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Hyundai Santa Fe 2019: rendido a sus encantos

07/12/2018

Esta cuarta generación del buque insignia coreano llega con inmejorables credenciales que lo posicionan en un lugar privilegiado dentro de la categoría SUV-D. Ha crecido exterior e interiormente en cuanto a dimensiones; sus acabados y calidad de materiales escalan un peldaño; y su equipamiento tecnológico, tanto de seguridad como conectividad, rayan a un nivel muy alto.

Realmente lo tiene todo para hechizar a quienes osen aguantarle la mirada.

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Hyundai ha echado el resto en una nueva edición de su modelo portaestandarte, la cuarta, en la que no se han escatimado recursos con el fin de marcar un antes y un después en la historia del Santa Fe, el crossover de tamaño medio con el que arrancó la singladura de la marca en este complicado océano de aguas bravas, y del que se han comercializado nada menos que 400.000 unidades en todo el mundo desde el año 2001.

Nuevo Santa Fe pone algo de distancia respecto al modelo saliente, pues crece en dos cotas clave: longitud total hasta 4.770 mm (+70 mm) y distancia entre ejes hasta 2765 mm (+65 mm), ganancia que pone en valor un aspecto clave en esta categoría, como es la habitabilidad y el acceso a la tercera fila de asientos, que en el modelo 2019 ha ganado muchos enteros.

Estéticamente también se han producido cambios de importancia que marcan la personalidad de esta nueva entrega del Santa Fe, cuyos diseñadores no han dudado en recurrir al menor de la saga, KONA, para pedirle prestados los rasgos principales del frontal, en especial los ojos rasgados, tras los cuales se esconden las luces diurnas de tecnología LED, en una delgada tira bajo la frontera con el borde del capó.

La calandra en cascada viene de familia, pero en este caso Santa Fe va un paso más allá al adoptar una mayor tridimensionalidad, complementada por la ubicación de los grupos ópticos, incluyendo luz de intermitencia, embutidos a media altura del para golpes, ofreciendo un morro ciertamente expresivo, mucho más que el modelo al que sustituye.

Visto de perfil interviene un elemento clave en la nueva fisonomía del SUV coreano, como es el pilar A, que ha sido retrasado con el objeto de dar mayor protagonismo al capó, ahora más prominente. El pilar C se presenta sobre dimensionado y da paso a una luneta trasera que ha crecido un 41% y se encuentra protegida por un alerón encargado de dar por finalizado el techo. Éste se encuentra recorrido por unas estilizadas barras en aluminio bruñido que le aportan carácter sofisticado, aunque no hubiera estado de más sustituir la antena convencional por una tipo aleta de tiburón.

La zaga es menos agresiva que el frontal, pero aún así muestra detalles reseñables, como el pseudo-spoiler en la base de la luneta, el elaborado difusor, la doble salida de escape y el inserto cromado en la parte inferior de las luces de niebla y marcha atrás.

Hyundai Santa Fe 2019: rendido a sus encantos

Cabina a la altura

De una estampa como la del nuevo Santa Fe no se podía esperar un habitáculo menos agraciado, y aunque no soy muy fan de los displays flotantes, he de reconocer que Hyundai lo ha resuelto de manera sobresaliente.

El salpicadero está dispuesto en dos niveles: el superior es una prolongación de la visera del cuadro de instrumentos,la cual tiene continuidad hacia el lado del acompañante, pero de manera muy poco invasiva, y en tono más oscuro que el plano inferior. La intersección de ambos niveles origina unas formas muy agradables, rematadas por las toberas de climatización en los extremos y dos en el centro. Sobre éstas emerge el display, que puede ser de 5, 7 u 8”, según acabados. En el caso de la unidad cedida por Hyundai Canarias para esta prueba, acabado tope de gama Premium, incluye además el cuadro de instrumentos digital “Supervision con pantalla TFT de 7”.

La calidad percibida es muy alta, tanto por la composición de los materiales, como el ajuste de los paneles y el cosido de las costuras, a lo que se suma un elemento poco tenido en cuenta normalmente, como es la tonalidad del tapizado del techo y los pilares, en gris claro, portador de una luminosidad que puede ser rematada con el techo solar panorámico como equipo opcional.

Hyundai Santa Fe 2019: rendido a sus encantos

La ganancia en batalla del nuevo Santa Fe se ha trasladado a la cabina posterior, principalmente para los ocupantes de la segunda fila, cuyo espacio para las rodillas aumenta en 38 mm y la altura del asiento en 18 mm. Los usuarios de las dos plazas posteriores se han visto beneficiados igualmente con 22 mm de espacio extra para las piernas.

En este sentido es de resaltar el sistema ‘Onetouch’ que Hyundai ha implementado para el acceso a la tercera fila. Basta con pulsar un botón en el lateral de la banqueta derecha de la segunda fila para que ésta se deslice hacia delante y el respaldo se pliegue, dejando un paso lo suficiente diáfano para evitarnos el contorsionismo. Una vez acomodados, el espacio para las piernas y distancia entre cabeza y techo es más que holgada para un adulto de 1.80m de estatura.

En cuanto a ayudas a la conducción y seguridad, Santa Fe no solo incorpora las ya conocidas, englobadas para el paraguas SmartSense, sino que innova con sistemas de patente propia, como el ‘RearOccupantAlert’, que detecta cuando los pasajeros posteriores abandonan el vehículo sin conocimiento del conductor.

Hyundai Santa Fe 2019: rendido a sus encantos

Cambio automático de 8 marchas

La gama Santa Fe para Canarias ofrece dos motorizaciones 2.2 CRDi turbodiésel de 185 y 200 CV, con posibilidad de montar cambio manual de 6, o automático de 8, además de tracción delantera, o total HTRAC (solo en versión 200 CV).

Para esta prueba hemos conducido el motor de mayor potencia, con tracción delantera y el nuevo cambio automático de 8 marchas, combinación que tenía mucho interés en probar, pues aunque no se trata de un cambio de doble embrague, el fabricante presume de ofrecer un alto grado de refinamiento, como así hemos podido corroborar.

Prácticamente no existe patinamiento en aceleración y la inserción de las marchas apenas resulta perceptible. La banda de relaciones de transmisión se amplía en un 18,3%, lo que da como resultado una respuesta mejorada del motor durante el arranque y la aceleración, ofreciendo un funcionamiento sedoso, sin asperezas y rápida respuesta, enfatizada si seleccionamos en los modos de conducción el programa Sport.

También tenemos disponible las opciones Eco, Comfort y una muy interesante como es la Smart, que analiza la forma de conducir del usuario y se adapta a sus exigencias de forma instantánea.

El hábitat preferido del Santa Fe es el asfalto, en el que se mueve con más agilidad de la esperada, aunque no hace ascos a un camino en condiciones decentes, si bien el límite del confort y la motricidad lo estipulan los neumáticos de perfil bajo 235/55-19 montados con el acabado Premium, bastante propensos a recibir un mordisco de la llanta si nos proponemos superar obstáculos pretenciosos.