Mitsubishi Eclipse Cross brilla con luz propia

Lejos de quedar oculto tras otro astro, el nuevo SUV de los tres diamantes se ilumina con su propia energía, proveniente de un diseño exclusivo y sofisticado que le confiere un genuino toque de distinción y personalidad. La resolución de la zaga es original y futurista, completamente distinta a todo lo que se ha conocido hasta la fecha.

AYTHAMI ALONSO

La denominación “Eclipse” asociada a los tres diamantes encierra un significado especial en el Archipiélago, pues fue a principios de los ´90 cuando llegaba a nuestro mercado un vistoso cupé deportivo con ese nombre, encargado de enfatizar las virtudes de la marca en este campo, en el intento de diversificar la percepción de la oferta Mitsubishi, excesivamente focalizada hacia el todo terreno.

Casi tres décadas más tarde, el nombre Eclipse nos vuelve a visitar, pero con el añadido “Cross” en clara alusión a su enfoque crossover, quedando posiconado entre el popular ASX (longitud 4.365 mm) y el Outlander (longitud 4.695 mm). El Eclipse Cross es ligeramente más largo (longitud 4.405 m) que el ASX, radicando sus principales divergencias en el enfoque premium del recién llegado, lo cual conlleva, como es lógico, una diferencia importante de precio, pues el Eclipse Cross arranca en 20.500 euros, mientras el ASX lo hace en 15.700 euros.

Una de las particularidades del nuevo SUV compacto es que su lanzamiento ha arrancado en Europa, para posteriormente desembarcar en Japón, Norte América, Australia y otras regiones, como muestra de la madurez y alto nivel de exigencia de nuestro mercado, especialmente en refinamiento de la conducción y nivel de acabados.

Zaga innovadora

En el frontal del Eclipse Cross encontramos rasgos comunes con su hermano mayor Outlander, provenientes del estilo que la marca denomina ‘Dynamic Shield’ (Protección Dinámica), representada por el área central de la parrilla en negro, coronada por encima con la sugestiva doble lama cromada, y flanqueada lateralmente por sendos trazos cargados de aristas. Los grupos ópticos son particularmente alargados, yendo al encuentro de la intersección entre capó y aletas para formar un conjunto verdaderamente sugerente y sofisticado.

Su perfil se encarga de hacernos saber que no nos encontramos ante un crossover convencional, enarbolando la bandera del dinamismo visual a partir de un pilar C profusamente inclinado hacia delante, sobre el que se apoya el techo, cuya inclinación final es igualmente copiosa. De la puerta delantera arrancan dos marcadas líneas de carácter, una a la altura de los hombros y otra paralela al zócalo, que se va irguiendo hasta dar forma al voluptuoso guardabarros posterior.

La culminación de la obra de arte llega al aproximarnos a la zaga, dividida en dos planos cuya intersección viene definida por la línea de cintura, a partir de la cual arrancan los pilotos traseros y la doble franja acristalada del portón del maletero. El área de chapa inferior del mismo acoge el portamatrícula, además de un inserto cromado y los inconfundibles tres diamantes.

Cabe destacar la firma luminosa posterior, que en el momento de pisar el freno recorre de forma transversal todo el ancho del vehículo, uniendo ambos pilotos por medio de una tercera luz de freno alargada.

Habitáculo tecno-señorial

Bajo una simbiosis tecnológica y señorial se desenvuelve la cabina del Eclipse Cross, salpicada de detalles de buen gusto y otros de corte contemporáneo relacionados con el equipamiento multimedia. Destaca en primer lugar que se haya optado por situar el display táctil en posición emergente sobre el salpicadero y no embutido en éste, lo cual aporta frescura y permite redondear el plano frontal del tablero, transmitiendo sensación de amplitud a los pasajeros delanteros.

Junto a la palanca de cambios se sitúa un controlador táctil en forma de pequeña tableta, que permite al conductor desplazarse a través de los menús del sistema sin necesidad de retirar la vista de la carretera, apoyado además en el ‘Head-Up Display’.

Todas las versiones: Challenge, Motion y Kaiteki, disponen del sistema ‘Smartphone Link Display´ que permite sincronizar los teléfonos Apple y Android con el vehículo, lo cual facilita el acceso a mensajes de audio y texto, escuchar la música de nuestro propio terminal, acceder a direcciones grabadas en el mismo, etc., convirtiendo el smartphone en una extensión del Eclipse Cross.

Motor 1.5T-163 CV

En este momento, justo al inicio del lanzamiento, el nuevo SUV japonés está disponible con un motor 1.5 turbo gasolina de 163 CV, un viejo conocido de los seguidores de la marca, pues se trata de la unidad propulsora del emblemático Lancer Evo X, pero con la cilindrada rebajada desde los 2.0 litros habituales hasta 1.5 litros. Huelga decir que su nivel de desarrollo, sofisticación y fiabilidad son una garantía añadida a las numerosas virtudes del Eclipse Cross.

En un futuro no se descarta la ampliación de la oferta mediante un propulsor 2.2 turbodiesel, asociado a una nueva transmisión automática de ocho relaciones.

El motor actual, es decir, el 1.5T, puede ir acoplado a un sistema de tracción delantera o a una tracción integral. En el primer caso, el cambio es del tipo manual de seis marchas, disponible en los acabados Challenge y Motion, pudiendo también incorporar el cambio CVT por convertidor de par con ocho marchas simuladas.

Para acceder a la versión 4x4 se requiere el acabado Kaiteki, únicamente con cambio 8CVT. El sistema de tracción total recibe el nombre de S-AWC (Super All-Wheel Control) cuya gestión y reparto de par entre ambos ejes está encomendado a una centralita electrónica, a la que se suma el sistema de control de guiñada (AYC), que aprovecha la frenada selectiva de las ruedas para optimizar la manejabilidad del Eclipse Cross.

La tienda Mitsubishi más grande de España

El número 12 de la tinerfeña Avenida El Paso en el Polígono Los Majuelos se ha teñido de rojo, el característico color de Mitsubishi, combinado con un gris técnico que cubre la fachada del edificio que acaba de ser inaugurado como segundo punto de venta propio de Icamotor en el Archipiélago, que se suma al de la capital grancanaria, y a los otros 11 colaboradores que componen la red regional de la marca japonesa.

En sus 950 m2 se distribuye toda la gama Mitsubishi: Outlander, ASX, Space Star, Montero y L200, aprovechando la ceremonia de apertura para desvelar el recién llegado Eclipse Cross. Una porción del showroom está dedicada a la oferta de segunda mano, a través de la plataforma Ocasión 3 Diamantes.

El acto de inauguración fue conducido por Juan Carlos Fernández, gerente de Icamotor, que destacó los logros empresariales durante el año que acaba de fializar, con un total 2.500 unidades vendidas, de las cuales 901 correspondieron a Mitsubishi, que fue capaz de obtener la medalla de oro entre los híbridos enchufables con el Outlander PHEV; en el segmento pick-up con la L200, y en el todo terreno con Montero. Igualmente destacable por el peso de la categoría crossover fue la sexta plaza del ASX, con un total de 600 unidades comercializadas.

Cerró el acto Jorge Belzunces, consejero delegado de Mitsubishi España, enfatizando el papel de la isla de Tenerife y su tradición histórica en el éxito de la marca, que desde hace tres años ha pasado el testigo a Icamotor, empresa del Grupo Bergé, que ha sido capaz de devolverle el lustre triplicando las ventas y reforzando el servicio posventa, pieza clave en el entramado de este negocio.