El equipo olímpico de refugiados, durante el desfile inaugural en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. / afp

Galardones 2022

La fundación y el equipo olímpico de refugiados, Princesa de Asturias de los Deportes

La candidatura ganadora, «que aúna los máximos valores del deporte», fue presentada por Juan Antonio Samaranch, vicepresidente del COI, y se impuso a la de Carolina Marín, Simone Biles y Marc Márquez, entre otras

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

La fundación y el equipo olímpico de refugiados fueron distinguidos este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2022. El jurado, presidido por el exatleta Abel Antón, decidió conceder el galardón a la fundación y el equipo creados por el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (Acnur) «por la oportunidad que brinda a los deportistas en zonas de conflicto y lugares donde los derechos humanos se ven vulnerados de desarrollar su actividad deportiva y personal». «El equipo olímpico de refugiados aúna los máximos valores del deporte, como son la integración, educación, solidaridad y humanidad, y representa un mensaje de esperanza para el mundo», destacó el acta del Princesa de Asturias de los Deportes, al que también aspiraban, entre 24 candidaturas, Carolina Marín, Simone Biles, Marc Márquez, Valentino Rossi y Allyson Felix.

El equipo olímpico de refugiados compitió por primera vez en los Juegos de Río 2012, con la representación de diez deportistas procedentes de Etiopía, República Democrática del Congo, Siria y Sudán del Sur que participaron en atletismo, judo y natación. En los Juegos de Tokio 2020 disputados el pasado año el equipo galardonado estuvo formado por 29 atletas, de trece comités nacionales, que compitieron en doce disciplinas. Los premiados suceden en el palmarés del Princesa de Asturias de los Deportes a la nadadora paralímpica Teresa Perales. La candidatura ganadora de la edición 2022 fue presentada por Juan Antonio Samaranch Salisachs, vicepresidente del COI, y apoyada, entre otros, por Pau Gasol.

Según el máximo dirigente del COI, Thomas Bach, también presidente de la junta directiva de la fundación, los galardonados «tienen como objetivo ser símbolo de esperanza para todos los refugiados del mundo», además de «concienciar sobre una de las crisis más importantes a las que se enfrenta la comunidad internacional y utilizar el deporte como vía para la ayuda humanitaria, la cooperación y el desarrollo de las personas afectadas por conflictos a nivel internacional».

La fundación olímpica de refugiados trabaja con organizaciones internacionales, empresas del sector privado, organizaciones no gubernamentales y otras fundaciones para establecer y fomentar programas de cooperación a través del deporte. De sus proyectos se han beneficiado hasta ahora alrededor de 200.000 jóvenes, en ocho países: Colombia, Jordania, Kenia, México, República Democrática del Congo, Ruanda, Turquía y Uganda.

La fundación es responsable también del equipo olímpico de refugiados, creado por el COI en 2015, cuando el máximo organismo pidió a los diferentes comités nacionales que identificasen, en colaboración con Acnur, a los atletas refugiados cuyo nivel deportivo tuviera potencial para clasificarse para los Juegos, con el fin de ofrecerles la posibilidad de hacerlo a través de la financiación aportada por becas del proyecto de ayuda Solidaridad Olímpica. El equipo de refugiados tiene la misma consideración que cualquier otro de los que participan en los Juegos Olímpicos.