Max Verstappen, en el circuito de Suzuka. / ep

GP de Japón

Verstappen, a coronarse en el escenario de los grandes

El neerlandés tiene en Japón una gran oportunidad para proclamarse campeón del mundo por segunda vez: le vale con ganar y hacer la vuelta rápida

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Todas las miradas, este fin de semana más que nunca, están puestas en el box de Red Bull. No solo porque su colaboración con Honda se verá más patente al ser el GP de Japón, que también, sino porque el domingo es una ocasión casi perfecta para que acaben de fiesta. Max Verstappen no lo tenía tan sencillo el fin de semana pasado en Singapur como este. De hecho, fue su peor resultado del año de las carreras que acabó (empatado con Silverstone) al entrar séptimo y ver cómo los dos únicos pilotos que matemáticamente tienen opciones, su compañero Sergio Pérez y Charles Leclerc, acababan primero y segundo.

Ahora en Suzuka, escenario de legendarias batallas y resoluciones de campeonatos antaño, le sirve con algo relativamente sencillo para él: ganar y hacer la vuelta rápida. Esa es la opción directa para cantar el alirón, aunque le valdría con ser primero sin necesidad de ese punto extra siempre que Leclerc no entre en el podio.

Sin victoria, los escenarios son más complejos. A Leclerc le valdría con ser quinto para retrasar un poco más lo que parece ineludible, algo que salvo el enésimo fallo de Ferrari es relativamente previsible. Por eso, Verstappen no quiere especular y solo pide lo que él intenta mostrar en cada giro que hace: la perfección. Visto lo ocurrido en Marina Bay, donde falló el equipo en clasificación y luego él en carrera (algo bastante inusual), tiene claro que no hay cabida al error en Japón.

«Necesito un fin de semana perfecto para ganar el título, eso seguro. Aprendes de los fallos, pero no hay nada que deba cambiar en el equipo. Todos sabemos que fue un mal fin de semana. Pero también hemos demostrado este año que hemos tenido otros muy buenos, así que sabemos cómo hacerlo. Me gustaría ganar aquí, en casa de Honda, porque lo haría un poco más especial. Y además fue una pena que no pudiéramos estar aquí el año pasado por la pandemia, cuando yo estaba también en la pelea por el título. Realmente estaba deseando volver aquí. Y veremos qué pasa», señaló el gran candidato.

No podrá despistarse lo más mínimo. Tanto Leclerc como Pérez tienen la sana intención de disputarle el título hasta el último instante, y la entrada de otros actores en escena, como Carlos Sainz, necesitado de reivindicación tras su mal fin de semana en Singapur o los siempre acechantes George Russell y Lewis Hamilton en Mercedes, tendrán mucho que decir.

Alonso no se muerde la lengua

Otro que tiene ganas de quitarse el mal sabor de boca por lo sucedido en Marina Bay es Fernando Alonso. Tras el inicio de una temporada decepcionante, el asturiano encadenó diez grandes premios consecutivos en los puntos... antes de encadenar sendos abandonos en las dos últimas carreras. Mientras calienta para subirse al Aston Martin (en Japón se le vio subirse a un simulador en el que eligió un coche del equipo verde), tendrá que seguir soportando a Alpine.

El equipo francés hizo el ridículo en Singapur, con un doble abandono, por lo que necesita sumar sí o sí para neutralizar la remontada de McLaren, que les ha bajado de la cuarta plaza tras su mejor fin de semana de 2022. Alonso no oculta su decepción con el equipo: si llegan con problemas de motor es porque eligieron mal cuándo penalizar… porque tendrán que volver a hacerlo tarde o temprano. «Hemos perdido muchos puntos y ahora, desafortunadamente, estamos detrás en la pelea con McLaren. Espero que tengamos cinco carreras finales normales, pero ha sido nuestro punto débil este año. No estamos seguros hasta el final de año, así que es posible que tengamos que introducir una unidad de potencia. No creo que sea este fin de semana. Pero… pronto», se lamentó el español.

Alonso también se posicionó acerca de la gran polémica de estos días, la presunta ilegalidad de Red Bull y Aston Martin al saltarse el límite presupuestario aceptado por todos. Una investigación que, de manera un tanto sospechosa, no se clausurará con las conclusiones hasta pasada la carrera de Japón. Aunque ha sido muy crítico con ellos en el pasado, el piloto asturiano se posiciona absolutamente con la FIA y su presidente, Mohammed Ben Sulayem, al que conoce desde hace años. «Fuera de la pista, confío completamente en lo que están haciendo y cuál será el resultado la próxima semana con el techo de coste y cómo el deporte avanza hacia el futuro. No tengo ninguna duda», afirmó, y pidió cierta equidad y justicia. «Supongo que todos esperamos que la FIA vigile lo mejor posible todas estas cosas, porque queremos competir en un ambiente justo y esas cosas», solicitó de manera implícita.