La gimnasta Lisa Mason, una de las denunciantes. / el correo

La gimnasia británica pide disculpas por abusos físicos y psicológicos

Hasta 37 exdeportistas han denunciado malos tratos físicos sistemáticos y el máximo organismo reconoce que «se ha fracasado» al no entender su situación

COLPISA/AFP Londres

El presidente de la Federación Británica de Gimnasia, Mike Darcey, ha pedido disculpas y ha reconocido que el organismo había «defraudado» a sus miembros, después de que 37 exgimnastas denunciaran acoso y malos tratos.

«Mientras reflexionamos sobre algunos grandes momentos de los Juegos Olímpicos de Tokio, también tenemos que reconocer que, junto con el rápido crecimiento de la gimnasia en la última década, nuestra organización, en varios frentes, no ha logrado mantener ese crecimiento», dijo Darcey en un comunicado publicado el martes por la noche.

«El consejo de administración ha hecho balance en los últimos meses. Es evidente que la directiva y el consejo de administración han fracasado en estar lo suficientemente cerca de los gimnastas para entender sus preocupaciones, y nuestro compromiso con los que plantean preocupaciones no ha sido lo suficientemente bueno», prosigue el texto. «Os hemos defraudado y lo lamentamos profundamente», añadió el presidente de British Gymnastics.

La Federación Británica ha sido demandada por 37 exgimnastas, entre ellos tres medallistas olímpicos, que dicen haber sido víctimas de abusos físicos y psicológicos, que califican de sistemáticos.

Darcey también reconoció que la cultura del entrenamiento en torno a la gimnasia tiene que cambiar para garantizar un ambiente menos tóxico a los deportistas. «Aunque reconocemos que hay muchas buenas prácticas dentro del deporte en el Reino Unido, debemos dejar claro a todos los miembros que las prácticas abusivas, incluyendo el entrenamiento con lesiones, el abuso, los gritos y la vergüenza de peso, no son aceptables», dijo.

«Tenemos que hacerlo mejor para garantizar que no haya espacio para el abuso en nuestro deporte. Estamos determinados y comprometidos a cambiar en la Federación Británica de Gimnasia y no es necesario esperar» a los resultados de la investigación interna para hacerlo, considera Darcey.

Desde hace varios meses, gimnastas retirados y en activo denuncian por todo el mundo sus condiciones de entrenamiento. En Estados Unidos, el caso Nassar, por el apellido del exdoctor de la selección femenina condenado a cadena perpetua por agredir sexualmente a más de 250 gimnastas, incluida la superestrella Simone Biles, reveló desde 2018 la cara oculta de la disciplina. En Grecia, exgimnastas denunciaron décadas de maltratos «similares a la tortura» por parte de sus entrenadores.