Fernando Alonso, en el interior de su monoplaza. / Simon Baker (Efe)

Gran Premio de Australia

'El Plan' de Alonso, boicoteado por Alpine

La enésima avería del A522 destroza un fin de semana en el que el asturiano esperaba lograr un resultado brillante

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID

La teoría de la manta corta es una expresión que se usa mucho en el ámbito futbolístico pero que puede exportarse para otros como el automovilismo. Si en el balompié se usa para explicar la diferente carga de presión en defensa o en ataque, en la Fórmula 1 puede usarse para elegir entre fiabilidad o potencia.

La entrada en vigor de la nueva normativa abrió la puerta al desarrollo de los motores, congelados desde hace años y sin posibilidad de evolución lo que, al menos en un principio, ha beneficiado a Ferrari. Es notable que tanto Charles Leclerc como Carlos Sainz han dado un paso adelante, lo que les coloca como rivales directos de Max Verstappen y Sergio Pérez, cuyo Red Bull tiene también sus virtudes. En esa lucha pensaba que iba a estar Alpine, pero precisamente por esa manta corta se ha quedado fuera.

Lo ocurrido en la clasificación del Gran Premio de Australia fue lo suficientemente elocuente. Alonso iba con un 'top cuatro' como más que posible en la mente cuando, de repente, el sistema hidráulico dejó de funcionar. Pesadilla: la cuarta marcha se quedó bloqueada y él se fue de manera inexorable contra el muro. Se bajó desesperado. «Todo o nada», es lo único que le venía a la mente, al ver cómo la mecánica le volvía a dar la espalda.

Alonso hace ya mucho que aprendió a convivir con la frustración. Su paso por los años de pesadilla de McLaren Honda, cuando completar una carrera ya era un éxito, le hizo añorar los tiempos en los que exigía más y más a una Ferrari con la que peleaba por la victoria. Fue una cura de humildad y un golpe de realidad que le marcó para esta recta final de su carrera deportiva. Eso no significa que no le duela ver que están perdiendo unas ocasiones de oro.

Noches de desvelo

En Alpine eligieron competitividad a fiabilidad. Cuando funciona, el A522 es un monoplaza más que digno. No solo están ligeramente mejor que el año pasado, sino que gracias a la crisis que atraviesa Mercedes le están peleando incluso ese tercer puesto al equipo de las flechas plateadas en el nuevo escenario de la Fórmula 1.

Sin embargo, los problemas y averías están siendo auténticos quebraderos de cabeza. Ya desde la pretemporada se dieron cuenta de que habían creado un buen coche pero muy endeble, lo que requiere muchas horas de trabajo. Los mecánicos tienen que doblar esfuerzos, olvidarse de conformismos y centrarse en apretar, pulir, limar y ajustar las diferentes piezas.

En términos generales, el cambio de la estructura propia de la unidad de potencia es lo que está detrás de todos los fallos que se están produciendo. Tanto en los test como luego en estas primeras carreras del año se ha visto cómo el motor del coche de Alonso (curioso que en el de Ocon no pase lo mismo o no en el mismo grado de gravedad) sufre fugas, fallos de montaje o desconexiones no previstas, como ocurrió este sábado. La recolocación del turbo, dividido ahora en dos para aprovechar mejor el espacio, da ventajas en términos de velocidad y prestaciones, que era lo que más les lastraba hasta ahora, pero como contrapeso conlleva una mayor debilidad estructural.

Quizá en Alpine deban dedicar las próximas semanas hasta que aterricen en Italia a replantearse dónde están fallando. Las tres primeras carreras del año se cierran con un botín mucho menor del esperado y, sobre todo, con el temor constante de que en cualquier momento pueden romper. En situaciones así, quizá sea bueno pararse y pensar. Bien vale una o varias noches de desvelo para mantener conversaciones serias con las que reafianzar el proyecto conjunto antes de que las dudas consuman una bonita idea.

Con la llegada a Europa (y la pequeña escapada a Miami) se prevé que las evoluciones y posibles soluciones para estos problemas endémicos pasen a ser historia y un desagradable recuerdo. Si en Alpine quieren que 'El Plan' siga adelante, deben dejar de boicotearse a sí mismos y ponerse manos a la obra cuanto antes. No vaya a ser que Alonso empiece a llamar a otras puertas y que su último baile sea con otros acordes.