El coche de Lewis Hamilton salta por los aires tras el 'enganchón' con el de Fernando Alonso en Spa-Francorchamps. / John Thys (Afp)

Análisis

Alonso vs. Hamilton, la gran rivalidad que siempre vuelve

Una de las imágenes del GP de Bélgica se produjo en la salida, cuando el asturiano y el británico se tocaron en la pugna por el segundo puesto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID

Si hay una temporada en la Fórmula 1 que marcó un antes y un después en la época reciente esa es la de 2007. La campaña en la que llegó Lewis Hamilton al gran circo supuso un cambio radical en el camino que llevaba Fernando Alonso a la gloria. Dos veces campeón del mundo, el asturiano se topó con un diamante que McLaren se encargó de pulir a costa de dinamitar la relación con el propio Alonso. Los dos pilotos tomaron sus respectivos caminos: el británico hacia el éxito que le llevaría a ser el mejor de la historia en cuanto a números y el español hacia la cima del automovilismo, pero como un Sísifo con casco y balaclava.

La relación entre ambos pilotos quedó totalmente rota durante mucho tiempo, pero tanto Hamilton como Alonso se han profesado siempre un enorme respeto mutuo. Ya como heptacampeón del mundo, el inglés colocó siempre al español como el rival más duro de la parrilla, ya que si algo ha demostrado a lo largo de las décadas es que siempre saca un plus sobre el rendimiento del coche que le toque. Le pasó en la Renault campeona, en Ferrari, en su vuelta a McLaren y ahora en Alpine. El coche anglofrancés no es el que le prometieron, como tampoco el apoyo que le han brindado, así que es normal que ya no se muerda la lengua contra ellos ahora que los va a dejar.

Pero más allá de la situación personal que pasan tanto Alonso como un Hamilton que ya no tiene un coche netamente superior, todos los aficionados contienen la respiración cada vez que ambos se topan en la pista. Las cualidades de uno y otro pasan a un segundo plano cuando se habla de épica, de una rivalidad que siempre deja mucho en pista y mucho más en las retinas de los aficionados.

En el choque que tuvieron en Spa-Francorchamps no hay duda de quién fue el culpable. Hamilton cerró a Alonso cuando ya le tenía ganado el exterior porque sabía que el asturiano le iba a intentar mantener la cuerda interna para, por pura tracción, resistir en esa segunda plaza. El propio piloto de Mercedes admitió su culpa, posiblemente tras ver el vídeo repetido en el que saltaba por los aires.

No se puede decir que este accidente fuera la causa principal de que Alonso cayera de la zona de podio, porque más que posiblemente hubiera finalizado en una posición muy similar. El ritmo de los Red Bull, especialmente de un imparable Max Verstappen, hubiera hecho claudicar al asturiano igual. Bien fuera un cuarto puesto o un quinto, como al final pasó, con o sin toque Alonso hubiera acabado igual.

Que se respeten como competidores no implica que sean buenos amigos. Alonso soltó un «este tío es idiota» más por el calentón del momento que realmente porque lo pensara, y aunque luego no cargó las tintas, esas palabras molestaron mucho a Hamilton. «No fue intencionado, pero asumo mi total responsabilidad. Es lo que hacen los adultos», relató el británico tras la carrera, pero se la tiró a Alonso sin cortarse mucho. «Sé cómo se sienten las cosas en el calor del momento, pero está bien saber lo que piensa de mí. Es mejor que salga a la luz cómo se siente. Me habría disculpado con él, pero tras escuchar lo que dijo no tengo intención de hacerlo», afirmó, molesto con el insulto del español.

¿Habrá más 'enganchones'?

¿Qué pasará a partir de ahora? Es más que probable que no sea la última vez que Hamilton y Alonso se encuentren en pista, pese a la diferente trayectoria que han tomado Mercedes y Alpine. Mientras los alemanes se acercan cada vez más a los puestos de podio de manera constante, los franceses se mantienen ligeramente por detrás, aunque en una más que óptima cuarta posición en la clasificación del Mundial de constructores. El objetivo es culminar la temporada ahí antes del gran cambio que tendrán en 2023 con el nuevo piloto que va a sustituir a Alonso, después del vodevil con Oscar Piastri.

Habrá que estar atentos a la próxima vez que Alonso y Hamilton crucen sus espadas en la pista. Puede ser este mismo fin de semana en Zandvoort, donde el protagonista absoluto (pero no único) será Max Verstappen, al correr en casa.