Magnussen celebra la primera posición. / REUTERS

Fórmula 1

Magnussen, pole del GP de Brasil

El piloto danés del equipo Haas logró lo imposible gracias a la lluvia en un circuito de Interlagos que enloqueció y saldrá primero del sprint de este sábado

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Suena a broma, pero Haas, el equipo estadounidense que hace no tanto era el último en cada carrera y cada clasificación, el que se convirtió en el inesperado protagonista de la serie 'Drive to Survive' de Netflix por su caótica gestión de cada GP y el que casi nunca aparece en pantalla más allá de ser un actor secundario (cuando no menos), ha conseguido la primera pole de su historia. También la primera de Kevin Magnussen, un piloto que estaba literalmente en su casa a la espera de que Peugeot le diera un coche para correr el Mundial de Resistencia (coche que no llegó a debutar) y al que llamaron para sustituir al defenestrado Nikita Mazepin por los contactos de su familia con Vladimir Putin.

Ni es para la carrera del domingo ni fue en una situación normal, pero la realidad es que el poleman del GP de Brasil de 2022 es Kevin Magnussen. Será para el sprint del sábado, ya que este fin de semana se disputa el tercero de este año bajo este sistema, y la logró gracias a un afortunado momento de lucidez de su equipo: en la Q3 le colocaron primero en la cola para salir del 'pitlane' y, por tanto, logró el mejor tiempo. Un accidente de George Russell en el momento justo antes de que arreciara la lluvia hizo el resto, ya que la bandera roja que provocó el británico (que partirá 3º este sábado, un gran resultado pese a haber provocado el parón) hizo que nadie pudiese mejorar con la pista ya mojada. Haas convertía la parrilla de Brasil en un sándwich, con uno de sus pilotos primero y el otro último, ya que Mick Schumacher saldrá 20º.

Y es que a falta de emoción en pista, hubo que mirar al cielo. Tras unos primeros libres en seco pero fríos, la lluvia cayó antes de la clasificación para la sprint del sábado, lo que añadió más incertidumbre la esperada. El viento también fue un factor a tener en cuenta, especialmente en la zona alta del circuito.

Ferrari, el 'meme' otra vez

Para Carlos Sainz el fin de semana ha empezado mal. Antes de subirse al Ferrari en la primera sesión se confirmó que debía sustituir el motor térmico de la unidad de potencia lo que implicó una penalización de 5 posiciones para el domingo. Aunque el buen rendimiento de Ferrari quedó claro desde el principio, especialmente del lado de Charles Leclerc, Sainz no se rindió en ningún momento, habida cuenta de que el circuito de Interlagos es un trazado con muy buenas condiciones para adelantar, sobre todo con las condiciones cambiantes de la meteorología.

La clasificación de este viernes arrancó con la pista mojada y, por tanto, con la necesidad de salir con neumáticos intermedios. Aunque el circuito drena muy bien (posiblemente, el mejor del calendario en este sentido), hubo que esperar unas cuantas vueltas hasta que los neumáticos de seco se hicieran mandatorios para hacer buenas vueltas. Aquí la gestión de cada equipo salió a relucir, y ahí es donde Ferrari dejó claro que es donde fallan. Charles Leclerc y Carlos Sainz pasaron de la Q1 sufriendo demasiado, 12º y 14º respectivamente. No eran buenos augurios, como se certificaría después.

En la segunda parte de la clasificación, la Q2, tanto Sainz como Leclerc, así como un Hamilton que casi se queda fuera de manera inesperada, tuvieron que apurar al máximo sus opciones antes de que la lluvia les dejase fuera. Ambos coches rojos pasaron el corte, con relativa sencillez al final. La previsión de chubascos fuertes aparecía para la Q3, pero no para el momento inicial. Aún así, en Ferrari (que deben tener otro radar), decidieron hacer salir a Leclerc con intermedios… mientras el resto de la parrilla llevaba neumáticos rojos. La lógica que hasta un niño sabe entender, pero no así los estrategas de Maranello, implicaba que era necesario hacer una vuelta buena nada más empezar antes de que lloviera. En Ferrari entendieron que no, que así Leclerc podría ahorrarse la parada en boxes.

Por creerse los más listos, que al final lo fueron en Haas, la Scuderia hizo un ridículo espantoso con el piloto al que supuestamente tienen que ayudar a ganar el subcampeonato. Leclerc ni siquiera llegó a dar una vuelta completa antes de entrar en boxes (más tarde de lo ideal, porque le mandaron entrar cuando ya había pasado la línea de boxes) y cuando estaba dentro, se produjo el accidente de Russell. Sesión parada, lluvia cayendo fuerte y Magnussen, en la pole. El éxito de Haas tapó el ridículo de la Scuderia, otra vez.

En esta caótica sesión clasificatoria los españoles destacaron para bien. Carlos Sainz, que no penaliza para este domingo, partirá desde la 5ª plaza, con Fernando Alonso dos posiciones más atrás y superando con creces a Esteban Ocon, de nuevo. Solo falta que Alpine no siga los pasos de Ferrari y que, al menos, no abochornen a sus fans. Si Haas ha logrado dejar de ser el hazmerreír de la parrilla, ellos pueden lograrlo.

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