Borrar
El Estudiante, Isabel Rodríguez, Naira Franco y Pedro Reyes. C7
La lucha llevó cultura, sonrisas y algunas lágrimas a Salto del Negro-Las Palmas I

La lucha llevó cultura, sonrisas y algunas lágrimas a Salto del Negro-Las Palmas I

Lucha Canaria ·

Intervención magistral de Pepe Díaz, el Estudiante, y Pedro Reyes ante 200 internos del centro penitenciario que disfrutaron de la visita

CANARIAS7

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 31 de enero 2024, 11:18

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El mítico luchador lagunero Jose Díaz, el Estudiante, y Pedro Reyes acudieron al centro penitenciario de Salto del Negro – Las Palmas I, para llevar el origen y la historia de la lucha canaria, adornada con un poco de historia de los aborígenes isleños y anécdotas del vernáculo deporte a los 200 internos del módulo 5, que abarrotaban el salón de actos.

Se vivió una hora y media con emociones, risas e incluso alguna lágrima. Fueron recibidos por la subdirectora de tratamiento, Isabel Rodríguez y la jefa de estudio de la unidad de Educación, Naira Franco.

Fue un mano a mano entre ambos, en el escenario, un show con momentos que llevó a los presentes a la sonrisa. Cuando en un instante l Estudiante se emocionó con una anécdota que contaba, y alguna lágrima le asomaba, la respuesta fue una salva de aplausos por parte de los allí presentes para el expuntal A del Mogán.

Tras su intervención, vinieron las preguntas y ahí comenzaron las curiosidades. Uno, que leía un libro de la conquista de Canarias, quiso saber qué era Atis Tirma y ello le fue explicado, mientras otro comentaba que, en la India, hay un tipo de lucha igual que la lucha canaria, a lo que se le contestó que no era una sorpresa, ya que por ahí también pasaron los bereberes cuando bajaron del norte de Asia y pudieron dejar su impronta.

Momentos especiales

Un momento especial fue cuando el de mayor edad de los que se encontraban en el patio de butacas, levantaba la mano: «A usted, don José, le vi en una luchada en San Mateo y, cuando pasó por la grada, le di 50 duros». Todos los que intervenían eran obsequiados con el Catón de la lucha canaria, ejemplares cedidos por la Federación Insular de Gran Canaria. A final, los internos se acercaron a los dos intervinientes para seguir preguntando y para que firmaran los libros.

Se produjeron otras anécdotas en ese instante, como cuando un interno, con los ojos vidriosos, pedía un libro para que lo dedicaran a su hijo. «Tiene doce años y es un enamorado de la lucha canaria, sé que le gustará mucho», dijo el protagonista. Como ya no había, se le entregaba el destinado a la biblioteca y se comprometían en reponerlo al día siguiente.

A otro interno de Senegal, que era luchador de Lamb, se le ofreció, al salir, ponerlo en contacto con un club de lucha.

El resto de los internos solamente iba para saludar y agradecer los gratos momentos que habían vivido en una mañana enriquecedora y que les permitió amenizar su rutina.

Se le entregó al Centro una camisa de brega del CL Castillo, el libro de Historia de la lucha canaria versión infantil, además del Catón de la lucha canaria.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios