El neerlandés Max Verstappen, de momento profeta en su tierra. / afp

GP Países Bajos | Clasificación

Verstappen adelanta la fiesta en Zandvoort

El neerlandés cumplió las expectativas y sumó la pole ante su público por delante de los Ferrari, con Carlos Sainz tercero

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

No se puede decir que sea una sorpresa ver a Max Verstappen con el mejor tiempo para salir primero el domingo. Los hinchas neerlandeses que estaban congregados desde primera hora sabían que apostar por su compatriota era la puja fácil, aunque no porque Ferrari se lo pusiera sencillo.

Y es que Charles Leclerc se quedó muy cerca de aguar la fiesta. Una celebración adelantada que casi destroza un aficionado demasiado venido arriba, que lanzó una bengala (presuntamente dirigida a Lewis Hamilton) al medio de la pista y provocó una bandera roja (y su propia expulsión del recinto). El monegasco de Ferrari se quedó a 21 milésimas de arrebatarle la pole al líder del Mundial y vigente campeón, que quiere dar un paso más hacia el título.

Fue una clasificación según el guion. Si no es sorpresa ver a Verstappen primero y a Leclerc segundo, tampoco lo es que Carlos Sainz sea tercero. El madrileño aprovechó sus opciones desde el primer momento, aunque casi le cuesta un disgusto el exceso de optimismo (por no decir algo más fuerte) de Ferrari: pasó de la Q1 a la Q2 con el decimocuarto tiempo, por apenas una décima con respecto a Zhou, que superó por la mínima el corte. En la carrera no habrá más opción que pelear por, al menos, llegar al podio.

Después de los malos resultados o, al menos, decepcionantes que está protagonizando la Scuderia en las últimas citas, Sainz se ha alzado como un piloto en crecimiento que tiene a Leclerc a tiro. El monegasco no tiene mucho margen de fallo, especialmente porque ya se ha caído de la segunda posición de la general.

Sainz ya acecha ese presunto liderato de facto que tiene su compañero en el seno de Ferrari. «Hemos estado cerca pero estoy contento porque ha sido una vuelta limpia, sin errores. Me ha faltado media décima o poco más para batir a Max y Charles y he ido al límite. Cada pequeño metro de pista lo he usado para empujar. Ha sido una clasificación donde he ido mejorando y he hecho un trabajo decente», se reivindicaba el español.

Por suerte para los de Ferrari, no tendrán delante a los Mercedes. Ni Lewis Hamilton, que partirá cuarto, ni George Russell, sexto, cumplieron con las expectativas que había sobre ellos en la clasificación. No se puede decir que fuera por su culpa: Sergio Pérez, cuyo rendimiento en comparación al de Verstappen habla por sí mismo y no para bien, hizo un trompo al pisar la tierra y se quedó cruzado. Los pilotos de Mercedes, entre otros, se vieron obligados a levantar y, por tanto, se quedaron sin mejorar sus tiempos.

Alonso, decimotercero y enfadado

Lo que supuso toda una decepción para los aficionados españoles (que haberlos, 'haylos') en Países Bajos fue el resultado de Fernando Alonso. El asturiano había sido netamente más rápido que Esteban Ocon en todos los libres, por lo que por pura lógica debería haberse producido lo mismo en la clasificación.

No fue así. Cuando estaba haciendo su vuelta buena al final de la Q2, porque debía aprovechar la progresiva mejoría de la pista, se encontró un inoportuno Red Bull que volvía de hacer la suya. No se puede echar la culpa solo a ese incidente, ya que si hubiera dado su vuelta buena antes no habría tenido que esperar a que tuviera el circuito libre de tráfico, pero desde luego no ayudó.

«No ha sido nuestro día. Fue el tráfico en la Q2 lo que nos costó pasar a la Q3, ya que éramos medio segundo más rápidos y podríamos haber estado en sexta posición», analizaba Alonso después de la sesión, notablemente decepcionado. «No pudimos mostrar el verdadero potencial del coche, pero estas cosas pueden suceder en una pista tan estrecha como Zandvoort. Veremos si podemos usar el ritmo del coche este domingo y tener un mejor resultado en la carrera, cuando es necesario. No es fácil adelantar aquí como vimos el año pasado, pero apretaremos para sumar tantos puntos como sea posible», deseó el carbayón, razonablemente optimista sobre sus opciones.

La labor de Alonso ha quedado ensombrecida sobre todo porque Ocon le ha superado. Ahora mismo, y hasta que acabe el año, este será su único rival… antes de pensar en verde.