El neerlandés Max Verstappen, actual lider del Mundial. / efe

GP de los Países Bajos

Factor cancha para Verstappen

El destacadísimo líder del Mundial parte como el gran favorito en el gran premio de su país, donde sus compatriotas le auparán hacia una más que probable victoria

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

No se puede decir que lo tenga hecho hasta que no cumpla con los requisitos matemáticos, pero mucho tendrían que torcerse los vientos para que no llevaran a Max Verstappen hacia su segundo título del mundo a no mucho tardar. La colosal remontada que protagonizó en Spa-Francorchamps le permitió salir con 91 puntos de ventaja en la general sobre su compañero, Sergio Pérez, lo que demuestra no solo su propia superioridad, sino también la de Red Bull.

Llegar con ese colchón de casi cuatro carreras de margen hace que la disputa del GP de los Países Bajos se convierta en una ocasión perfecta para un alirón adelantado. Verstappen ya puede hacer cuentas de cuándo se proclamará campeón de 2022, siendo la cita de Japón la primera en la que, matemáticamente, podría alzar el título. Así, afronta la cita en casa sin más presión que la de dar un buen espectáculo a los miles de aficionados neerlandeses que volverán a convertir la grada de Zandvoort en una marea naranja con la que demostrarán su orgullo y cariño hacia su campeón.

La cita de este fin de semana pondrá a prueba también la paciencia de los fans. Lo visto en Bélgica, donde el uso del DRS propició adelantamientos absurdamente fáciles, más que posiblemente se repetirá ahora en terreno neerlandés, si bien en este caso tiene más sentido, ya que el cortísimo circuito da pocas oportunidades de adelantamientos si no es mediante este sistema. Mucho se ha criticado en estos días a la propia Fórmula 1 por, según quienes lo atacan, emplear el DRS como una suerte de dopaje tecnológico con el que provocar carreras con acción ficticia.

Muchas miradas estarán puestas en la Scuderia, no tanto por ver si son capaces de triunfar, sino más por ver dónde y cómo la pifian. Ferrari ha entrado en una vorágine caótica que no por esperada es menos dolorosa para los tifosi. Los aficionados italianos vieron cómo Leclerc era penalizado 'in extremis' en Spa por un absurdo error como un exceso de velocidad en la última parada en boxes, que, además, no estaba del todo planificada.

Charles Leclerc ha caído de la segunda posición en la clasificación y eso es inaceptable para un equipo que partía como el gran candidato en las primeras carreras. El monegasco no puede morderse más la lengua, especialmente frustrado porque ha visto no solo cómo sus opciones se diluían entre errores propios y del equipo, sino además cómo Carlos Sainz, que este jueves estaba de cumpleaños, le ha ido comiendo terreno. Los 15 puntos de diferencia entre los dos pilotos del equipo italiano son una frontera escasa para lo que queda de campaña, y habrá que ver cómo lo gestionan desde el muro. Por pura probabilidad, lo harán mal. Los precedentes para la Scuderia no son demasiado propicios. En 2021, Leclerc fue quinto y Sainz séptimo, pobres resultados que no se pueden repetir ahora.

Alonso, con ganas de revancha

Hace ya mucho tiempo que Alonso convive con las decepciones. A sus 41 años no se va a encabritar con su equipo, sus rivales o su propio coche como lo hacía hace 15 o 20 si las cosas no le salían mal, pero eso no hace que acepte lo ocurrido en Spa con una sonrisa. Entre el toque con un Lewis Hamilton que se picó -esa publicación en Instagram con una gorra dedicada 'A Fernando' en una muestra más de egolatría que luego intenta tapar con mensajes pseudomesiánicos a sus fans- y la pobre estrategia de Alpine, Alonso se quedó sin un más que posible 'top 4'. Aunque ya lleva una racha de nueve carreras consecutivas entre los puntos, Alonso quiere más. Zandvoort no es que sea un circuito propicio para sus opciones, aunque sus condicionantes (como la dificultad para adelantar sin DRS) pueden jugar a su favor. Pocos defensores mejores que Alonso en la actual parrilla, con lo que si el asturiano saca los codos puede dar más de una alegría a sus fans, que ya piensan más en verde que en azul.

En su única carrera aquí, en un ambiente que para Alonso supone casi un 'remember' de sus inicios en los 2000 en España, el asturiano logró un más que óptimo sexto puesto. El objetivo no puede ser otro que mejorar este puesto, para lo que tiene que salir todo más o menos sin fallos. Quizá ese sea el mayor reto.