La película 'Rush' recreaba la rivalidad entre James Hunt y Niki Lauda. / Archivo

Juegos Olimpicos de Tokio 2021 El día que Fuji entró en la historia de la Fórmula 1

La prueba en ruta de ciclismo llevará al pelotón al mítico circuito donde James Hunt arrebató a Niki Lauda el Mundial de 1976

IGOR BARCIA Enviado especial a Tokio

El recorrido de las pruebas en línea de ciclismo masculino y femenino llevará a los corredores a un lugar sagrado para otro deporte, la Fórmula 1. En el tramo final, los participantes entrarán en el circuito de Fuji, donde los monoplazas serán reemplazos este sábado y domingo por un puñado de ciclistas que se estarán jugando el oro olímpico. Y solo quienes suban a lo más alto del podio podrán entender lo que vivió James Hunt aquel lluvioso 24 de octubre de 1976, cuando en su primera presencia en el Mundial, el Fuji International Speedway entró para siempre en la historia del motor.

Quien haya visto la película 'Rush' conocerá lo que sucedió en la última prueba del campeonato de aquel año, que estuvo marcado por el tremendo accidente que sufrió Niki Lauda en Nürburgring, donde tuvieron que evacuarle de su monoplaza en llamas al borde de la muerte. Ese terrible momento tuvo mucho que ver en lo que sucedió después en Japón. Lauda, que hasta el accidente gobernaba sin problemas el campeonato, empezó a perder su ventaja mientras peleaba en el hospital por recuperarse. Pero la fortaleza y determinación del piloto de Ferrari era tal que fue capaz de volver al Mundial 45 días después, cuando todavía ni habían cicatrizado las graves quemaduras de su rostro.

El caso es que a la última prueba llegó con tres puntos de ventaja sobre James Hunt, su gran rival y único piloto que podía cuestionar su título. En McLaren sabían que Lauda estaba mermado en sus facultades pese a su enorme voluntad, pero se encontraron con dos aliados que no esperaban, la lluvia y la falta de solidaridad en la parrilla de salida, y otro elemento siempre presente en la era moderna de la F1, Bernie Eclestone, quien había vendido los derechos de televisión para ofrecer a todo el mundo el evento.

Ese 24 de octubre amaneció lloviendo y nada hacía pensar que las condiciones mejorarían. En las vueltas previas de ajustes y calentamiento, las condiciones de la pista eran extremas, lo que llevó a los pilotos a convocar una reunión donde Lauda capitaneó el acuerdo para no correr. Sin embargo, hubo quien expresó sus dudas y estas aumentaron cuando el director de carrera recordó que era la primera vez que la F1 había viajado a Japón y sería la última de no correr, además de dejar claro que estaba pendiente la televisión. Como recordaba el propio Lauda en sus memorias, «el director de carrera dijo que si no se salía pronto todo se vería comprometido, televisión incluida. Brambilla, el más tonto, se movió primero y todos lo siguieron», mientras Ecclestone les pedía que salieran y dieran unas vueltas al circuito.

Eso hizo Lauda. Dio tres vueltas y se paró. Las condiciones eran terribles y no estaba por la labor de volver a arriesgar su vida. Otros pilotos secundaron su decisión y también se detuvieron, pero hubo quienes ya en carrera, decidieron seguir. Entre ellos Hunt, lanzado a por el campeonato del mundo sin su rival en pista. Pero todavía quedaban cosas por suceder en Fuji. Cuando lo tenía en la mano, pinchó a falta de cinco vueltas. Al menos tuvo la suerte de hacerlo en la entrada de la recta de meta, lo que le permitió entrar en boxes y hacer un cambio rápido de 27 segundos. Cuando salió a la pista, no sabía cómo estaba clasificado. Necesitaba ser tercero para ganar el título y se lanzó a tope en busca de sus rivales, pero al pasar la bandera a cuadros, estaba convencido de que había perdido el título y se lanzó a por su jefe de equipo, haciéndole responsable de ello, hasta que le hicieron saber que había sido tercero y era campeón.

Desde aquel momento, Fuji pasó a la historia de la F1 el mismo día de su debut en el Mundial. No le hizo falta más. Desde entonces es un lugar venerado por los aficionados y pilotos, y este fin de semana abrirá sus puertas para que dos ciclistas puedan saborear en su pista su momento de gloria olímpica.