Kia

Kia Stonic, con denominación de origen

04/06/2018

La firma coreana tiene su sello propio en la forma de interpretar la industria del automóvil, fruto del cual existen en el mercado piezas únicas como Soul o Niro. Para su primer crossover urbano, Kia ha tomado el camino de la originalidad, plasmando sobre el Stonic un estilo que se aleja de la corriente del segmento, destacando el estilo targa del pilar C y una estética donde una “extravagante sobriedad” le impide pasar desapercibido.

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Stonic es el último crossover que se ha unido al elenco de los “urbanos”, a pesar de lo cual y de la oportunidad que ello supone en cuanto a seleccionar lo mejor de cada uno de sus rivales, ha preferido jugar sus propias cartas bajo el convencimiento de que tiene recursos suficientes para presentar batalla.

Su llegada y presentación al mercado canario se produjo a finales del pasado mes de enero, por lo que transcurridos cuatro meses desde el inicio de su comercialización es tiempo más que suficiente para valorar su comportamiento. Éste se resume en que Kia Canarias ha sufrido la rotura de stock dada la gran demanda generada, tanto en el Archipiélago como en toda Europa.

Diseño originalmente sobrio
Kia Stonic, con denominación de origen

El jefe de diseño de la marca, Peter Schreyer, ha descrito la fuente de inspiración que se esconde tras el Stonic como “la simplicidad de la línea recta”, un estilo que transmite claridad en las formas y planos perfectamente acotados, sin arriesgar en soluciones barrocas que tienden a confundir, lo cual es de agradecer en un vehículo de dimensiones relativamente contenidas, especialmente en la cota de longitud, que no supera los 4.140 mm, contrarrestada por una distancia entre ejes bastante generosa (2.580 mm). La anchura es igualmente rotunda (1.760 mm), mientras que la altura se puede considerar como discreta, pues se sitúa en 1.520 mm.

Stonic tiene a gala exhibir los valores estéticos de Kia, principalmente por su característica parrilla tipo hocico de tigre, que ha recibido unos retoques encaminados a actualizar su fisonomía, suavizando las aristas de su contorno y dándole un enfoque más tridimensional, que queda enfatizado por el vistoso capó, recorrido por cuatro nervaduras encargadas de imprimir carácter al frontal.

Los grupos ópticos delanteros huyen del estilo rebuscado, otorgando al Stonic una mirada sincera, acompañada de la gran boca inferior del paragolpes a partir de la cual arranca una franja negra que recorre perimetralmente todos los bajos de la carrocería, cuya misión es ensalzar el aspecto todo camino del nuevo modelo.

De perfil llama la atención la posición retrasada del pilar A, recurso que alarga visualmente el capó y aviva la deportividad al desplazar la ubicación de la cabina. A esto se suma la escueta altura del techo, el cual acaba apoyado en el pilar C, elemento fundamental en la estética posterior del Stonic.

Este original montante, de inspiración targa, crea una división natural entre la carrocería y el techo, el cual en esta ocasión no recurre a la flotabilidad visual tan de moda actualmente, sino que separa sin ambages el corte final del techo respecto al alerón posterior por medio de una franja de unos 30 cm, que nace del encuentro entre ambos pilares (izquierdo y derecho), especialmente llamativo en las versiones con carrocería bitono, cuyos colores de contraste del techo son negro, verde, rojo, blanco o naranja, pudiendo llegar a formar hasta 20 combinaciones.

Interior a juego
Kia Stonic, con denominación de origen

Las líneas maestras que fluyen por toda la carrocería del Stonic nos adelantan lo que vamos a encontrar en su habitáculo, si bien éste se presenta con unos trazos algo más curvilíneos y envolventes, sobre todo el área que rodea al sistema de infoentrenimiento, circundado por una inserción ornamental encargada de aglutinar el display de 7” y las toberas centrales de aireación. Tanto esta inserción como la consola central se pueden personalizar por medio de un tono gris, o colores llamativos: verde y naranja.

Bajo este área aparecen los mandos del climatizador, heredados del nuevo Rio, y en la parte inferior, la consola central, que dispone de una doble bandeja, además de toma de 12V (180W), AUX y USB. En las versiones con apoyabrazos central (Spirit y Vision) se incluye una toma USB para los pasajeros posteriores.

El sistema de infoentretenimiento, de quinta generación, es compatible con las plataformas Apple CarPlay y Android Auto, pudiendo ser gestionado de forma táctil y algunas funciones por voz. El navegador viene de serie en las dos versiones superiores, es decir, Spirit y Vision, aunque desde la básica (Active) el equipamiento resulta más que generoso, tanto en elementos de confort como de seguridad, incluyendo de serie sistema de frenada de emergencia y de mantenimiento de carril, además de control de estabilidad. Opcionalmente ofrece el sistema de detección de fatiga del conductor, vectorización de par por frenado, control de frenada en curva, estabilidad en recta y asistente de arranque en rampa.

El espacio habitable de la cabina trasera resulta más amplio de lo que cabría esperar de un vehículo de 4,1m y una altura por debajo de la media del segmento, disponiendo de suficiente espacio para las rodillas y altura de cabeza para ocupantes adultos de estatura media-alta. Únicamente nos vemos levemente coartados por el acceso a las plazas, pues el tamaño y ángulo de apertura de las puertas traseras están limitados.

El maletero presenta forma muy regulares, lo que permite aprovechar el espacio de carga, que es de 332 litros, a lo que se suma la boca de llenado más grande del segmento, además de contar con un doble fondo. Bajo éste se esconde la rueda de repuesto tipo galleta.

Suspensión HRS
Kia Stonic, con denominación de origen

El elemento principal donde Kia se sitúa por encima de sus rivales es en la suspensión, que los ingenieros han bautizado como HRS (Hydraulic Rebound Stopper-Tope Hidráulico de Rebote) cuyo desarrollo incluye una válvula extra encargada de mitigar el rebote de las ruedas, lo cual se traduce en una excepcional pisada, especialmente en zonas muy onduladas, que es donde se aprecia la funcionalidad del sistema.

Como complemento perfecto a la cuidada suspensión emerge la dirección de asistencia eléctrica, cuya precisión y excelente tacto convierten la conducción del Stonic en una tarea verdaderamente placentera.

En referencia a unidades propulsoras, el crossover urbano de Kia se encuentra disponible a partir de un escalonamiento que arranca en 84 CV (1.2 MPI gasolina), le sigue este mismo motor, pero con 1.4 litros y 100 CV, para terminar en gasolina con el conocido 1.0 T-GDI 3 cilindros de 120 CV. En turbodiésel la oferta se centra en el 1.6 CRDi de 110 CV.

Para esta prueba Kia Canarias nos ha cedido la versión gasolina intermedia, es decir, la 1.4 atmosférica de 100 CV, que hace gala de una potencia suficiente para mover los 1.600 kg del Stonic con soltura. Si nuestra conducción tiene el brío como denominador común nos vamos a encontrar con que el consumo se eleva por encima de lo que anuncia el fabricante, que es de 5,2 litros/100 km, cifra a la que habría que sumar 2,6 litros/100 km en condiciones reales de conducción, pues nos pide que mantengamos un régimen medio-alto, eso sí, asistidos por la complicidad de la caja de cambios manual, cuya sexta supone un desahogo en autopista.