Mundial 2021

Hamilton y Verstappen ponen el Mundial al rojo vivo

El heptacampeón y el neerlandés llegarán a la cita de Abu Dabi empatados a puntos después de una caótica carrera marcada por la polémica

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

La temporada 2021 de Fórmula 1, la más larga de la historia, llega a su 22º gran premio con los dos contendientes empatados a puntos. Lewis Hamilton se llevó una de las victorias más sufridas, posiblemente la que más le ha costado y de la que más se hablará en mucho tiempo tras imponerse a Max Verstappen y a un Valtteri Bottas que dejó a Alpine sin segundo podio consecutivo al adelantar a Esteban Ocon sobre la misma línea de meta de la vuelta 50.

La carrera empezó con calma: posiblemente la salida fue el único momento de calma, al contrario de lo que suele ocurrir. Duró poco. Mientras Fernando Alonso remontaba hasta la décima posición, Mick Schumacher se iba contra el muro, iniciando así un efecto mariposa que puede tener consecuencias inesperadas. El golpe del Haas llevó a dirección de carrera a sacar el coche de seguridad. Tras unas pocas vueltas, Mercedes movió ficha: mandó entrar a boxes a Hamilton y Bottas para montar neumáticos duros y, eventualmente, no tener que volver a parar. Red Bull, en cambio, no lo hizo: Verstappen se puso líder momentáneo, aunque iba a tener que parar.

Pero si la F1 este año está siendo caótica en buena medida se debe a las inconsistencias de Michael Masi. El juez supremo de cada carrera ordenó entonces sacar la bandera roja para reparar las protecciones por el accidente de Schumacher, lo que mandó a todos los pilotos a boxes. El gran beneficiado fue Verstappen: ahora podía poner nuevos neumáticos y mantener el liderato en la resalida.

Nada más producirse esta, segundo gran accidente. Pérez, Gasly y Leclerc se chocaron entre sí, provocaron un accidente en cadena y Mazepin acabó embistiendo con violencia a Russell. Otra bandera roja, otro parón y la tercera salida del Gran Premio de Arabia Saudí. Antes del parón, Hamilton y Verstappen se tiraron tres tarascadas, con Esteban Ocon de invitado sorpresa. El neerlandés adelantó por fuera de la trazada del circuito, por lo que dirección de carrera aprovechó la bandera roja para iniciar una surrealista negociación con Mercedes y Red Bull. Esta acabó con Ocon como poleman de la tercera parrilla, con Hamilton segundo y Verstappen tercero. El francés duró lo justo tras la resalida, y comenzó una intensa pelea entre los dos contendientes por el título, que tuvo su punto culminante en una acción que hará correr ríos de tinta.

El incidente

La carrera había entrado en el último cuarto de las vueltas previstas cuando Verstappen y Hamilton se volvieron a enzarzar. El de Red Bull defendió con uñas y dientes la primera posición, hasta el punto de que se volvió a salir de la chicane de las curvas 1-2. Le advirtieron que debía devolver la posición, pero él decidió hacerlo en el único punto donde podría gozar de ventaja.

Corría la vuelta 37 cuando lo hizo. Verstappen levantó y frenó a la entrada de la recta de meta y Hamilton, en lugar de acelerar, hizo lo mismo: sabía que si su rival llegaba detrás de él a la frenada de la primera curva con el DRS le iba a arrebatar la posición. El británico midió mal y acabó embistiendo al neerlandés, generando la polémica del día. Dirección de carrera, además de meterle cinco segundos a Verstappen (al final no había devuelto la posición), anunció una investigación que se saldó con una sanción de diez segundos al neerlandés por «conducir innecesariamente peligroso», algo que no modificó su segunda posición en carrera. Desde Mercedes acusaban a Verstappen de hacer un 'test de frenos', una de las acciones más peligrosas que pueden verse en un adelantamiento; desde Red Bull, simplemente que Hamilton no quiso adelantar ahí y que se equivocó.

En cualquier caso, el podio era un poema. Ni Hamilton ni Verstappen celebraron nada, mientras Bottas era un convidado de piedra. La imagen de ambos contendientes tensos y serios como si hubieran perdido el Mundial, cuando realmente lo que han hecho ha sido ponerlo en tablas ante la última carrera, lo decía todo.

Mientras, por detrás, los españoles culminaron una carrera relativamente tranquila. Carlos Sainz, pese a los problemas que tuvo, acabó en una buena octava posición que le permite mantener su racha sin abandonos. Alonso, con un trompo incluido en medio de la carrera, acabó como empezó: decimotercero. No era su fin de semana.