Fernando Alonso, en el circuito de Suzuka. / efe

GP de Japón

Alonso deja destellos de genialidad bajo la lluvia de Suzuka

El asturiano se llevó el mejor tiempo en los primeros libres y acabó séptimo en los segundos, lo que da esperanzas para un buen resultado en el circuito nipón

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

La lluvia suele ser juez y verdugo de los pilotos en cualquier categoría del motor. Los que no tienen suficientes aptitudes o, simplemente, no saben conducir bien si la pista no está en perfectas condiciones, suelen quedar retratados en el momento en el que se ven obligados a rodar con el asfalto mojado. De manera paralela, los que sí son brillantes en este tipo de condiciones suelen serlo también en seco, aunque con más competencia.

Durante más de dos décadas, Fernando Alonso ha dejado claro que es de los pilotos más confiables cuando llueve y, a sus 41 años, no ha perdido ni un ápice de esa maestría. Con una pista casi anegada, el regreso a Suzuka después de tres años dejó claro que va a ser un fin de semana con las precipitaciones como invitadas.

Los neumáticos de lluvia (sí, existen) hicieron su estelar aparición desde el primer momento. Cuando muchos sospechaban que iba a ser una jornada sin acción en pista, los equipos y los pilotos demostraron que a veces la FIA peca de ser demasiado conservadora, porque sí es capaz de dejar rodar incluso así. Con los neumáticos azules, primero, y con los verdes intermedios después, el mejor fue un Alonso que aún tiene hambre. Estando, además, en un momento de la temporada en la que no le importa mucho lo que opinen de él en Alpine (para lo que le queda en el convento…), su gran reto es no solo demostrar que sigue siendo un enorme piloto y una pérdida incomprensible para su equipo, que no hizo nada para mantenerle, sino que puede ganar a un Esteban Ocon totalmente desaparecido.

Quienes madrugaran (o trasnocharan mucho) en España, acabaron con una imagen posiblemente irrepetible este domingo, salvo máxima sorpresa: dos españoles en lo más alto. Y es que detrás de Alonso acabó un Sainz que necesita reivindicarse. En Singapur se le vio perdido, sin ritmo y sin buenas sensaciones. Su gran objetivo de esta recta final del campeonato no es pelear por el Mundial (oportunidad que, matemáticamente, perdió en Marina Bay), sino ganar al menos una carrera. De los cuatro pilotos de Red Bull y Ferrari es el único que solo ha logrado una victoria este año, y no quiere acabar el último de este minicampeonato entre los grandes dominadores del año. El problema es que para este final de 2022 se ha encontrado no solo a las propias circunstancias de sus rivales directos, sino a la irrupción de unos viejos enemigos.

Mercedes, al alza

Si por la mañana la lluvia puso a prueba a todos los pilotos, en la segunda sesión de libres hubo algo más de tranquilidad… pero no mucha. Las precipitaciones no fueron tan violentas, pero la pista se mantuvo mojada, con un incómodo orbayo que no dejó paz a los corredores.

En esta ocasión, el orden de la parrilla fue más o menos previsible con una salvedad importante: los Mercedes acabaron al frente. George Russell se llevó el mejor tiempo con Lewis Hamilton detrás, y confirmaron lo que muchos sospechan: más tarde o más temprano serán candidatos a victoria. Este fin de semana es perfecto para ellos, ya que tienen mucho que ganar y poco que perder. Con Ferrari mantienen una intensa lucha por el segundo puesto del Mundial pero no lo tendrán nada fácil, por lo que su lucha no está ahí. Si se les da la ocasión, bien; si no, el tercer puesto del campeonato de constructores no es mal resultado.

Lo que está claro es que tanto Russell, que quiere confirmar el relevo generacional que muchos ven en él, como sobre todo un Hamilton que ha ganado una carrera, al menos, en cada una de las temporadas que ha disputado en Fórmula 1. Este año no se le ha dado y de hecho su mejor resultado siguen siendo los dos segundos puestos de Francia y Hungría. Las condiciones de pista de este fin de semana pueden estar a su favor, pero tendrá que jugar bien sus cartas.

Este sábado, para la clasificación, se espera un momento de paz. Las previsiones apuntan a que no lloverá con la virulencia que lo hizo este viernes, por lo que es razonablemente factible que se vea una sesión dentro de los márgenes establecidos en el guión de esta campaña. Verstappen, que ganando el domingo tiene prácticamente garantizado el alirón, buscará poner la primera piedra.