65 años del Tiburón

08/04/2020

El DS Tiburón se presentó en el Salón de París de 1955. Un automóvil completamente diferente en el panorama de la época, con un éxito inmediato. En la misma muestra parisina hubo 12.000 pedidos el mismo día de su exposición. El DS marcó un antes y un después en la historia del automóvil, tanto por el original diseño como por las innovaciones técnicas que fueron un poco el inicio del éxito del fabricante en este aspecto.

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Este vehículo revolucionario es fruto del ingenio de dos personajes clave: el ingeniero André Lefèvre y el diseñador y escultor Flaminio Bertoni. Con el Tiburón, supieron fusionar tecnología y estética con soluciones técnicas impropias de la época, con la obsesión por la aerodinámica y el confort y conjugando funcionalidad con un diseño muy llamativo.

El Tiburón equipaba suspensión hidroneumática, una auténtica revolución en 1955. Los clásicos muelles y amortiguadores se sustituían por esferas, cuya parte superior contiene un gas nitrógeno que asegura la flexibilidad de la suspensión, según los movimientos de las ruedas al pasar por las irregularidades de la carretera.

Un dispositivo exclusivo que se caracterizaba por proporcionar un confort de marcha muy superior, y que además también agrupaba a la dirección, asistida, lo que facilitaba las maniobras con una suavidad desconocida. Los frenos también se beneficiaban al estar unidos con el mismo sistema hidráulico de alta presión, con una capacidad de frenada muy superior y un tacto de pedal más suave y efectivo. Montaba frenos de disco, algo solo utilizado en las 24 Horas de Le Mans.

Otra innovación tecnológica fue la caja de cambios hidráulica. Accionada por una pequeña palanca situada en la parte superior de la columna de dirección, permitía pasar las cuatro velocidades con movimientos muy cortos, además de poner en marcha el motor. Y con la ventaja de que no era necesario el embrague para un mayor confort de conducción.

Si al Tiburón se le identifica nada más verlo, el interior destaca por el cuidado por los detalles. El cuadro de instrumentos permite que el conductor pueda acceder a todos los mandos sin tener que soltar el volante, y tanto las formas del techo como los montantes del parabrisas y las ventanillas sin marco permiten aumentar al máximo la luminosidad y la sensación de espacio.

Icono del automóvil francés del siglo XX, fue el automóvil favorito de políticos, magnates o estrellas de cine. Hoy, la marca DS Automobiles recoge el testigo de este vehículo excepcional e incorpora el diseño, confort, la atención por los complementos y la pasión por la tecnología más innovadora que dieron fama al Tiburón de 1955.