La Fórmula 1, en cuarentena al menos hasta junio

24/03/2020

La pandemia se ha llevado por delante el comienzo del Mundial y ha dejado un profundo agujero económico y un calendario comprimido para la segunda mitad de año, con suerte.

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La Fórmula 1 tuvo que dar un frenazo en seco cuando ya encarrilaba la curva de entrada a la temporada 2020. Literalmente, unas horas antes de que arrancaran los libres del Gran Premio de Australia les estalló un caso de coronavirus en el equipo McLaren, que precipitó la caída del velo que les cubría los ojos y que les había mantenido ajenos a la pandemia que va a cambiar la manera de vivir en los próximos meses.

Es complicado prever las pérdidas económicas que ya han supuesto las suspensiones de los ocho primeros grandes premios de la temporada. Hacer viajar a todo el gran circo a Australia para cancelarlo justo antes de empezar ha hecho que el valor de mercado del campeonato caiga de golpe un 38%, según datos del Finantial Times. Para la competición es vital el pago del dinero que los circuitos hacen para albergar cada año las carreras.

Se estima que sólo el circuito de Melbourne dejó de aportar unos 60 millones de euros al no disputar el gran premio, algo que quizá tengan que pagar, con una rebaja, si se recoloca la carrera en verano. Las pérdidas generales pueden superar los 1.000 millones, según algunas estimaciones, a falta de que acabe el año. Por ejemplo, Pirelli, suministrador de neumáticos, ha tenido que desechar 1.800 que se tuvieron que tirar a la basura sin posibilidad de reuso.

La posibilidad de que no se pueda disputar con seguridad el campeonato ha hecho que tanto la FIA como Liberty Media, dueños de los derechos de explotación comercial del certamen, se tomen muy en serio lo que puede ocurrir en un futuro inmediato. Una pifia como la de Australia les hizo cancelar inmediatamente las citas de Baréin, prevista para la semana siguiente, y de Vietnam, para final de mes. En el caso del circuito de Hanoi, creado ex profeso para debutar este año, el golpe es durísimo: era una apuesta personal del gobierno de Nguy’n Xuân Phúc, hasta el punto de que gravó un impuesto a la población para la construcción del trazado.

Las cuatro primeras carreras sólo fueron el comienzo. Aunque en un principio tenían previsto reanudar la acción en mayo con el Gran Premio de los Países Bajos, finalmente se dieron cuenta de que no era posible. La caída de las carreras de Zandvoort y Montmeló son, de momento, aplazamientos; la de Mónaco, no: se canceló definitivamente para 2020. Por primera vez desde 1954, los motores no rugirán por la ciudad más glamourosa del mundo. Más allá de las pérdidas económicas para el Principado el simbolismo que entraña esta decisión del Automobile Club de Mónaco lo dice todo: nadie está a salvo. No es casual tampoco que, horas después de que Mónaco suspendiese de manera definitiva su cita apuntada en rojo, se confirmase el positivo del Príncipe Alberto.

Diez días después del fiasco de Melbourne, desde Bakú (Azerbaiyán) anunciaban que ellos también se borran. La Fórmula 1 arrancará, con suerte, el 14 de junio. si no más tarde. No es momento de carreras.

Un calendario cada vez más reducido

La reglamentación de la Fórmula 1 es tan estricta que, en años normales, en agosto se impone un parón en el que los equipos no pueden trabajar absolutamente nada. Una manera de que los cientos de mecánicos e ingenieros no se vean apretados por las exigencias de la competición.

Sin embargo, la situación ha obligado a adelantar ese parón a abril. Tanto la FIA como la F1 anunciaron el miércoles que esas vacaciones son las que se tendrán ahora, con el objetivo de que las carreras que no se han celebrado lo hagan en verano. Eso no significa que, por ejemplo, se dispute el Gran Premio de España en julio o agosto, dados los condicionantes meteorológicos, pero se estudiarán formas de encajarlas.

«A la luz del impacto global del coronavirus que afecta a la organización de los eventos del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de la FIA, el Consejo Mundial del Deporte del Motor aprobó un cambio en el Reglamento Deportivo de la Fórmula 1 FIA 2020, pasando el período de cierre de verano de julio y agosto a marzo y abril, extendiéndolo además de 14 a 21 días», rezaba el comunicado de la FIA. Este parón, además, servirá para que todos los equipos y sus miembros se pongan en cuarentena para prevenir posibles contagios. Algo que en McLaren, por cuestiones forzadas, ya han comenzado y que de momento está dando sus frutos, ya que el positivo confirmado no tiene síntomas y los test han dado negativo en los que se quedaron aislados en Australia.

Desde la Fórmula 1 han pasado de la inconsciencia inicial a una cautela extrema. Hasta el punto de que ya hablan públicamente de un calendario de entre 15 y 18 carreras, y no 22 como estaban previstas, que comenzará, con suerte, en verano. El Mundial acabará en diciembre, aún sin fecha concreta.

A todos estos problemas se une que hay 16 de los 20 pilotos de la actual parrilla de Fórmula 1 que no tienen contrato para 2021. Eso hace que este aislamiento forzado, que la mayoría está cumpliendo a rajatabla, se haya convertido en algo más que unas vacaciones, ya que ninguno de ellos padecerá los problemas económicos que las decenas de miles de aficionados que sólo han perdido unas horas de entretenimiento gracias a sus ídolos.