Lara Lugli, jugadora italiana de voleibol

Despiden y exigen una indemnización a una jugadora de voleibol por quedarse embarazada

«Es increíble que en el 2021 esperar un hijo pueda considerarse una falta de profesionalidad y criminalizarse», denuncia la deportista Lara Lugli

DARÍO MENOR Roma

Despedida, sin recibir su último sueldo y amenazada con tener que pagar una indemnización a su club por haberse quedado embarazada. Esa fue la respuesta que recibió Lara Lugli, jugadora italiana de voleibol, cuando en marzo de 2019 comunicó al equipo en que entonces jugaba, el Pordenone (tercera categoría nacional) que estaba esperando un hijo, por lo que no podía terminar la temporada. Lugli ha decido contar públicamente su caso, que según asegura resulta habitual en el voleibol femenino, ante la indignación que le provocó la respuesta del club cuando reclamó el pago de su nómina de febrero de 2019, mes en que jugó y se entrenó con normalidad.

«Dos años después y en respuesta a mi petición de que abonaran lo que me debían me mandaron una citación por daños. Aseguran que no respeté mi contrato porque no avisé de que tenía intención de tener hijos», denunció la jugadora en el 'Corriere della Sera'. Su caso ha provocado una gran conmoción en Italia al destapar los atropellos que siguen sufriendo muchas atletas en el país, obligadas en la práctica a elegir entre su carrera deportiva y la decisión de ser madres. En el caso de Lugli, además, el embarazo no tuvo un final feliz porque en abril de 2019 sufrió un aborto espontáneo. El club le echó en cara que no se reincorpora al equipo entonces, un momento en el que la deportista asegura que «se encontraba muy mal».

«Es increíble que en el 2021 quedarse embarazada pueda considerarse una falta de profesionalidad y criminalizarla como si tomas cocaína y das positivo en un control antidoping. Es increíble que se humille a una mujer de este modo y que se use así su dolor y detalles privados de su vida personal. Y todo por 2.500 euros», declaró a 'La Repubblica' Lugli, nacida en 1980 y que lleva 25 años de carrera en el voleibol. La deportista aseguró que no tenía intenciones de quedarse embarazada, aunque dejó claro que «no cambia nada» en caso de que sí lo hubiera deseado.

En un mensaje publicado en las redes sociales, el Pordenone justificó su comportamiento asegurando que el contrato «preveía el cese inmediato en caso de embarazo» y recordó que incluso se contemplaba el pago de indemnizaciones por parte de Lugli, a las que en un primer momento no habían querido recurrir. «Pero nos hemos sentido traicionados por la atleta y nos hemos defendido».

La publicación de este caso ha provocado que otras deportistas se hayan puesto en contacto con Lugli para explicarle que ellas habían sufrido situaciones similares. «Me han escrito muchas excompañeras de equipo porque tras quedarse embarazadas también tuvieron que quedarse en casa. Espero que mi ejemplo les empuje a reclamar sus derechos». En su caso será un juez el que dictamine en mayo si le corresponde recibir su último sueldo con el Pordenone o, en cambio, le toca pagar una indemnización al club por haber dejado el equipo a media temporada debido a su embarazo. «Yo siento que ya he ganado. No lucho por el dinero, sino para que casos como el mío no sucedan nunca más».

La polémica va a llegar incluso al Parlamento. Laura Boldrini, diputada del Partido Democrático (centroizquierda), anunció que presentará una moción en el aula sobre esta situación porque «la culpa de Lara es haberse quedado embarazada».

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