Tecnología

La segunda vida de las baterías de los coches eléctricos

05/07/2019

Con la llegada de los coches eléctricos se derivan el estudio de alternativas para todo lo que conllevan. Uno de esos elementos son las baterías de los coches eléctricos. Los fabricantes ya han empezado a buscar alternativas para este tipo de dispositivos.

Podrían ser usadas en instalaciones de energías renovables o generadores de emergencia. Las grandes compañías estudian las mejores soluciones y se alían con colaboradores. No solo para el tema de la segunda vida de algunos componentes como las baterías de los coches eléctricos. También para mejorar los vehículos y su infraestructura, ir dando cada vez más salida a este tipo de movilidad.

Una vez que estos componentes llegan al final de su vida útil, deben ser gestionadas y recicladas de forma pertinente. Los protocolos que deben seguirse han de ser los establecidos.

El auge de los coches eléctricos es evidente y, apartir de ahora, cada año la cifra irá aumentando. Cada vez serán más las baterías de los coches eléctricos que deban retirarse. Se calcula que en el año 2025 se alanzará la suma de 3,4 millones de dispositivos.

Ante este futuro, algunos organismos apuntan que para 2030 se multiplicará por 25 el volumen actual de baterías de coches eléctricos. Para el 2040, más de la mitad de las ventas de automóviles nuevos serán modelos eléctricos impulsados a partir de la electricidad acumulada en sus baterías.

¿Cómo se pueden reciclar?

En algunos países ya se han empezado a elaborar protocolos. En China, lugar en el que se vende la mitad de coches eléctricos del mundo, las autoridades ya han creado una normativa. Este nuevo reglamento se pondrá en marcha durante este mes de agosto. Según a esta normativa china, los fabricantes serán los responsables de las baterías obsoletas. Deberán retirarlas y no podrán ser abandonadas o depositadas en vertederos.

Otra opinión es la de seguir usando estas baterías de los coches eléctricos otros siete años más. Algunos expertos creen que tras sus siete años de vida, se pueden adaptar para que sigan almacenando y dando electricidad. De esta manera se ofrecen más oportunidades tanto a fabricantes de automóviles como a proveedores de electricidad u otros servicios derivados.

Por eso mismo ya existen algunas marcas que trabajan con proveedores de sistemas de almacenamiento de energías renovables. Entre ellas están General Motors, BMW, Toyota, BYD, Renault y Nissan. Con la colaboración se desarrolla de forma conjunta el mercado de los accesorios que faciliten el uso de las baterías de los coches eléctricos en una posible segunda vida.

La lógica detrás de todo esto es la llamada economía circular, gracias a la cual la batería proveniente del vehículo eléctrico se convertirá cada vez más en un importante componente dentro del mundo de la energía.