Fútbol: Selección Española

La ambición y el descaro de los novatos

18/11/2018

Pese a que no jugaron los Busquets, Aspas y compañía, los aficionados grancanarios pudieron comprobar el nivel que atesoran los más jóvenes de la selección. El relevo generacional que está llevando a cabo Luis Enrique promete alegrías.

Luis Enrique ha asentado las bases del futuro éxito de la selección en torno a la ambición y al descaro de futbolistas jóvenes que, pese a su corta edad, ya tienen experiencia de sobra compitiendo al máximo nivel. Y lo ha hecho sin temblarle el pulso. Anoche, sin ir más lejos, jugaron con la Roja dos centrales que, sin duda, maquillarán la sombra del mejor Gerard Piqué, que además es bastante alargada.

Y es que España es una cuna de talento inagotable. Acabada la generación de los Xavi, Iniesta, Puyol, David Silva y compañía, llega la hornada de los Rodri, Asensio, Fornals o Brais Méndez. Jugadores de tamaña técnica, cocida a fuego lento y, cómo no, siempre con la pelota pegada a la bota.

El recinto de Siete Palmas fue testigo directo del cambio generacional que está llevando a cabo el seleccionador asturiano, que ante Bosnia y Herzegovina dio otro paso más en una maratón hacia la próxima Eurocopa. Las piezas van encajando. Los ideales no varían. Se mantienen el toque y la elegancia. Si algo no ha perdido la Roja en este tiempo es el buen gusto. Luego podrá ganar o perder, pero jamás renuncia a sacar el esférico jugado desde atrás. Y eso, pese a que los aficionados isleños no disfrutaron de los Ramos, Busquets o Jordi Alba, es de agradecer.

Con todo, el descaro está sentando bien a la selección. Sobre el tapete de Siete Palmas brilló Rodri. El centrocampista es el ejemplo perfecto de lo que está por llegar. Hay materia prima para explotar. Tiempo al tiempo. La Roja dará alegrías.