salido y les he dicho que si notaba la misma sensación de quedarme sin fuerza en el brazo iba a parar y no lo iba a intentar, y es lo que he hecho», incidía.

Márquez se perderá, pues, su primera carrera desde que es piloto en MotoGP. Y tendrá que ver desde el televisor qué hacen sus rivales y cuál será el reto al que se enfrente cuando regrese en Brno, en el fin de semana del 9 de agosto.

Este domingo, Fabio Quartararo volverá a salir desde la pole, por tercera vez en Jerez, en sus tres apariciones en el trazado andaluz como piloto de la clase reina. De nuevo tendrá a su lado a Maverick Viñales, en un domingo en el que Yamaha vuelve a aparecer como la gran favorita (con Valentino Rossi cuarto y Franco Morbidelli sexto).

«Es mejor no pensar mucho en estos momentos en el campeonato y simplemente tratar de divertirnos. Puede que un día pensemos en eso, aunque todavía no es el momento», señaló el autor de la pole, que buscará reforzar su liderato y abrir mucha tierra de por medio sobre el que empezó el curso como el gran favorito a revalidar el título.