El piloto español de Honda Marc Márquez. / AFP

Análisis

Márquez respira aliviado

El piloto de Cervera corrió este domingo su última carrera de MotoGP antes de afrontar una importante operación en su brazo, con la que pretende redefinir su futuro

BORJA GONZÁLEZ Circuito de Mugello (Italia)

«Cuando me llamaron el viernes, me dieron los resultados y toda la información, respiré. Respiré, porque existía la posibilidad de que viendo los resultados hubiesen dejado abierta la opción de que yo decidiese si me operaba o no. Pero me llamaron y me dijeron directamente: vente la semana que viene, esto es demasiado grande, no sabemos qué estás haciendo ahora, pero tienes que parar. Y para mí la decisión fue fácil. El viernes fue uno de los mejores días del año. Fue una mala noticia porque me tengo que operar, pero en realidad una muy buena noticia para mí mismo», así se expresaba Marc Márquez este domingo, cuando se despidió de la competición sin un plazo de vuelta a los circuitos.

Este jueves se someterá a una cuarta operación en su brazo, en Estados Unidos, intervención que el propio piloto comentó que iba a durar alrededor de dos horas, y después comenzará otro proceso de recuperación, en principio en Madrid, si la coordinación entre el médico que le operará en Rochester (Minesota) y los que le tratan habitualmente lo permite. «Mi primera pregunta a los médicos fue: ¿Confiáis en la operación? Y me dijeron que sí, que confiaban. Y la segunda fue que cuándo voy a volver. Y me contestaron: Si vienes con esta mentalidad, quédate en casa, no vengas», explicó.

El domingo en Mugello Márquez cruzó la meta en décima posición, como segunda Honda, y un puesto mejor de lo que estuvo situado en la parrilla de salida. Una carrera gris, aunque interpretada desde el punto de vista de su situación física alcanza otra dimensión. «La carrera me ha dejado un sabor de que estoy tomando la decisión correcta, es el sabor que me ha dejado ya que en las últimas vueltas iba encima de la moto paseándola y pensando en acabar. Me sentía muy limitado, como me pasó en Le Mans, y solo ha hecho que confirme esa sensación. Que no tenía ninguna duda, pero por si la tenía. Cuando he bajado de la moto he pensado 'bueno, a ver cuándo nos volvemos a ver'», valoró el hexacampeón mundial en la máxima categoría.

El propio piloto reconocía terminado el trabajo que, de haber recibido la noticia de la conveniencia de su operación antes del viernes, no habría disputado este pasado Gran Premio de Italia. Un hecho, el de ser consciente de que iba a tener que entrar de nuevo en un quirófano, que tampoco le permitió estar mentalmente al cien por cien en los que por ahora han sido sus dos últimos días de competición. Márquez deja una moto en crisis que ha hecho aún más difícil su situación, aunque en cierta medida, y siguiendo su razonamiento, esa falta de competitividad técnica no le ha permitido camuflar con resultados su estado y no le ha dejado duda alguna sobre si, deportivamente, va a sacrificar algo.

Plan estratégico

«Pilotando como estoy haciéndolo ahora podría hacer un año más, dos, no más. Porque no disfruto y sufro mucho. Pero con esta operación espero que mi situación cambie. En los dos últimos años mi vida no ha sido fácil», confesaba. «La victoria y el objetivo de la operación es intentar volver a disfrutar encima de una moto, no significa operarse, llegar y ganar. Esa sería una mentalidad completamente equivocada. Es operarse, volver a una vida normal de atleta, ya no os digo la mía, sino de atleta normal, y volver a disfrutar con tu deporte, que no sea una pesadilla cada vez que te subes a la moto porque sabes que tendrás dolores, porque sabes que te va a costar», continuaba, en un alarde de sinceridad.

Un regreso para el que se estima que necesitará entre tres y seis meses. De momento Honda subirá a su moto al piloto de pruebas Stefan Bradl, mientras en la firma japonesa preparan un plan estratégico para ver cómo solucionan los problemas de su prototipo, para que a la nueva versión de Marc Márquez que salga de este periodo de baja le acompañe la mejor herramienta posible para cumplir con el objetivo del piloto español de volver a ser el dominador de la categoría reina del deporte de las dos ruedas.