Fútbol: Selección Española

La isla vuelve a sonreír a España

19/11/2018

La afición insular pudo celebrar otro triunfo de la selección española en la séptima visita de la Roja a la isla. En un encuentro sin apenas alicientes, donde los de Luis Enrique controlaron el balón con ritmo cansino y que el debutante Brais Méndez decidió en el 79, el combinado nacional se despidió de 2018 con una victoria dedicada a una leyenda: David Silva

El Gran Canaria se encontró con una España experimental, lleno de jugadores con poca experiencia internacional y capitaneada por un Isco que, junto a Morata, era el único acostumbrado a vestir la camiseta del combinado nacional. Un once previsible tras la paliza física en Croacia de hacía solo tres días y sin objetivos delante por los que luchar en un intrascendente amistoso. Lo único positivo que pudo sacar el aficionado isleño fueron las diabluras de aquellos llamados a liderar a la Roja más pronto que tarde y el gol del imberbe Brais Méndez, que pasaba por ahí y se encontró con un debut de ensueño. Pero poco más. Un encuentro tedioso que hizo recordar a lo que se acostumbra a ver en el recinto de Siete Palmas cada fin de semana con la UD. Con mucha más combinación, calidad y preciosismo, ahí no hay punto de comparación, pero sin apenas ocasiones ni rigor defensivo. El partido no motivaba y eso se hizo evidente durante los 90 minutos y en el corto resultado final.

Avisó pronto Bosnia por medio de Visca en un arranque fulgurante del equipo de Prosinecki, que aprovechaba la poca tensión de los españoles ante la poca importancia del encuentro para llegar con peligro a la portería de Kepa. Pero fue solo un espejismo. El balón pasó a ser dominio exclusivo de los locales, a los que le sobraba calidad y técnica tanto por el medio como por los costados. Isco, Ceballos, Asensio, Suso y compañía eran los protagonistas, y es que tal y como se preveía, Luis Enrique hizo muchos cambios con respecto a la formación que cayó en Zagreb ante Croacia. Sin embargo, y a pesar de la revolución en el once, las figuras que se alinearon en el Gran Canaria prometían espectáculo para deleite de unas gradas teñidas de rojo.

Costaba crear peligro, pero más por el empeño de España en hacerlo bonito y rizar el rizo hasta el límite que por la fortaleza del rival. La selección bosnia era un juguete en manos de los peloteros nacionales. Dzeko, el único futbolista de nivel del combinado balcánico por culpa de la ausencia de Pjanic, corría impotente junto a sus compañeros detrás del balón sin poder exhibir sus armas en el Gran Canaria.

La isla vuelve a sonreír a España

Y mientras España se gustaba, David Silva se relamía en el palco. A nadie le hubiera gustado más que a él haber podido jugar anoche. Igual hubiera retrasado su retirada un par de meses con tal de haber actuado con la Roja en su casa, cumpliendo el sueño de cualquier grancanario de bien. Pero el excelso futbolista del Manchester City se tuvo que conformar con realizar el saque de honor y de recibir un tributo como agradecimiento a los servicios prestados, que no fueron pocos. Fue una pena, teniendo en cuenta la poca frecuencia con la que acude la selección nacional a Gran Canaria -hace 11 años de la última vez-, que no hubiese ningún futbolista nacido en la isla en la convocatoria. Pero el mediapunta era el único fijo en unas listas de las que terminó por caerse Vitolo tras su penoso paso por Las Palmas. Seguro que el fútbol isleño dará más pronto que tarde otro ídolo con recorrido en la selección.

A todas estas, Asensio, con pierna derecha, fue el primero en intentarlo al cuarto de hora de partido y después de la enésima combinación interminable. Su lanzamiento desde fuera del área se marchó desviado a córner y la afición isleño aplaudía, pidiendo verticalidad además de toque y elaboración. Isco probaba de lejos a continuación, porque Bosnia, consciente de la posibilidad de irse del Gran Canaria vapuleada, acumulaba cada vez más hombres en torno a su portero Sehic.

La isla vuelve a sonreír a España

En un encuentro de guante blanco irrumpió Gayá con una dura entrada a Visca que le valió la tarjeta amarilla. Era palpable la diferencia de tensión entre los que se saben con un puesto fijo en cada convocatoria de Luis Enrique, y aquellos como el propio Gayá, Hermoso, Jonny o Suso, que tienen que aprovechar estos amistosos para convencer al seleccionador de que son aptos para jugar en una de las mejores selecciones del mundo. De estos, destacó el central del Espanyol. Siempre teniendo en cuenta que las conclusiones son relativas dada la poca exigencia de la cita. Seguro atrás, con buena salida de balón, Hermoso demostró por qué es uno de los pilares del equipo revelación de Primera.

Con el paso de los minutos, a España empezaba a aburrirle el partido. Es complicado mantener la intensidad en un duelo así, y más teniendo al rival metido en su área sin ni siquiera tratar de disputarle el balón. Y Bosnia se aprovechó de ello. Una parada Sehic en el 39 tras un blando tiro de Isco fue la única vez que el guardameta bosnio tuvo que actuar en los primeros 45 minutos. Dzeko contestaba con un zurdazo que se marchó alto, y nada más arrancar el segundo tiempo, la zaga de la Roja salvaba in extremis que los de Prosinecki dieran la sorpresa.

En los peores momentos para la selección, comenzó la rueda de cambios. Y para decepción de la afición isleña, en las primeras sustituciones Luis Enrique no echó mano de las figuras. Primero entró Azpilicueta por el lesionado Jonny, a continuación Brais Méndez, y Fornals, Rodrigo y Pau López fueron los siguientes. Para los que tenían esperanza de ver a los Busquets, Saúl, Jordi Alba o Iago Aspas, ayer no iba a ser el día. El seleccionador impuso la lógica por encima de las emociones y prefirió evitar problemas con los clubes tras el desgaste del jueves.

La isla vuelve a sonreír a España

En el 58 Gayá cedió a Asensio, pero su disparo fue repelido por Sehic. Y Morata, con todo el estadio cantando el ansiado gol, erró inexplicablemente en el área pequeña y a portería vacía. Pero Brais Méndez, en idéntica posición, no falló 20 minutos después. Rompió el partido tras la enésima gran combinación de España para que el Gran Canaria pudiera seguir presumiendo de ser talismán para la Roja. Insulso triunfo para Silva y esperemos que hasta pronto. Ojalá no tengan que pasar otros 11 años.

- Ficha técnica:

1. España: Kepa (Pau López, min. 75); Jonny (Azpilicueta, min. 51), Llorente, Hermoso, Gayà; Rodri Hernández; Suso (Brais Méndez, min. 59), Ceballos (Fornals, min. 64), Asensio, Isco; y Morata (Rodrigo, min. 64).

0. Bosnia y Herzegovina: Sehic; Cimirot, Bicakcic, Zukanovic, Nastic; Gojak, Besic, Saric (Prcic, min. 79), Visca (Bajic, min. 81), Krunic (Duljevic, min. 62); y Dzeko (Kenan Kodro, min. 85).

Gol: 1-0, min. 78: Brais Méndez.

Árbitro: Carlos Taborda Xistra (Portugal). Mostró tarjeta amarilla a Gayà y Morata, de España, y a Saric, de Bosnia.

Incidencias: partido internacional amistoso disputado este domingo en el Estadio de Gran Canaria ante unos 20.000 espectadores. En los prolegómenos realizó el saque de honor el futbolista canario David Silva (Manchester City), ya retirado de la selección española con 125 partidos disputados con el equipo nacional.