LaLiga presiona para acelerar la vuelta del público a los estadios

02/06/2020

La UD Las Palmas lidera un movimiento que comparten Tebas y bastantes clubes modestos, aunque asumen que no es el momento de entrar en guerra con el Gobierno.

Logrado su ansiado regreso para poder completar el curso bajo mínimos, el fútbol no se conforma e inicia otra lucha, la de acelerar para que haya al menos un tercio de aficionados en los estadios. Primero se aseguró que el público no volvería a los recintos deportivos hasta descubrirse la vacuna del coronavirus. Más tarde, se deslizó que los hinchas regresarían el próximo otoño. Ahora, el presidente de la UD Las Palmas ha ido mucho más allá y reclama que sus seguidores acudan ya al coliseo de Gran Canaria.

LaLiga alimenta el debate pero no quiere guerras con el Gobierno. Tras conseguir volver el 11 de junio en el marco de los ‘pactos de Viana’ con el CSD y la Federación de Luis Rubiales, tenía asumido desde hace tiempo que esta temporada se acabará con estadios vacíos. En tiempos de pandemia, ya era un triunfo, un mal menor. Pero ya presiona para que puedan abrirse al público en general cuanto antes. Sobre todo los clubes modestos se sienten en clara desventaja deportiva y económica sin poder ser arropados por su gente.

A la hora de buscar apoyos parlamentarios para conseguir su sexta y última prórroga del estado de alarma, salvo un inesperado rebrote del coronavirus, Pedro Sánchez anunció el domingo que el control del Gobierno central desescalaba hasta el punto de que las comunidades autónomas que tuvieran a todo su territorio en fase 3 recuperarían su capacidad de decisión en el ámbito sanitario.

Horas después, el presidente del Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, tiró del hilo y soltó la bomba en la radio oficial del club: los aficionados del club amarillo podrán asistir al estadio a animar a su equipo el sábado, 13 de junio, ante el Girona. «Este anuncio que hacemos es posible por la sensibilidad mostrada por Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias, Antonio Morales, presidente del Cabildo, y Javier Tebas, presidente de LaLiga», afirmó Ramírez en un aparente pulso al Ministerio de Sanidad y al jefe del Ejecutivo español.

En un efecto dominó, varios clubes se dirigieron a LaLiga para preguntar si era cierto que al pasar a la penúltima fase hacia la vuelta a la nueva normalidad, podría haber ya gente en los partidos. No aceptaban desigualdades, ni agravios comparativos. Según algunas fuentes, nada es por casualidad y Ramírez ha encontrado una grieta legal para liderar una nueva estrategia de LaLiga, y de los clubes pequeños, a fin frenar la sangría económica provocada por la pandemia.

Conocen de sobra las medidas impuestas por Sanidad para el regreso del deporte, asumen la negativa rotunda del Gobierno a hacer distinciones y están de acuerdo en que «la salud es lo primero», pero es una forma de presión para acortar los plazos. Así, de no permitir público hasta 2021 a poder lograr que lo haya incluso a principios de la próxima temporada. El domingo, en su ya tradicional comparecencia en Movistar, operador con los derechos del fútbol, Tebas avanzó que el ejercicio próximo comenzará el 12 de septiembre y que su intención es que en ese regreso ya tuviese un 30% de público en los estadios, que sería del 50% en noviembre, hasta lograr el aforo completo el año que viene.

Los grandes prefieren esperar

El Real Madrid tiene obras en el Santiago Bernabéu y, como le ocurre también al Barça, al Atlético, al Athletic y probablemente también al Valencia, al Sevilla y al Betis, les cuesta dinero abrir el estadio para un aforo muy limitado. En varios de sus casos, la taquilla no llega a representar ni el 10% de sus presupuestos, mientras que en algunos clubes modestos el concepto de venta de entradas alcanza en torno a un 25% de sus ingresos.

Al igual que ocurre en España, Italia, otro de los países más afectados por la pandemia, también baraja la posibilidad de abrir con un aforo limitado los estadios a los aficionados incluso para el final de esta campaña. Lo hace bajo el argumento de que a mediados de junio ya será posible que hasta 1.000 personas asistan a representaciones teatrales en escenarios abiertos. Si se permite el cine y el teatro con parte del auditorio, y las playas vuelven a poblarse, aunque con aforos limitados, por qué no el fútbol, si es un espectáculo al aire libre. Esos son los razonamientos que utilizan la Serie A y la federación transalpina para reclamar mayor apertura al gobierno de Giuseppe Conte.

«No sería justo pero la opción está ahí», dice el Gobierno

El Gobierno, a través del director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, quiso zanjar la tarde de este martes el debate sobre la posibilidad de disputar partidos con público esta misma temporada. Sin embargo, lo alimentó aún más al afirmar que «la opción está ahí y, dependiendo de cómo evolucione la epidemia, se podría plantear».

«No sería justo que hasta que no se pueda tener público en todos los campos no se deberá aplicar esa norma y eso es lo que han comentado el CSD y los propios jugadores», desveló Simón tras la reunión telemática celebrada horas antes entre el ministro de Sanidad, Salvador Illa, los capitanes de los equipos de competiciones europeas y la secretaria de Estado para el Deporte, Irene Lozano.