Fernando Alonso, durante el GP de España de Fórmula 1. / Alejandro García / efe

Análisis

Alpine enseña la puerta a Fernando Alonso

Las palabras de Luca de Meo en la previa del GP de España y el dubitativo rendimiento del español ponen en serio riesgo su futuro en la escudería francesa

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Hay que tener mucha valentía y mucha seguridad en uno mismo para dejar en la calle, o al menos planteárselo, a toda una leyenda de la Fórmula 1. Y parece que Alpine lo está haciendo. Cuando Alonso fichó por el equipo donde logró sus dos títulos (bajo otro nombre francés) le prometieron un proyecto que iba a ser campeón, o al menos candidato, y eso se conceptualizó como 'El Plan'. Por el camino, el piloto español se convirtió en un pescador de hombres casi mesiánico que recuperó para la causa a miles de fans, muchos de ellos de generaciones que no le habían visto triunfar. Solo hay que ver cómo estaba la grada de Montmeló, que registró la cuarta mejor cifra de asistencia de su historia para un GP de España, pese al intensísimo calor, los problemas organizativos y logísticos y una más que cuestionable capacidad para prever la ola de fans que querían ver a sus ídolos en directo tras dos años de restricciones.

Todo ello ha recibido un jarro de agua fría. Las palabras de Luca de Meo, CEO del grupo Renault, en la previa de la carrera cayeron de golpe sobre la mente de los fans: Alpine no tiene nada claro que Alonso sea el hombre adecuado para su proyecto. «Queremos muchísimo a Fernando. Vamos a tener que buscar una solución para todos, porque tenemos también a Esteban (Ocon) y a Oscar (Piastri), que son muy buenos. Queremos proteger a nuestros pilotos y buscar una solución ideal para todos. Creo que el trabajo que ha hecho y está haciendo Fernando es increíble», dijo al micrófono de DAZN.

Con Ocon renovado hasta 2024, el otro asiento estará entre Alonso y Piastri, al que Alpine no quiere desaprovechar mientras está en su punto álgido de forma. Campeón de la EuroFormula, la F3 y la F2 de manera consecutiva, el australiano es una joya que ahora mismo está siendo desaprovechada en labores de reserva y simulación que, aunque importantes, no permiten ver todo lo que se puede dar de sí este prometedor corredor.

Alonso logró doblar los puntos que tenía hasta el momento en Barcelona. En las cinco primeras carreras del año sumó dos y salió de Montmeló con otros dos, lo que hace que el asturiano llegue a Mónaco, séptima cita del calendario, con cuatro en su casillero. Ocupa la 15ª posición de la general, con solo un punto más que Albon (Williams), empatado con Vettel, que se perdió las dos primeras carreras del año, y a 26 de su compañero Ocon. Si 'El Plan' era esto, quizá haya que pensar en un plan B.

En ese sentido, Alonso tiene que pensar seriamente qué va a hacer en los próximos meses. En julio cumplirá 41 años y por mucho que se sienta joven y preparadísimo como el primer día, ya lleva más de dos décadas bregándose por los circuitos. Es normal que empiece a pensar en una vida fuera de las carreras o, al menos, de un campeonato que requiere que esté más de 200 días al año lejos de casa. Aunque mantiene la ilusión del primer día, no se puede olvidar de que tiene mucho más pasado que futuro en la Fórmula 1.

Dudas y opciones

Siendo optimistas, a Alonso le quedan dos o tres años en el gran circo. Lo ha dicho él mismo muchas veces, y su primera opción es (¿era?) quedarse en Alpine, un equipo que conoce perfectamente y al que aún quiere ayudar a alcanzar la excelencia. Aunque se esté produciendo de manera mucho más lenta de lo previsto, es innegable que el equipo galo está dando pasos lentos pero seguros, con algún tropezón por el camino, pero sin demasiados sobresaltos. Por eso es complicado elegir qué hacer.

No está nada claro hasta qué punto Alpine tiene en su mano echar a Alonso o es él quien tiene la sartén por el mango. Las opciones del equipo están claras: si no sigue el bicampeón, Piastri estará encantado de seguir. En ese momento, el ovetense deberá mirar fuera… y hay muchos condicionantes a tener en cuenta: ¿habrá algún hueco en otro equipo? ¿seguirán Vettel y/o Hamilton o dejarán sendos huecos en el dubitativo Aston Martin y el más deseable Mercedes? ¿merece la pena seguir en F1 o bien es mejor mirar otras competiciones con menos carga mediática (y de prestigio) pero que, quizá, le den más satisfacciones personales?

Sea como fuere, las respuestas a estas dudas se resolverán en unos meses. En verano se firman los contratos, tradicionalmente, en la Fórmula 1 y para entonces Alonso ya sabrá qué hace en el futuro. Habrá que ver si lo de Alpine es valentía… o inconsciencia.