Ismael Déniz, fotografiado días atrás. / pedro reyes

Ismael Déniz: puntal en el Agüimes y policía municipal que salva vidas

El luchador, figura en su equipo, evitó el ahogamiento a un hombre estando de servicio. Ya evitó un suicidio anteriormente

PEDRO REYES Las Palmas de Gran Canaria

El primer hombre del Unión Agüimes Cicar, Ismael Déniz, Pollo de Moya IV, tuvo un fin de semana intenso en sus faceta deportiva y profesional como policía municipal de Las Palmas de Gran Canaria. Primero, con su equipo, rompe la imbatibilidad del Santa Rita José Caldera y alcanza, gracias a su actuación, el liderato de la Superliga de Segunda en la isla y, al día siguiente, el pasado sábado, en la playa de Las Canteras, con la ayuda de un vecino de La Isleta, evita que un ciudadano de Madrid de 70 años muriera ahogado en la zona de La Puntilla.

«Me encontraba patrullando por Las Canteras el sábado, sobre las 8:30 horas de la mañana, aunque no es una zona habitual para mí. A la altura del restaurante Casa Carmelo y desde La Puntilla, un chico gritaba '¡Policía!' '¡Policía!' Al llegar a su altura nos comenta alterado que se estaba ahogando un hombre. Llegamos con el coche hasta donde pudimos y me eché a correr. Vi a un hombre apurado, con la marea que había y no le dejaba salir. Por instinto, pues no lo pensé, me quité la ropa y mi compañero rompió el cristal del poste de auxilio que hay allí y me dio los dos sistemas de rescate, que además es de origen canario, y al tirarme al agua con el contacto, se abrió y conseguí llegar con eso hasta donde estaba este señor y sí es cierto que, el mismo chico que nos había alertado, José Agustín Arrocha Ortega, vecino de La Isleta y con aletas de buceo, llegó antes. Cuando yo me puse a la altura de ambos, le puse el sistema de rescate al señor que tenía unos 70 años y otro se lo di al chico que colaboraba», narra.

La situación se volvía complicada para llegar a tierra. «Comenzamos a nadar dirección a la arena, pero no avanzábamos, pues el mar no nos dejaba y nos llevaba para afuera, pero los pescadores de la zona nos indicaron que nadáramos hacia las rocas, no rectos, y cogimos bien la corriente, llegamos a las rocas y sacamos a este hombre, que no se le ocurrió sino meterse en el agua con alerta amarilla, bandera roja, como estaba la marea», añade.

Una vez pasado el susto se da cuentas de un detalle. «Este señor llevaba tapones puestos y por eso pensamos que no reaccionaba. La situación fue un poco peligrosa porque la marea estaba fea. O te tirabas o creo que se ahogaba porque allí no hay servicio. El señor, de origen madrileño, comentaba al salir que la marea no estaba así cuando entró y que suele nadar una hora al día». Déniz le seguía explicando que fue una imprudencia porque había bandera roja: «Lo podía haber multado, pero pensé que bastante mal ya lo había pasado, pues tragó mucha agua y creo que de esa aprende».

Su labor ya ha sido reconocido: «Prácticamente todos los mandos me han felicitado por la labor. El oficial del turno y el comisario principal, me han comentado que el informe va a ser propuesto para una condecoración».

Curiosamente, si se la conceden, no sería la primera en los tres años que lleva en la policía local capitalina. « Ya en septiembre recibí una medalla por evitar un intento de suicidio de una chica desde un cuarto piso».

El Pollo de Moya IV estaba satisfecho por la semana que había tenido. «Venía en lo deportivo, de ganar al Santa Rita. Mientras en el trabajo, era una situación que no te esperas y cuando me vi estaba ya en el agua, aunque había oleaje. Pero no me lo pensé».