Max Verstappen celebra su victoria, con George Russel a su derecha. / reuters

GP de los Países Bajos

Verstappen, un orgullo para sus compatriotas

El neerlandés ya tiene más de 100 puntos de ventaja en el Mundial tras lograr su cuarta victoria consecutiva, entre el caos de Ferrari

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Max Verstappen logró este domingo su décima victoria, y van cuatro seguidas, para alegría de los miles de hinchas que se volvieron locos en la grada de Zandvoort. Fue una carrera que el neerlandés dominó en todas las suertes. Tanto en ritmo como en estrategia. Red Bull y Verstappen cuajaron una carrera perfecta. Acompañándole en el podio del Gran Premio de los Países Bajos estuvieron George Russell y Charles Leclerc, pero no por el mismo mérito. No en vano, Leclerc salía segundo y acabó tercero, y puede dar gracias de que, una vez más, la china le tocó a Carlos Sainz. Ser piloto de Ferrari supone jugarse el tipo no solo en cada carrera, sino en cada parada en boxes, porque lo más probable es que los mecánicos fallen si es que no lo hace el estratega.

Esta vez tocó a los soldados errar el tiro o, mejor dicho, dárselo en el pie a Carlos Sainz. En la primera parada de las previstas en esta carrera, al madrileño le atacó el 'meme' en el que se ha convertido la Scuderia esta temporada. El equipo italiano demostró una vez más que son un caos andante, cuando una de las ruedas no estaba preparada. El F1-75 de Sainz entró a su garaje, lo levantaron, le quitaron las ruedas viejas y cuando le iban a poner las nuevas no estaba la trasera izquierda. Los demás mecánicos miraban como las vacas al tren: ni idea de lo que estaba pasando. Para más inri, el que debía levantar esa rueda perdida estaba fuera de su sitio y había dejado la pistola de la tuerca tirada: Checo Pérez la pasó por encima y la destrozó.

Fue el principio del fin de la carrera de Carlos Sainz. El español estaba intentando salvar los muebles con una última parada en boxes con neumáticos más competitivos, cuando le hicieron salir de manera insegura. Fernando Alonso, que llegaba por la calle de boxes tras hacer su cambio de ruedas, tuvo que pegar un frenazo e incluso girar el volante. Un 'unsafe release' ('salida insegura') de manual, cuya responsabilidad es de los mecánicos, que son quienes deben decirle al piloto cuándo salir. Le costó otros cinco segundos de castigo a Sainz. Hacerlo peor es posible aún, pero muy difícil, y por primera vez en la temporada el madrileño no acabó entre los cinco primeros una carrera que no abandonó.

Ferrari destrozó la carrera de Sainz, y no es la primera vez, y con Leclerc lograron un decente tercer puesto más por demérito de Mercedes, que posiblemente podían haber afinado más con el último cambio de ruedas de Hamilton. El británico se quedó sin un podio que acariciaron hasta que ese coche de seguridad les obligó a ajustar la estrategia y les salió bien a medias: con Russell sí, pero con el heptacampeón no. Y eso que el veterano piloto de Stevenage no hizo nada mal en esta carrera, más allá de enfadarse de manera excesiva por el calor del momento. Solo que, con un cierto aroma a Abu Dabi 2021, vio cómo Verstappen, con neumáticos blandos, le arrebataba la posición en pista haciendo que la arriesgada apuesta del muro de Mercedes se quedase corta.

Alonso, otro récord

Mientras por arriba tenían sus cuitas, en la zona media se libraban otras batallas. Fernando Alonso fue aquí el ganador, ya que demostró que a sus 41 años sigue siendo el referente en este tipo de carreras movidas. Primero hizo claudicar a los AlphaTauri en pista, luego a su compañero Esteban Ocon por estrategia y acabó por pasar del decimotercero al séptimo en meta, que se convirtió en un sexto por la sanción a Sainz. Alonso fue el piloto que más posiciones ganó en pista, con una estrategia arriesgada pero acertada (fue el primero en montar neumáticos duros, relativamente temprano) y no tuvo problemas para llegar a la zona noble de los puntos.

Con este resultado, Alonso no solo suma 10 grandes premios consecutivos entre los puntos –una racha que no lograba desde 2014, su último año en Ferrari–, sino que además ha igualado el récord de de Kimi Räikkönen con más carreras finalizadas en F1, con 278. Y con la guinda de que, otra vez, lo hizo por delante de Esteban Ocon, que siempre añade un regusto más dulce. No habrá descanso. Para completar el triplete posveraniego, el 'gran circo' traslada su carpa a Italia, casa de Ferrari.

Sainz, desesperado: «Todo lo que podía salir mal, salió mal»

Carlos Sainz estaba absolutamente abatido tras el GP de los Países Bajos. No era para menos. Desde los primeros metros, cuando un toque con Lewis Hamilton le afectó al rendimiento general del coche, la carrera se le complicó sobremanera. Especialmente, por culpa de su equipo, porque es complicado hacerlo peor que Ferrari en la gestión de las dos paradas en boxes. Otra vez, Sainz fue el perjudicado. «Mal, muy mal... todo lo que podía salir mal ha salido mal», confesó Sainz, totalmente descorazonado. «Mal ritmo en el primer 'stint', luego muy mala parada, que nos ha costado prácticamente cuatro posiciones. Después, la bandera amarilla, que yo creo que me he salvado por los pelos. Luego el 'unsafe release', que no lo era, sino que he tenido que frenar para no llevarme puesto a un mecánico de McLaren que estaba sacando el gato. No ha sido 'unsafe release', por lo tanto, no acabo de entender esa decisión», analizaba Sainz, con especial foco en este último incidente que no vio como lo que realmente fue y que le costó cinco segundos de castigo. Sainz se teme que esta carrera no sea más que un síntoma de algo peor, y las sensaciones no son nada halagüeñas. «No me ha gustado nada cómo ha ido la carrera y hay que encontrar un par de cosas de cara a Monza, porque está claro que los Mercedes y los Red Bull en ritmo de carrera van un poco más rápido», advirtió el madrileño.

No es muy común, pero la suerte estuvo del lado de Fernando Alonso en el GP de los Países Bajos. El asturiano estaba satisfecho y un tanto sorprendido por acabar sexto en una carrera en la que salió 13º y en la que, además, la salida no fue especialmente brillante. «No esperaba este resultado. La verdad es que podíamos esperar entrar en los puntos, pero después de la salida, que quedé un poco encajonado por el exterior. Pensé que iba a estar difícil», relató tras volver a entrar en los puntos, ya en diez carreras seguidas.

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