El Tarajalejo, equipo que en el que tiene su origen el Maxorata, en 1958.

LUCHA CANARIA

Maxorata: 50 años de un legado único

El club majorero, fundado en 1972, luce una trayectoria llena de méritos y figuras, siendo un pilar referencial de la lucha en Fuerteventura

PEDRO REYES Tuineje (Fuerventura)

Corría el mes de octubre de 1971 y Jesús Gómez tomaba posesión de la presidencia de la Federación de Las Palmas de Luchas, entre las que se encontraba el vernáculo deporte. Una de las primeras decisiones fue darle importancia e independencia a las delegaciones insulares. Gracias a ello, en Fuerteventura se organizaba en 1972 la primera liga oficial, cuando en Lanzarote llevaban ya siete años realizándola.

En este contexto, nacía el Club de Luchas Maxorata de Tarajalejo, que competiría en la misma junto a siete equipos más: el Fagor de Gran Tarajal, el Agroherbania de Tiscamanita, El Tetir, El Villaverde, el Puerto del Rosario y el Antigua, dado que el conjunto del Jandía no dio señales de querer competir dentro de la Federación. Este dato se podía leer en el Eco de Canarias del 18 de agosto de 1972. Ahí comenzó la andadura de uno de los clubes más importantes de Canarias, que cumple cincuenta años de existencia y que tomó el testigo del Tarajalejo, el anterior equipo que existía en la localidad.

Su presidente actual, Juan Miguel Torres, en el terrero Pedro Sánchez de Tarajalejo (Tuineje), lugar de grandes noches de gloria hace cronología de la historia y ofrece datos de su fundación. « El club se creó en 1972 y lo fundaron, entre otros, Armando Melián, Manuel Cabrera, Adolfo Cabrera o Antonio Ruiz. El secretario era el jefe de cocina del hotel Tofio, Calero, y se empezó a luchar con la gente que venía del Sáhara, de El Aaiún. Poco a poco fueron llegando más bregadores de allí y luchaban en el Maxorata. Había algunos que venían de luchar con el Unión Temporal del Aiunn. Hermanos Melián les dio trabajo a muchos de ellos y así se fundaba el club e iniciaba su trayectoria en la primera liga de Fuerteventura».

Los colores del Maxorata, jamás han cambiado. «El equipaje siempre ha sido verde y blanco. Tuve la camisa de esparto de los primeros equipajes», recuerda.

Torres prosigue su relato: «Cuando la gente buena se marchó, hubo un bajón en Fuerteventura. Ya no estaban el Parri, Raúl León, Padilla, Tomás Díaz, Valentín Sánchez, Pedro Sánchez, que era un artista, el Pollo de Marojo... Me acuerdo de muchos. La lucha perdió bastante sin ellos».

Siempre ha sido un club de los que han destacado en la isla. «En los primeros años fuimos un equipo puntero, pero después vino una época de transición hasta el año 85 más o menos, que volvimos a ser uno de los clubes más importantes de Fuerteventura. Llegó después la época que no hubo puntales y la lucha se paralizó un poco. Desde que fichó Juani Frankis, que era juvenil, y logró tirar al Parri, haciéndose un puntal, el club volvió a resurgir. Estuvo aquí unas nueve temporadas y fueron campañas de gloria, siempre en la elite, arriba. Igual cuando vino Juan Soto un par de años».

«También tuvimos al majorero Santiago Rodríguez. Pasaron buenos luchadores en los 80 y 90. Se volvía a tener un parón de la elite de la lucha y estuvimos varios años en Segunda. Después, a partir del año 2000, la lucha volvió a despertar. En la última época, hemos tenido unos cuatro años muy buenos con Efraín Perera y ahora cinco años con Eusebio Ledesma, que confiamos que siga muchos más con nosotros. Le ha cogido mucho cariño al club, también le recompensamos y estamos contentos con él», añade.

La campaña actual la miran con cariño por lo que significa. «Para esta campaña los equipos están, más parejos, pero aquí cualquiera te puede dar un susto. Hay clubes punteros, pero, ahora mismo, todos están bien armados y una luchada es diferente a otra. No por tener un puntal bueno las vas a ganar todas. Siempre hay circunstancias en una luchada que te puede hacer perderla, y eso ya nos ha ocurrido».

El presidente tiene en mente un objetivo claro: «Ganar un título este año sería ilusionante. Ganar un campeonato en el cincuenta aniversario es lo que queremos y los luchadores piensan lo mismo, pues sin títulos, no hay ilusión por entrar a un campo. En las conversaciones con ellos les hemos dicho la ilusión de conseguir un título y tenemos plantilla para luchar por todos».

Al final, Juan Miguel Torres termina por aclarar el gran objetivo. «Queremos ganar la Liga, que es muy competitiva, pero la ilusión máxima es lograr la Liga Regional, que se nos resiste por una cosa u otras en los últimos años, donde hemos tenido un buen equipo y un buen puntal, pero una agarrada te puede fastidiar un campeonato y eso nos ha pasado. Tenemos un buen equipo, con un buen puntal, pero no hemos ganado por pequeños detalles, por ejemplo, en la última donde el Antigua fue el campeón, Berriel tiró a Eusebio. Si hubiera sido al revés, hubiéramos estado ya en la final, pero no pudo ser, por una agarrada, por una lucha, no fuimos a la final».

El club goza de buena salud y dispone de equipos en todas las categorías. «Tenemos equipos sénior, femenino, juvenil, cadete, infantil, benjamín y prebenjamín. Tenemos todas las categorías, en algunas más o menos luchadores».

Preguntado por los actos especiales del cincuentenario, detalló: «En este año ya hemos hecho un reconocimiento a los que han fundado este club y han trabajado para que esté vivo. Lo haremos poco a poco con todos y hemos empezado por Antonio Rodríguez y José Padilla, que han sido presidentes y luchadores del club, de los primeros años, después de Armando Melián. Aparte de ello, fueron luchadores y fundadores el club y encima son los principales patrocinadores que tenemos«.

«Hay que reconocerle a los que han pasado los primeros años por el Maxorata. Tenemos programadas unas actividades de humor y espectáculos, un festival de risas y puntales con música. Ya lo hicimos una vez y fue un éxito. Traemos humoristas, aquí ya ha estado Manolo Vieira, Kike Pérez y ahora buscaremos a otros como El Comandante y alguno más, además de las chirimurgas, para alegrarnos un poco, adema festejar la efeméride».

«A ver si la pandemia remite para que pueda acudir la gente que sea necesaria para que haya espectáculo y la gente pueda acudir, porque, sin la afición, eso no tendría sentido».

Insistiendo con la competición de esta temporada, ponía nombre a sus máximos rivales: «Los equipos a batir en Fuerteventura son todos ya que puedes perder con cualquiera, porque tienen calidad y potencial para ello, aunque el enemigo número uno, por la plantilla que tiene y porque son los actuales campeones de Canarias, es el Antigua. Ese sería el más peligroso deportivamente. Además, el Saladar y Tetir, si Miguel Hernández, El Majorero, se recupera, son otros rivales muy fuertes para la presente temporada».

En el ámbito de Canarias también tenía sus pronósticos de equipos complicados: «A nivel regional creo que el Chimbesque de Tenerife es otro de los rivales a tener en cuenta, sin olvidarnos el equipo de Alejandro Afonso, el Aridane, pero vamos a ver qué ocurre durante la temporada. Pienso que el puntal más contrastado es el del Chimbesque, Fabián Rocha».

Volviendo a la historia, cuestionado por los luchadores que, a su juicio, que más huella han dejado en el Maxorata, apunta: «En el club hay algunos luchadores y mandadores que han dejado mucha huella y si se me pide que nombre a tres luchadores que se les recuerda con un cariño diferente, quiero decir, en primer lugar, que hay mandadores como Marojo, quien dejó mucha huella pues fueron muchos años en el club. Como luchadores, para mí son, en principio, Raúl León en los primeros años, Juani Frankis después y Efraín Perera más tarde. Son los que más alto han dejado el pabellón».

Para Torres, hay una persona que sobresale en la historia del club y así quiere dejarlo patente antes de finalizar su repaso: «Es el orgullo del Maxorata, solo tenemos palabras de agradecimiento de tener a un hombre que ha sido luchador, directivo, presidente, patrocinador principal y que lo ha dado todo por el club. Ha dejado de comer y de dormir por el Maxorata, es el padre del Maxorata y gracias a él está el club vivo y eso se lo reconoceremos siempre a José Padilla, aunque tenemos un presidente fundador, pero es el padre del Maxorata y así debe constar para siempre». Dicho queda.