Imagen del partido entre España y Noruega en el Europeo de balonmano. / reuters

Europeo de balonmano

Los Hispanos se atascan y se jugarán el billete a semifinales contra Polonia

La primera derrota en el Europeo deja a España pendiente de la última jornada para certificar su pase al cruce por las medallas, y deja su récord en 17 victorias consecutivas.

L. M. DE PABLOS

España desaprovechó la primera bala y se jugará el martes ante Polonia el pase a semifinales después de un partido, espeso en ataque, en el que los de Jordi Ribera pagaron muy caro la pájara sufrida en la segunda parte. Hasta once minutos sin marcar supuso una losa demasiado pesada ante una selección noruega mucho más armada que en citas precedentes, y que supo jugar mejor sus bazas. La derrota pone fin al récord de 17 victorias consecutivas en Campeonatos de Europa, y deja en el aire un nuevo techo. Alcanzar la lucha por las medallas por sexta vez en los seis últimos Europeos depende de una victoria ante Polonia el martes. En este torneo ya solo queda una selección invicta: Dinamarca.

La puesta en escena no fue buena como viene siendo ya costumbre en este torneo, y a la selección de Jordi Ribera la tocó remar, a remolque por un parcial tempranero de 0-4 que la dejó descolocada. Noruega, que pierde casi por inercia con España enfrente desde 1997, ya no es ese grupo que se cuelga del talento de Sander Sagosen como único recurso. Ahora, y pese a adentrarse también en un cambio de ciclo, ha ganado fondo de armario y dispone de más jugadores resolutivos cuya aportación se traduce en más minutos de descanso para su gran estrella.

Ya lo demostró hace unos días con Alemania, con siete goles de Toft, y este domingo volvió a dejar patente que cuenta con muchos más recursos que la asemejan a la finalista que fue en los Mundiales de 2017 y 2019. Sin ir más lejos, cuenta con más y mejores lanzadores que España, y por esa rendija se coló en su cita con los Hispanos para tomar el mando. Defendía bien en situaciones estáticas y, pese a ello, los Hispanos se vieron cuatro goles abajo a las primeras de cambio (3-7), con Aleix Gómez como único recurso ofensivo.

23 España

Pérez de Vargas y Corrales; Maqueda (6), Casado (3), Figueras (-), Ängel Fernández (1), Márquez (1), Aleix Gómez (5, 2p) -equipo inicial-; Guardiola (3), Sarmiento (1), Peciña (-), Sánchez-Migallón (1), Ariño (-), Gurbindo (-), Solé (2) y Tarrafeta (-).

27 Noruega

Bergeroud; Reinkind (4), Bjornsen (2), Gullerud (4), O'Sullivan (-), Barthold (6, 1p), Sagosen (4) -equipo inicial-; Toft (4), Overby (1), Tonnesen (-), Overjordet (2) y Aga (-).

  • Marcador cada cinco minutos: 2-1, 2-5, 5-10, 9-12, 10-13, 11-14 (descanso); 14-17, 18-20, 19-22, 19-24, 21-25 y 23-27.

  • Árbitros: Ivan Pavicevic y Milos Raznatovic (Montenegro). Excluyeron a Maqueda y Casado por España, y a Toft, Overby y Tonnesen por Noruega, expulsando a Aga por tres exclusiones (minuto 59).

  • Incidencias: Penúltimo partido de la ronda principal del Campeonato de Europa de balonmano, disputado en Bratislava, en el Zimny Stadion Ondreja Nepelu.

Lógicamente, la incorporación de un Dani Sarmiento lento y falto de ritmo pesó demasiado en un ataque español que esta vez tampoco pudo contar con Cañellas ni Antonio García, confinados en el hotel por covid. Tocaba, por lo tanto, madurar el partido, y Jordi Ribera se remangó en busca de trampas que acercaran a los suyos en el marcador. Lo intentó primero con Ariño de avanzado, sin suerte; probó después dando más minutos a Guardiola en ataque, y mejoró las prestaciones de Figueras... pero el problema radicaba atrás, ahí donde este equipo se ha ganado el prestigio internacional y un respeto máximo en este torneo.

No funcionó la defensa en el primer acto, y España quedó a expensas de las intervenciones de Pérez de Vargas en portería (evitó que la máxima desventaja, 5-10, fuera mayor). Y todo ello pese a la tibia aportación de Sagosen. Tocaba dar un golpe de timón. Aumentar la intensidad de las paladas y remar más aprisa si cabe para seguir madurando el partido. Los Hispanos salieron de vestuarios con el cuchillo entre los dientes dispuestos a activar su defensa para desconectar a los lanzadores noruegos. Y lo consiguieron en primera instancia, colocándose a un solo gol (19-20) antes de afrontar el último cuarto de partido.

Sin embargo, justo cuando hizo lo más difícil, llegó el apagón. 11 minutos sin marcar dejaron a España contra las cuerdas y más pendiente de una pájara de su rival que de sus propios méritos. Y ésta no llegó. Noruega no solo se mantuvo sólida en 9 metros, sino que contó además con una ayuda vital desde el extremo, donde Barthold (seis goles) rozó la perfección.

El apagón español en ataque, con cuatro goles en los últimos quince minutos, sepultó las esperanzas de alcanzar las semifinales en el primer intento. El martes dispondrá de una segunda oportunidad con Polonia enfrente. En caso de ganar, el primer puesto dependerá del resultado del Noruega-Suecia.