Fernando Alonso. / EP

GP de Singapur

Singapur, entre el récord de Alonso y el primer 'match ball' de Verstappen

El asturiano se convertirá en el piloto con más carreras disputadas en la historia de la F1, 351, el fin de semana en el que el neerlandés tiene la primera opción matemática de su segundo campeonato del mundo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID

Ha habido que esperar demasiado para regresar a Singapur. Esa es la opinión generalizada de una parrilla que, tras un pequeño 'veranillo' después de Italia ha podido descansar y prepararse para la siempre compleja cita en el Marina Bay. Las altas temperaturas y la humedad combinadas, que este fin de semana pueden acabar en lluvia según las previsiones, suponen un reto aún mayor que la propia idiosincrasia del circuito, estrecho y sin escapatorias y bajo los focos.

Aunque no van a ser las circunstancias más cómodas, este puede ser un fin de semana histórico porque ya hay oportunidad de ver a Max Verstappen coronarse bicampeón del mundo. El dominio del neerlandés durante toda la temporada ha propiciado una resolución adelantada y no habrá un final de infarto como el de 2021. Las cuentas son relativamente fáciles: Verstappen se ceñirá su segunda corona si hace lo que ha logrado en once grandes premios este año, ganar, y Charles Leclerc no pasa del octavo puesto ni Sergio Pérez del cuarto. También tienen opciones matemáticas George Russell y Carlos Sainz, cuarto y quinto del Mundial respectivamente, pero la carambola es mucho más improbable.

Este escenario no es fácil que se produzca, ni mucho menos. La primera premisa sí: nadie duda de que Verstappen es el gran favorito para la cita de Singapur. Libra a libra, el piloto de Red Bull ha sido mejor que sus rivales y el propio RB18 se ha presentado como el monoplaza más cercano a la perfección. Unido a una labor en el muro y en los boxes sin igual, que es donde ha fallado Ferrari, salvo sorpresa debería cumplirse la primera condición para que Verstappen pueda proclamarse campeón: que gane. Las otras dos son más difíciles. Que Checo Pérez no pase del cuarto puesto es razonablemente sencillo: con que los dos Mercedes, en claro crecimiento, o uno de ellos y Sainz se cuelen en ese 'top 5' el mexicano puede verse por detrás. Además, en caso de ser necesario, nadie duda de que habrá órdenes de equipo para que el de Guadalajara no sea un impedimento para sacar el champán en el lado de su compañero.

Bien distinto es lo que pueda pasar en Ferrari. Tan imprevisibles como desafiantes, en la Scuderia saben que tienen muy pocas opciones de ganar el título, pero el objetivo es razonablemente sencillo. Con que Leclerc acabe en alguna de las posiciones que ha logrado en las trece carreras que ha terminado en 2022, le sirve para retrasar el alirón de su rival hasta, al menos, la cita de Japón. El problema es que ver a Ferrari es una ruleta rusa: sabes que en cualquier momento puede tocar la bala.

La estadística, además, juega en contra de las opciones inmediatas de Verstappen. En lo que va de campaña solo se ha producido una vez un resultado que, de repetirse en Singapur, le haría campeón: fue en el Gran Premio de Francia, cuando él ganó, su compañero fue cuarto y Leclerc abandonó.

Alonso pone un nuevo techo a la F1

No deja de ser ciertamente conveniente para el relato que la Fórmula 1 pueda tener este fin de semana un nuevo bicampeón del mundo. Otro de ellos, Fernando Alonso, va a alcanzar los 351 grandes premios disputados en la competición, cifra que nadie antes había logrado. No entrará en la historia por el número de victorias, sino por el número de carreras en las que su nombre ha estado presente. Con ilusiones renovadas por su próximo destino en Aston Martin, de momento tiene que rematar la faena en Alpine antes de cerrar definitivamente esa puerta. El primer reto será callar la boca a un Esteban Ocon que, muy ufano, se atrevió a compararse con el mismísimo Lewis Hamilton como el único piloto que había logrado superar a Alonso. A lo cual Jenson Button, que acabó mejor que el español en 2015, se encargó de retratarle.

Con algunas novedades, Alpine pretende no desentonar mucho en Singapur, donde llevan unos pequeños retoques para intentar colarse en la zona media-alta. La pelea del equipo se mantiene por el cuarto puesto con McLaren, en claro declive, pero que al menos tiene un proyecto claro para 2023. En el equipo anglofrancés llevan meses de casting para buscar un sustituto para Alonso, después de que tanto el español como Oscar Piastri les dieran con la puerta en las narices. Qué verían el piloto con más grandes premios en la historia de la F1 y un corredor que ni siquiera ha debutado para que ambos, con contextos tan radicalmente distintos, hayan tomado la misma puerta de salida.