Atletismo

Gidey le echa un pulso a Hassan y a la historia del fondo

La etíope arrebata a la neerlandesa el récord mundial de 10.000 con 29:01.03 dos días después en la misma pista de Hengelo

MIGUEL OLMEDA Madrid

Duelo de gatillos rápidos en el atletismo de largo aliento femenino. Los récords mundiales se suceden en catarata a menos de dos meses de los Juegos de Tokio. Si el domingo era la neerlandesa Sifan Hassan quien batía la plusmarca de los 10.000 metros en Hengelo, mejorando en más de diez segundos el anterior registro de Almaz Ayana, este martes fue la etíope Letesenbet Gidey la que tomó posesión del primado sobre las 25 vueltas. En el juego de tronos del fondo, Gidey ya tiene la doble corona, pues en octubre del año pasado fulminó el récord del mundo de 5.000 en Valencia con 14:06.62.

En Hengelo, en la misma pista en la que Hassan había logrado su plusmarca dos días atrás, Gidey paró el cronómetro en 29:01.03, quedándose a punto de convertirse en la primer mujer capaz de correr un 10.000 en menos de 29 minutos. Ese hito parecía lejano hasta el pasado domingo y del todo impensable hace apenas dos años, antes de que la revolución de las zapatillas se trasladase del asfalto a la pista. Tras el de 5.000 ya mencionado y el de 15km en ruta (44:20, Nimega, 2019), este es el tercer récord mundial para la etíope de 23 años.

Solo una vez en la historia del fondo femenino ha durado menos una plusmarca universal que la Hassan, poco más de 48 horas. Ocurrió el 18 de abril de 1983, en Boston, cuando la estadounidense Joan Benoit rebajó a 2:22:43 el récord que la noruega Grete Waitz había fijado en 2:25:28 en Londres justo el día anterior.

Aparte de lo estratosférico de sus marcas, el mérito de Gidey es doble, pues de noviembre de 2020 a marzo de este año no pudo entrenarse por culpa de la guerra civil en Etiopía. El estallido del conflicto bélico en la región norteña de Tigray, intervenida militarmente por el Gobierno, obligó a la atleta a esconderse para sobrevivir. Incomunicada y en paradero desconocido, no corrió el Medio Maratón de Valencia el 6 de diciembre aunque estaba confirmada por la organización, que trató de ponerse en contacto con ella sin éxito. Hace tres meses consiguió regresar a los entrenamientos y los 'trials' etíopes de Hengelo, donde ha batido el récord mundial de 10.000, suponían solo su segunda competición desde octubre.

Con una zancada finísima y elegante, Gidey corrió prácticamente en solitario para batir la plusmarca de Hassan y, en consecuencia por su victoria, asegurar su billete olímpico en la prueba más larga del atletismo en pista. En Tokio deberá refrendar la condición de estrella que le otorgan sus récords, pues la etíope de 23 años arrastra la merecida fama de ser una mala competidora. No en vano, en 5.000 posee el mejor crono de la historia con un pobre bagaje de solo tres victorias en 17 carreras durante el último lustro: dos en 2016 y la otra cuando logró el récord mundial el año pasado, en la que no tenía rivales más allá del tiempo. En 10.000, su hoja de servicios luce algo más, pues se ha impuesto en tres de las cuatro competiciones que ha disputado (dos veces los 'trials' y otra el Campeonato de Etiopía) y en la que no ganó se hizo con la medalla de plata en el Mundial de Doha 2019, precisamente cayendo ante Hassan. En los Juegos, el próximo asalto.