El Red Bull de Max Versappen, remolcado. / afp

GP de los Países Bajos

Viernes de dolores para Verstappen

Mercedes y Ferrari se reparten los libres con problemas mecánicos para el neerlandés desde el primer momento

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Los miles de aficionados que colapsaron las gradas del circuito neerlandés de Zandvoort no esperaban acabar el día sin ver a su ídolo en lo más alto. Max Verstappen comenzó la jornada con un problema que no esperaban. La transmisión de la caja de cambios de su Red Bull le dejaba tirado y con una humareda que nunca es buena noticia a sus espaldas. Después de quedarse con cara de pocos amigos y darle trabajo extra a sus mecánicos, el campeón del mundo se puso manos a la obra para intentar que su fin de semana de fiesta no se convirtiera en un desastre.

Cuando el gato tiene problemas los ratones hacen fiesta, lo que a efectos de Fórmula 1 significa sonrisas en Ferrari… y Mercedes. Las flechas plateadas que tan malas sensaciones daban a principios de año han recuperado el pulso con Ferrari hasta el punto de que el objetivo mínimo de ser segundos se ha convertido en todo un reto. No en vano, George Russell y Lewis Hamilton mandaron en la sesión matutina para quedarse cerca en la vespertina, en la que el heptacampeón rodó en la misma décima que Charles Leclerc y Carlos Sainz, que parten como las primeras alternativas a los Red Bull.

Aunque todo apunta a que los grandes dominadores hasta el momento llegan con dificultades a la fiesta naranja que se va a organizar durante todo el fin de semana en tierras neerlandesas, nadie debe olvidar lo ocurrido en Spa-Francorchamps. Y nadie lo hace: la remontada de Verstappen aún resuena en la mente de los hinchas y de los propios pilotos, que se temen que los problemas mecánicos del ídolo local y firme líder del campeonato sean otro preludio a lo que viene para el sábado y el domingo: otra heroica remontada. Nadie da por muerto, y mucho menos un viernes de libres sin mucha historia más allá de alguna salida de pista irrelevante, a Verstappen.

Tras un decente GP de Bélgica, llegar a un circuito antagónico como es el de Zandvoort suponía un reto para equipos de la zona media-alta, como es el caso de Alpine. Aunque tanto Fernando Alonso como Esteban Ocon puntuaron, se temían que no iban a estar a la altura en este trazado, si bien de momento esos nubarrones los han descartado.

El mejor de los dos fue en ambas sesiones de este viernes Alonso. El piloto español culminó el día en una decente séptima plaza, por delante de Verstappen con los citados problemas, y de un Ocon que sufrió más de lo esperado. Aunque el español fue el mejor no quiere confiarse, dado que ya ha visto en demasiadas ocasiones este año que sus opciones se pueden ir por el desagüe en cualquier momento. Las primeras sensaciones son, no obstante, dulces.

«Fue un viernes decente para nosotros. Es un circuito muy diferente al que vivimos el pasado fin de semana en Spa. Es un lugar divertido para conducir coches de Fórmula 1, es como una montaña rusa con todos los baches. El coche se siente bien hasta ahora y creo que hemos visto mucha evolución en la pist, ya que el trazado tenía mucho polvo por la mañana. Vamos a evaluar todo, pero estamos satisfechos con nuestro progreso hasta ahora», analizaba de manera escueta el español.

Alpine consuma el desastre

Menos ganas de hablar tenían en Alpine. Instantes antes de estos libres se confirmó la decisión del Comité de Reconocimiento de Contratos, esa suerte de cuerpo arbitral que establece quién tiene la razón en caso de duplicidad de contratos de un piloto. La pugna entre McLaren y Alpine por llevarse a Oscar Piastri salió, como muchos se esperaban, a favor de los británicos: el australiano, canterano desde niño de Renault, dará el salto a la Fórmula 1 en 2023 como compañero de Lando Norris, que por primera vez tendrá un compañero más joven que él.

Alpine, y Otmar Szafnauer personificándolo, han consumado el desastre. Hace apenas mes y medio tenían en nómina a un piloto asentado y con potencial como Esteban Ocon, a un bicampeón del mundo experimentado y con hambre como Fernando Alonso y a un diamante en ciernes como Oscar Piastri en la recámara empujando la puerta. Ahora tienen solo al primero y, además, no es capaz de superar al español, que viendo el percal movió ficha antes que nadie para huir en dirección a Aston Martin para el año que viene. La pésima gestión del caso en Alpine deja retratados a muchos, con Szafnauer en cabeza, y deja buena muestra de lo que ha pasado en la escuadra anglofrancesa en los últimos meses.

Queda por ver quién es, finalmente, el sustituto de Alonso. Nombres como Pierre Gasly o Daniel Ricciardo (que es la víctima de la llegada de Piastri a McLaren) están sobre la mesa, pero visto lo visto nadie se atreve a augurar que Alpine vaya a acertar con la firma.