El Internet de las Cosas arranca gracias al coche conectado

20/02/2020

El Internet of Things (IoT) es aún la asignatura pendiente en muchos países, entre ellos España.

Más de 10 años han pasado desde que el profesor del MIT, Kevin Ashton, pronunciara por primera vez de forma pública las palabras Internet of Things (IoT). Una década después el mercado de estos dispositivos alcanza los 23 millones de este 2020. Sin embargo, el IoT continúa siendo una asignatura pendiente.

«Todas las regiones, suspenden en el pleno cumplimento de los ODS marcados por Naciones Unidas, algunos especialmente ligados al IoT», relata Cristina Gallego, profesora de EAE Business School.

A nivel internacional, se estima que este año el Reino Unido será el que tenga la mayor cuota de mercado de IoT en Europa con un 23%, seguido de Alemania (21%), Francia (16%), Italia (8%) y España 6%, continuando la tendencia desde 2014.

Se calcula que a finales de 2020 habrá más de 20.000 millones de dispositivos de todo tipo y funcionalidad conectados a Internet, lo que supone un campo abonado para los ciberataques. El informe firmado por Gallego apunta a que Europa del Este ha comenzado a despertar su interés en la llegada del Internet de las Cosas.

En el caso español, las compañías nacionales que adoptan las tecnologías IoT por la automatización de procesos (26%), la reducción de los costes operacionales (24%) y la mejora de la experiencia del cliente (23%), según la EAE Business School.

Sin embargo, muchas organizaciones reconocen que encuentran dificultades para abordar este tipo de iniciativas por los costes iniciales que supone su implantación (29%), las preocupaciones relacionadas con la seguridad (25%) y los problemas de privacidad (17%).

No obstante, el 69% de las organizaciones que adoptan tecnologías de IoT ha creado o planea crear nuevas políticas de seguridad diseñadas específicamente para abordar las necesidades y desafíos relacionados con este avance.

El número de consumidores que usan dispositivos conectados y sus aplicaciones ha crecido un 66% en el último año y es el coche conectado el producto que se ha convertido en los últimos dos años en uno de los grandes motores del IoT porque permite crear una red wifi en su interior y por el incremento de la seguridad al volante. El stock de coches se estima que está en cinco millones de euros. «Otro producto de gran éxito entre los consumidores es el reloj inteligente», asegura Cristina Gallego.